24 de octubre de 2014

El cine tradicional e independiente de Valladolid parece que agoniza. Los Roxy cerraron definitivamente el año pasado, a favor de las salas que se abren en los centros comerciales. Y es que hoy en día es muy difícil poder ver películas no comerciales en Valladolid.
Marku1988
Sin embargo esto puede cambiar gracias a una iniciativa del Cine Casablanca que se hizo realidad el 30 de octubre: la fundación de un cineclub, que proyecte para sus socios una película de autor o que no se haya estrenado en Valladolid cada semana. Ahora que es seguro que su idea tiene seguidores (necesitaban al menos 80 asociados) y que el proyecto puede seguir adelante, el día 3 de noviembre será la primera de sus sesiones, el documental Dos metros sobre esta tierra.
Resulta curioso que una ciudad tan activa culturalmente como Valladolid (al menos en cuanto a iniciativas por parte de los ciudadanos) haya tardado tanto. Palencia cuenta con un cineclub desde hace más de medio siglo, en cuyo modelo se han inspirado los responsables de este proyecto, según explicaron a Último Cero.

Cineclub Calle Mayor

Desde hace 52 años existe en Palencia el Cine Club Calle Mayor, que tiene hoy en día 300 asociados, de diferentes franjas de edad, de 20 a 80 años aunque especialmente entre los 45 y los 60 explica Ricardo Adalia, presidente del club. “Los socios acuden todos los lunes al cine para ver cine de autor o películas que tienen una difícil distribución en salas comerciales. Gracias a su apoyo también hemos podido comenzar a organizar otras actividades que podríamos denominar paralelas a la proyección de estas películas”, explica.
El cine club palentino no solo proyecta películas. “Intentamos dar continuidad a 3 actividades que hemos puesto en marcha en los últimos años. Por una parte, tenemos los encuentros con los directores de los que proyectamos sus últimos trabajos. Por nuestra sala han pasado Mercedes Álvarez, Javier Rebollo o Jaime Rosales. Por otra parte editamos la revista El rayo verde de manera anual, en la que algunos de nuestros socios escriben sobre las películas que vemos. Y, finalmente, el año pasado pusimos el marcha el curso Aprender a ver cine impartido por el crítico del diario El País, Javier Ocaña”, cuenta Adalia.
El Calle Mayor proyecta todos los lunes del curso dos sesiones en los cines Avenida de Palencia
Los socios del Cine Club Calle Mayor pagan 99 euros al año, 33 al trimestre, para ver 36 películas a lo largo de todo un curso. El Casa Blanca, en Valladolid, comienza con una cuota de 25 euros para ver 6 películas, aunque la tarifa mensual definitiva será de 33. 

23 de octubre de 2014

@BeaSanzH

Algunos dicen que uno de los mayores miedos que tiene quien se dedica a escribir es el “pánico al folio en blanco”, pero hay otros (poetas, soñadores e ilusionistas) que hacen uso de cualquier espacio para plasmar lo que piensan y sienten, consiguiendo así una sonrisa en los rostros de los demás, una carcajada o incluso una reflexión.

Acción Poética comenzó en 1996 en México y al mando estuvo el poeta Armando Alanis Pulido. Este grupo que, se mantiene hasta el día de hoy, se dedica a escribir  mensajes en paredes , verjas y demás rincones mensajes, previamente autorizados, como: “Vale la pena luchar por lo que vale la pena tener”, “Ser un pequeño poeta de palabras claras”, o “Tan solo un minuto fue suficiente para quererte”. Entrañable ¿no? Su poesía ha llegado a quedar reflejada en las paredes de Valladolid, en los muros del ferrocarril en la zona de La Rubia, por ejemplo.
commons.wikimedia.org

Pero a este movimiento se lo ha unido otro más. Ellos son Boa Mistura y se definen como “un equipo multidisciplinar con raíces en el graffiti nacido a finales de 2001 en Madrid”. Estos han realizado ya proyectos por diversas partes de la geografía mundial entre las que se encuentra Brasil, EE.UU, Argelia, Noruega, Sudáfrica, Reino Unido o Serbia. Dicen entender su trabajo como “una herramienta para transformar la calle y crear vínculos entre las personas” y todo esto lo reflejan decorando pasos de cebra en las calles de Madrid con frases como: “Duerme más y sueña menos”, “Estás en mi lista de sueños cumplidos” o “Lo mejor no ha pasado ni está por venir, está pasando”.

Con todas estas frases de trazados limpios, que te hacen parar un momento de la rutina, y con frases que NO son despectivas tendríamos que plantearnos lo siguiente: ¿arte o vandalismo? Y si es vandalismo, ¿es el mismo tipo que aquellos que estampan una firma? Boa Mistura ya ha tenido que pagar una multa de 6.000 euros, de ahí su relativo anonimato. Pero es difícil pensar que sean unos “malhechores” aquellos que llevan a cabo proