30 de diciembre de 2015


Ya estamos saliendo del 2015, un año que nos ha traído un poco de todo. Desde bien pronto llegó con sorpresas, puesto que no fueron las Canarias quienes más tarde entraron al nuevo año, sino Andalucía, con Canal Sur cortando la emisión de las campanadas sin dejarlas terminar.
pixabay.com


Pero, no todo fue “divertido”. En política hemos tenido un poco de todo. Lo que más ha dado que hablar en estos últimos meses han sido, sin duda, las elecciones celebradas el 20 de diciembre, donde los españoles hemos roto, definitivamente, con el bipartidismo. Tres nuevos líderes políticos y nuestro veterano Rajoy han estado tan presentes en nuestras casas que podríamos decir que hemos cenado con ellos. Y con el rey Felipe VI, que por segundo año nos ha acompañado con su discurso. Discurso, por cierto, en el cual alentaba nuestro espíritu más español, tras un 2015 muy…independiente. Cataluña ha mantenido el tema de la independencia bien candente, sin existir aún desenlace para este. 
A pesar de que esto haya sido lo último, la crisis ha seguido presente y hemos de recordar a Tsipras en nuestros titulares. Grecia y su problemática con la UE nos han hecho dudar hasta de las monedas que teníamos en el bolsillo. 

No obstante, este año ha venido con el terrorismo debajo del brazo, siendo un pésimo año para nuestros vecinos: Francia ha sido atacada en dos ocasiones por ISIS. El 7 de enero la revista satírica Charlie Hebdo fue asaltada provocando 12 muertos. Aun así la calma solo duró unos meses en París, donde el 22 de noviembre un gran atentado en diversos puntos de la ciudad acabó con la vida de más de  130 personas. Asimismo, nos ha alterado la situación de los refugiados sirios con donaciones de dinero y acogidas de familias que nos han hecho creer de nuevo en la humanidad. 

Entre otras cosas, más de uno comenzó a tener aerofobia, y no es para menos. Son significativos el caso del vuelo 9525 de Germanwings o un Airbus A321. El primero viajaba desde el aeropuerto de Barcelona-El Prat hasta el aeropuerto Düsseldorf y no pudo llegar a su destino ya que cayó en los Alpes franceses con 144 pasajeros a bordo. Por su parte, el otro avión, con 224 pasajeros viajaba desde Egipto hacia Rusia, estrellándose cerca de su ciudad de partida.

En los casos más sonados, en pleno verano Marina Okarynska y Laura del Hoyo, de 24 y 26 años, resultaban asesinadas en Cuenca por el exnovio de la primera de ellas. Resultaba cerrado el caso de Eva Blanco, deteniendo a su asesino 18 años después de la muerte. Aunque un poco más lejos, en Virginia (EEUU) nos conmocionamos al ver cómo un hombre asesinaba a una reportera y a un cámara en directo. Y, aunque el tema debería estar zanjado, 61 han sido las mujeres víctimas de la violencia de género este 2015.

También tuvimos que despedirnos de grandes figuras españolas, cada una en su ámbito. Dijimos adiós a dos grandes actrices como eran Amparo Baró y Lina Morgan. A políticos y empresarios como José María Ruiz Mateos o José Manuel Lara Bosch. Las redes sociales también han metido a la tumba a Ricky Martin o a Chayanne, pero afortunadamente seguirán en nuestro 2016.

La parte más deportiva ha llegado con la Selección Española de Baloncesto, convirtiéndose en campeona de Europa, Jorge Lorenzo como ganador del mundial de moto GP y Carolina Marín, campeona del mundo de bádminton por segunda vez. Pero también hubo algún que otro percance, cuando, en la Copa del Rey, una parte de las aficiones del Barça y del Athletic de Bilbao pitaron el himno nacional a España o los problemas entre Italia y España por la inesperada patada de Rossi a Márquez. 

Y, por último, pero no menos importante, la cultura ha llegado fuerte, con la segunda parte de 8 apellidos vascos, que no podía llamarse de otra manera que 8 apellidos catalanes, siendo la tercera película española más taquillera de la historia. El reciente estreno de Star Wars: El despertar de la Fuerza también ha dado mucho que hablar, de forma bastante más positiva que el estreno de Cincuenta sombras de Grey, decepcionando a más de uno.
torange-es.com


El 2015 ha dado mucho de sí, esperemos que el 2016 pueda superarlo, sobre todo en las noticias positivas, que son las más necesitadas. ¡Feliz año nuevo!

24 de diciembre de 2015


. El turnismo y el cambio de los poderes entre el Partido Popular y el partido Socialista habían llegado a su fin. El último  intento de salvación con el mediático “cara a cara” entre Pedro Sánchez y Mariano Rajoy, evidencio la realidad. Durante años hemos estado acostumbrados a que sino gobernaba el PP lo haría el PSOE, y viceversa, con algún intento de partido alternativo.
www.cronicapopular.es
Ambos líderes, ante la desesperación por conseguir los votos volados a los partidos emergentes parece que no dudaron en sacar sus armas más rastreras. Un Pedro Sánchez, con unos incomprensibles aires de ganador centro sus intervenciones, no en dar propuestas de futuro si no en faltar al respeto al que es el presidente del gobierno con las palabras como «El presidente del Gobierno tiene que ser una persona decente y usted no lo es».
Dos partidos vacíos, con ansias de poder perpetuo pero no  con ganas de cambiar las cosas. Polos opuestos chapados a la antigua, que creen que España continua siendo la misma que hace treinta años. Decepción tras decepción, cuando no han sido unos, han sido otros; porque aunque ninguno de los dos termine de admitirlo se han vuelto dos bandos corruptos, mentirosos y dañinos para la España actual.

¿De verdad que no se extrañan de la aparición y el crecimiento de partidos emergentes? Este, mi país, se ha vuelto un gallinero. El descontento y del descontrol reinan ante una población que aun quiere ser honrada y solidaria. Pero poco se puede hacer cuando quienes nos gobiernan se comportan como niños. El congreso de los diputados, institución que sirve para el control del gobierno, se ha convertido en un verdadero patio de colegio. Es la imagen perfecta de dos críos, encarnados en Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, echándose las culpas mutuamente. “Tú has hecho esto”, “pero tú has hecho más”, “porque tú eres un mentiroso”, “pero tú eres más”. Y así es como se llega al consenso e mi país, a través de insultos y de riñas.

Así es como ha llegado a un punto de inflexión, en el que no espere nada de la clase política, que son los que se supone que deben velar por mí.

21 de diciembre de 2015

Rosa Martín

Un escenario inviable, una España ingobernable. Muchas son las calificaciones que le han “caído” a un país que le ha intentado dar carpetazo al turnismo. Como todo por primera vez, quizá no ha salido todo lo bien que muchos esperaban y un futuro incierto se prevé en la vida política de esta nueva etapa democrática.


twitter.com/crodriguezvila

Estos comicios tan novedosos para el país han supuesto un quebradero de cabeza para todos aquellos líderes que han tocado la victoria con la punta de los dedos. A pesar de querer fingir alegría por atribuirse buenos resultados, lo cierto es que nadie ha ganado de verdad fuera de los datos. Se desconoce quién va a gobernar, de qué manera y si será necesaria otra votación. España no sabe negociar, sus políticos no saben gobernar en minoría, no hay capacidad para el consenso.

CASI TODOS “GANAN

El Partido Popular ha ganado las elecciones, pero tendrá difícil gobernar. Cuatro años de leyes impuestas, de caso omiso a propuestas ajenas y de falta de representatividad de aquellos que no les votaron les pasan factura ahora que necesitan de los demás. Mariano se había olvidado de la necesidad de terceros en la comodidad que le otorga la mayoría absoluta. Una victoria que le sabe muy amarga.

Por su parte Pedro Sánchez podría convertirse en el presidente del gobierno con los peores resultados para su partido en las elecciones. Pero el precio a pagar sería muy alto: pactos con partidos nacionalistas cuyos objetivos difieren mucho de lo buscado en el Congreso. Su victoria quizá es un poco más dulce de lo que su sonrisa de medio lado expresaba ayer: las fuerzas emergentes no han podido quitarle su posición, sigue siendo el segundo en la carrera hacia la Moncloa, la principal oposición que durante la campaña pareció no querer dejar de ser.

Y al otro lado, los que han liado todo este alboroto. Albert Rivera no podía disimular su enfado. Lejos quedaban las provinciales donde de verdad triunfó. Las encuestas le han mentido y se notó su desilusión. Y desde ese punto ataca a todo el que se le ponga delante. PSOE, Podemos, las Mareas… Todos son focos de sus discursos con un único fin: hacer ver de esos 40 diputados algo más grande de lo que es en realidad, una bofetada de los votantes a su posición neutral casi hasta el final.
Y Pablo Iglesias y compañía. Se presenta en una confluencia de izquierda que no hace más que liar todo el panorama político y quitarle mérito a Podemos.
Lo cierto es que la formación más polémica de los últimos años es quién más ha celebrado los resultados, irrumpiendo como tercera fuerza política y haciendo temblar a medio mundo. Su posición ante Cataluña y ante Europa es lo que hacen que este grupo sea temido y rechazado por una mayoría.

No se ha de olvidar a los que no celebran nada. La cara de Alberto Garzón lo decía todo. Un político bien valorado muy castigado en las urnas, rechazado por el de la coleta meses antes de los comicios. Desde su escaño luchará aunque no con la fuerza que le habría gustado.

Unión Progreso y Democracia se va. Rosa lo creó y Rosa lo mató. Herzog poco ha podido hacer por un partido que no levanta cabeza sin que los medios tengan culpa, a pesar de que se les culpe de todos los males de la formación.

Finalmente y, como siempre, lo decisivo en manos de los partidos nacionalistas y en  sus propios intereses. El Gobierno de España en manos de unos pocos de España.

Y en el medio los votantes, que no saben quién les va a gobernar, de qué manera, ni si tendrán que volver a votar. Y el paro ahí continúa. Bruselas quiere más recortes. Las becas se siguen denegando a quienes las necesitan. Y nuestros jóvenes se van. Unas elecciones que dejan un aprobado general y un suspenso colectivo.
Parece que solo hay un problema más.

16 de diciembre de 2015

Paula Blanco


Una sala de cine es una caja de sorpresas. Desde el mismo momento en el que te sientas, dejas tus emociones al libre albedrío del director de la película; de esta manera, unas veces sentirás cómo la adrenalina se apodera de ti y otras temblarás de ternura.
imagen: wikipedia
Sin embargo, ¿qué pasa cuando no sabes expresar lo transmitido en 118 minutos? Esa es la reacción al ver Langosta, una película del griego Yorgos Lanthimos que no deja a nadie indiferente.

Esta cinta, la primera con guion en lengua inglesa del director, ha recibido recientemente el Premio del Cine Europeo al Mejor Guionista Europeo y Mejor Vestuario y el Premio del Jurado en el insigne Festival de Cannes. Estos célebres galardones no son los únicos premios de Yorgos Lanthimos. Sus anteriores películas, Alps y Canino, fueron alabados en el Festival de Sevilla, de Venecia y de Sitges.

Esta vez la historia transcurre en una sociedad distópica, donde los solteros deben encontrar pareja en el plazo de 45 días dentro de un hotel. En el caso de no emparejarse, se convertirán en el animal escogido por ellos mismos al inicio de su hospedaje. David (Colin Farrell) acude tras la muerte de su mujer con su hermano convertido en perro, y a través de su experiencia descubriremos la mentalidad de las personas fieles a los principios de la sociedad del momento y de las que se rebelan a ella.

El argumento está en consonancia con la “moda” de las distopías, sin embargo, lo que diferencia esta película del resto es la fuerza del mensaje extraído de nuestro presente: la necesidad de enamorarse y el rechazo absoluto a la soledad. Las parejas deben estar formadas por dos personas que compartan algo, ya sea un hobby o una enfermedad, y deben seguir una serie de pasos para afianzar su relación. Siguiendo esta regla de oro, David intenta por todos los medios ─ansiedad que le pasará factura, dejando incluso su propia personalidad a un lado─ enlazarse con una mujer. Pero el lado de los solteros de por vida no es mucho mejor. Invitan y obligan a la soledad definitiva, donde el cariño es castigado con numerosas prácticas.


Desde el primer momento el ritmo de la película integra al espectador en la sociedad deshumanizada, pero lo hace dando pequeñas pinceladas para no sacar sus cartas al principio. Poco a poco, los distintos personajes enseñan con sus acciones y sus palabras a un ser humano cruel, que ha confundido el amor con la supervivencia. Los silencios tienen un papel esencial junto con los pocos y breves diálogos, no existe la necesidad de explicar las situaciones a pesar de la perturbación que puede llegar a sentir el espectador con algunas escenas, especialmente aquel que no esté acostumbrado a las películas de este director.

Es impresionante que una película tan pausada y con tan poca acción pueda estar, al mismo tiempo, tan cargada de sentido. El mensaje de crítica se desliza paralelo al largometraje con suavidad pero arrasando y destruyendo a su paso nuestras ideas preconcebidas sobre el tema más universal: el amor. Lanthimos nos enseña de manera  exacerbada el futuro de basar nuestra vida en torno a este sentimiento y cómo nos puede cegar la obligación de tener a una persona con quien compartirlo todo.
Pero, ¿es el amor quien nos ata o la sociedad en la que vivimos?

10 de diciembre de 2015

Isabel Pérez Pérez

Después de cuatro años en los que miles de personas han dejado de creer en el funcionamiento del sistema, siguen sucediendo cosas que aportan  algo de luz a un panorama desolador.  La actividad política de este país se ha renovado de una manera rápida, abrumadora y emocionante. Rápida y abrumadora para todos aquellos que pensaban que el bipartidismo, que había parido la Transición, se quedaría por mucho más tiempo. Emocionante, a su vez, para aquellos jóvenes que siempre han entendido esta democracia como una mentira irremediable y que ven  reflejada su voz en partidos nuevos, aún limpios de corrupción.
elpais.es

 Un debate a cuatro es el que ha producido el chispazo y ha hecho ver a los desencantados la época de cambio que está transcurriendo. Poco a poco  y aún con telarañas, pero (viendo el lado bueno) hay que señalar que se ha llevado a cabo un ejercicio democrático, al que muchos de los políticos españoles no estaban acostumbrados. Esa inmadurez en el diálogo se demostró con la ausencia (transitoria, no permanente) del Presidente del Gobierno, que delegó su poder de oratoria en una Soraya Sáenz achicada ante los casos de corrupción que le fueron recordados.

Otra ausencia-muy criticada en las redes y no tanto en los medios- fue la del secretario general de Izquierda Unida. El malagueño Alberto Garzón mostró su desacuerdo ante esta decisión por medio de Twitter, junto con el de muchos de sus seguidores. Resulta paradójico que el segundo mejor político valorado en este país (según datos del CIS) no pueda defender su postura en un debate innovador y del cambio. Ya se sabe cómo va lo de palacio. Los nuevos, los de la regeneración que sí pudieron estar presentes, arrinconaron a las agrupaciones  encorsetadas del bipartidismo español, ayudados por esa verbosidad fluida que han practicando acudiendo de plató en plató. Unos mejor que otros, y es que se empieza a notar ya el desgaste a causa de las campañas.

Existe un lado oscuro de todo esto: faltan propuestas. Como de costumbre hay palabras pero no contenido, y así lo demostró la Vicepresidenta cuando se abrió el tema de la violencia de género. Su cara mostraba indignación, enfado y el lógico (pero no siempre presente) apoyo a las víctimas.  En el debate no se dijo, pero durante esta legislatura se han reducido las ayudas  de protección a las víctimas en un 21% y un 50% en los servicios de ayuda de las Comunidades Autónomas. Estos datos se han denunciado desde Amnistía Internacional, aunque resultan irrelevantes cuando hay que poner cara amarga en solidaridad con las víctimas. ¿Dónde están las soluciones del partido?
Hay  temas que por su novedad afectan de manera más eminente. Los datos se tapan, se adornan y se camuflan pero esta es la verdad: desde el año  2012, 525.358 jóvenes de entre  18 y 35 años han abandonado el país. Para vergüenza de los que lucharon por conseguir derechos sociales y libertades básicas, algunos se han tomado la osadía de pisotear todos estos logros. Dejar atrás familia, amigos y la ilusión de crecer  personal  y profesionalmente en tu propio país. Se cierran puertas  que tienen que abrirse ya, con urgencia.
elpais.es

Los que aún han resistido y se han quedado aquí reparten sus preferencias entre  los cuatro partidos más representativos. Ciudadanos encabeza la lista  con  el apoyo  de un 14,2% de los jóvenes de entre 18 y 24, seguido de PSOE, Podemos y PP.  Los jóvenes en paro o estudiantes se decantan por el Sí se puede, mientras que los que trabajan se rinden ante el carisma de Rivera  y su contrato único. Una propuesta que algunos la defienden como una medida para acabar con la dualidad que existe en el mercado laboral actual y que, para otros, se traduce en una disminución de las indemnizaciones por despido. Como modelo a seguir se propone a un país  mayormente gobernado desde la II Guerra Mundial por fuerzas de izquierdas: Dinamarca. La  disimilitud entre España y este país es la gran seguridad y protección social que recibe el trabajador en el país escandinavo. Además de tener uno de los sueldos más elevados de Europa y un enorme desarrollo de los derechos públicos. Parecido a España, ¿no?

Después de dos horas intensas de debate, de miedos por las acusaciones de corrupción, de nervios, de sudores y de escasa parcialidad en algunos, cambiaron mucho las tornas. Quizás fue el "minuto decisivo" de Iglesias -comparado en la red con discursos de Maduro- el que hizo que 4 millones de ciudadanos consolidaran sus votos y fue el discurso vacío de contenido de Sáenz el que hiciera que 4,5 perdieran la confianza en los populares.  No hay nada decidido con  un elevado número de 36,2% de indecisos, muchos de ellos ex votantes del PP (indecisos entre su rival del bipartidismo y C´s) y los ex votantes del PSOE (de debaten entre Podemos y C´s).

Hay temas que se van olvidando y que pesan día a día.  Jóvenes que se van y trabajos que se siguen destruyendo. Maltratos, servicios de sanidad excluyentes, odio a los refugiados, juegos ideológicos en la educación. Sobre la mesa propuestas enriquecedoras -que a veces quedan en el aire- al lado de otras carentes de sentido desde un principio. Bendita pluralidad, ansiada honestidad ciudadana. Este país necesita desintoxicarse lo antes posible, necesita jóvenes que se sientan orgullosos de las oportunidades laborales que aquí encuentran, se necesitan libertades perdidas y derechos borrados. ¿Es la hora del cambio? ¿Se volverá a creer en la política? Se admiten apuestas. Y votos.

8 de diciembre de 2015

Rosa Martín

El 20 de diciembre se celebra un acontecimiento extraordinario: la fiesta de la democracia. Muchos esperan de estas próximas elecciones un cambio que solucione los problemas que los españoles sufren en la actualidad. Los candidatos son conocidos por todos pero ¿tienen claro los ciudadanos quiénes son esos que les quieren gobernar?
Logos de los principales partidos // wikipedia.org
Estos comicios han quedado reducidos a cuatro por unos medios de comunicación que centran sus esfuerzos en los favoritos de la calle
Cuatro protagonistas en un escenario con tantos actores y tantas tramas que es imposible conocerlo todo. 

La naturalidad no es una palabra que pueda acompañar a nuestro actual presidente Mariano Rajoy. Sin un papel delante no se sabe defender y un plasma le jugó una mala pasada cuando el país necesitaba un poder fuerte que diese explicaciones. De forma cobarde se ausenta de todos los debates. A pesar de ello, las encuestas siguen colocando a su partido como al más votado y en el caso de pactar repetiría como máxima autoridad. ¿Qué tiene este gallego para seguir conquistando a la mayoría (que no absoluta)? Sabemos que no es por su programa.

Su principal opositor si de algo puede presumir es de haberse ganado el papel del más guapo de la carrera hacia la Moncloa. Pedro Sánchez, candidato por el Partido Socialista, es la nueva apuesta de una oposición que no levanta cabeza desde que Zapatero adelantó las elecciones arruinado por una “desaceleración económica”. Lejos quedaron las políticas sociales alabadas hoy del ex presidente, Sánchez se presenta con pies de plomo y políticas económicas que no prometen un futuro esperanzador. Más consciente que sus predecesores de la realidad no habla de bajada de impuestos y cuenta con medidas impopulares desde una segunda posición en las encuestas que se tambalea

Y empeñado en situarse en el centro Albert Rivera. Inspirándose en uno de los emblemas políticos del país: Adolfo Suarez. Está dispuesto a llevar cabo un cambio político con el mismo éxito que su modelo, se presenta como una novedad con años de experiencia.  Y con ideas de centro-derecha se ha infiltrado en la izquierda.
Lo que es cierto es que se ha colado en el voto de miles de españoles a través de naturalidad, salir en televisión a todas horas y propuestas de difícil calificación. Si las encuestas están en lo cierto, es el mayor contrincante de los socialistas e incluso de los populares. A la cabeza en la valoración de los líderes políticos, este joven catalán se ha propuesto cambiar el panorama aunque muchos lo tachen de ser una cara nueva de una ideología de toda la vida.

Por último, el más diferente entre todos los candidatos. La representación de la revolución de un pueblo cansado de sus mandatarios: Pablo Iglesias
Cuando  ocurrió el 15-M, o el movimiento de los indignados, una de las críticas que más se pudo escuchar hacia ellos fue: “deberían abandonar la calle, organizarse y tomar el poder”.  Hoy cuatro años después un partido político pretende representar lo que en esos días se revindicaba entonces.
Y, a la cabeza de todo, la coleta más famosa de España. Iglesias, se ha convertido en el líder del partido político más controvertido. 
La falta de experiencia como político le juega una mala pasada a la hora de conseguir el voto de los más experimentados. Eso unido a sus excentricidades (por más que lo defiendan, ir regalando series a monarcas está fuera de lugar), la mala fama de algunos de su compañeros o la soberbia que se gasta en algunos momentos hacen de él un líder difícil de elegir para parte del país.

Y fuera del escenario político creado por los medios pero dentro de la realidad, un moderno Garzón que lucha por una Izquierda Unida arrasada por las regionales y locales que busca su voz donde retumba menos que en los medios de masas. Y aquel que salió detrás de Rosa y defiende el rosa en UPyD, un partido que tuvo que aterrizar de emergencia antes de salir de la terminal.

Si de algo podemos estar seguros es que el bipartidismo ha desaparecido por lo menos durante los próximos cuatro años. 
Una función que está a punto de comenzar y que promete demasiado. Cojan sus entradas, tomen asiento y asistan a una de las legislaturas que harán historia (eso se lo prometo). 
Y no se olviden de votar.

5 de diciembre de 2015

Rajoy, Iglesias, Sánchez y Rivera. Rivera, Sánchez, Iglesias y Rajoy. Estos son los nombres con los que se nos bombardeará hasta el próximo 20 de diciembre. En época de campaña electoral, que parece que no podía ser otro en momento que en el navideño mes de diciembre, y que seguirá siendo tendencia hasta la formación de gobierno en enero; es constante la hostigación política. Pero ahora el método ha cambiado.


 La nueva táctica de obtención de votos son los platós de televisión. Los programas 'El Hormiguero', 'En tu casa o en la mía' o 'Al Rincón' están siendo escenario de este proceso. Los principales protagonistas del panorama político actual ya han realizado sus correspondientes intervenciones televisivas, por así calificarlo, más cerca del entretenimiento que de la política.

Pero ahora las miradas se centran el próximo debate electoral del 7 de diciembre que viene de mano de Antena 3. Este acontecimiento, de carácter histórico (lo cual no nos lo ha parado de recordar la cadena emisora), en él se reunirá a los cuatro principales partidos políticos del país. La única cara ausente, como el debate de la semana pasada en El País, será la de Mariano Rajoy, a quien le parece más importante hacer unos mejillones en un programade televisión que discutir con los otros lideres políticos las propuestas que decidirán el futuro de España en los próximos cuatro años. En su lugar acudirá la vicepresidenta Soraya Sáez de Santamaría.

De todas formas, la actitud no sorprende. El actual presidente del Gobierno, nos ha acostumbrado a lo largo de su legislatura, a hacerse de rogar en lo que a declaraciones se refiere. Pero casi que es preferente que el jefe de gobierno no interceda en actos públicos que no sean absolutamente necesarios puesto que sus declaraciones siempre dejan mucho que desear.


Para los que les sorprenda la asistencia de Soraya Sáenz de Santamaría, hay que decir que es una estrategia muy bien estudiada. El Partido Popular es consciente que el 7 de diciembre los votos descenderán, pero preferible que sea por cuestiones puramente ideológicas que por tener un representante con falta de capacidad de expresión. Francamente, es triste, que la que ahora es vicepresidenta de gobierno, no se presente como candidata a la presidencia. Es de valorar a una mujer segura de sí misma, concisa, sincera y concreta esté al frente de un cargo como el que despeña.

Pero no todo se centra en las caras del Partido Popular. Cómica es la breve trayectoria de Pedro Sánchez al frente de PSOE, puesto que realmente ocupa su puesto principalmente por su apariencia física. Sin embrago, la caída del PSOE ha sido imparable. Nada que añadir, sobre el aspecto del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. Aunque no sea de vital importancia tener un gasto fijo en ropa, es de suponer que si el objetivo de alguna persona es ser representante de algo, y más si es de un país, serias la imagen del mismo.

Captura de pantalla del debate a tres de El País

Es así el panorama actual de España. Los cabezas de lista y candidatos a la presidencia de España dejan mucho que desear, ya sea por imagen, ideología o empatía con la sociedad. Ahora bien, ¿de verdad algún español se siente identificado con la clase política actual? ¿Va a ser esta la imagen de mi país? Plantéenselo antes de votar.

2 de diciembre de 2015

Paula Blanco

La joya del Nilo languidece con cada noticia nueva publicada. En las últimas semanas, Egipto ha sufrido el atentado del avión ruso, una muy baja participación en la primera vuelta de las elecciones y provocado numerosas muertes inocentes. El descontrol es el pan de cada día para los egipcios actuales, el desencanto se acrecienta y, sin embargo, la cultura de este país no adquiere la suficiente importancia en sus noticias. ¿Cómo ha llegado a esta situación uno de los imperios más estables del Antiguo Mundo? Es innegable la riqueza cultural de este país, pero por alguna razón su población sigue sin ser consciente de su historia.



Una de sus principales fuentes de financiación está decayendo poco a poco: el turismo. Hasta ahora, miles de personas abarrotaban el Museo Nacional de El Cairo, los templos de Karnak y Abu Simbel, fotografiaban asombrados la Gran Esfinge de Guiza y sus pirámides, recorrían las calles de Alejandría y Asuán o visitaban las tumbas del Valle de los Reyes, el Valle de las Reinas y Saqqara.  Pero los últimos datos recogidos indican que frente a casi 15 millones de turistas en 2010, solo 9,9 millones visitaron Egipto en 2014.

 No son pocas las noticias relacionadas con ese asunto.  En agosto del año pasado se produjo el desprendimiento de la barba postiza de Tutankamón por un accidente de los empleados que trabajan en el Museo Egipcio de El Cairo. El mal fue reparado con una resina “inadecuada”, una decisión que les costará al ministerio de antigüedades de Egipto junto al gobierno alemán unos 90.000 euros.

La patilla. AP
Otro acontecimiento desastroso para el legado histórico tuvo lugar el 18 de agosto de 2013. A raíz de la destitución de Mohammed Morsi, partidarios del presidente derrocado entraron en el Museo Nacional Malawi, en Egipto, y robaron 1040 piezas de las 1089 que guardaban, además de los numerosos daños a estatuas y piezas pesadas.

El miedo también ha sido un factor clave del descenso de sus visitantes. Durante el siglo XX se han sucedido acontecimientos como la caída de la monarquía, el golpe de Estado de Nasser, los desencuentros con Israel y el Canal de Suez o la dictadura de 30 años de Mubarak, época donde comenzaron a surgir las voces más radicales.

 La actualidad deriva del golpe de Estado de Al-Sisi para derrocar a Mohamed Morsi por los problemas económicos y sociales del país, así como la polémica Constitución de 2012. Morsi pertenecía a los Hermanos Musulmanes, organización que aspira a establecer un estado islámico, regido por la sharia. Tras atentados como el intento de asesinato de Nasser o el atentado suicida contra el cuartel de la Policía en El Mansurá, en el delta del Nilo, el gobierno los declara como “grupo terrorista”.

Por supuesto, las minorías religiosas no son la excepción de esta situación. Los coptos egipcios son la principal minoría cristiana en Medio Oriente y siempre han sido perseguidos, pero en los últimos cinco años se ha incrementado la violencia entre este grupo y los musulmanes y también con las fuerzas de seguridad. El 15 de febrero de este año un grupo de islamistas libios publicó un vídeo en el que decapitaban a 21 cristianos coptos egipcios, un suceso que refleja la frágil posición en la que se encuentran.

 Egipto sufrió un atentado terrorista en 1997 con la muerte de 67 personas y 24 heridos, entre ellos 56 turistas de diferente nacionalidad. Asimismo, en septiembre de este año se produjo un bombardeo de tres horas sobre un grupo de mexicanos por ser supuestamente confundidos con terroristas y 224 personas murieron en el mencionado atentado terrorista del avión ruso con destino a San Petersburgo. Los hechos no se pueden cambiar y la cifra de muertos, con especial repercusión en los turistas, es sobrecogedora.

Planetware

Por suerte, la esencia de Egipto sigue en pie y más viva que nunca. Expertos japoneses, egipcios y británicos liderados por el egiptólogo británico Nicholas Reeves han puesto en marcha un proyecto que podría darle más de una alegría a los amantes de la historia egipcia: explorar la cámara funeraria de Tutankamón en búsqueda de la tumba de Nefertiti.

Aunque la  noticia pasara desapercibida entre  otras de mayor peso, se ha descubierto una muralla en la antigua capital de Egipto en el Imperio Medio llamada Tel al Dabaa, la actual provincia septentrional de Sharquiya. Nuestro país también se implica en la egiptología, una misión española formada por 28 profesionales localizó la tumba de un sacerdote de Amón Ra, de unos 3.000 años, el pasado 18 de noviembre que permitirá conocer con más detalle las prácticas funerarias de la época. Y por si fuera poco, un grupo de expertos internacionales usarán las nuevas tecnologías para escanear las pirámides de Guiza y desentrañar por fin el misterio de su construcción.

Egipto es un lugar rodeado por un halo de misterio y encanto, y realmente es espantoso que en la actualidad sea más conocido por el yihadismo que por el templo de Abu Simbel. La sombra del terrorismo recorre sus ciudades cerrando las atracciones turísticas, sumiendo así al país en un permanente estado de alerta. Seguiremos informando sobre masacres, política interior y exterior y números rojos de la economía mientras la cultura se hunde y la octava maravilla nos observa desde la lejanía.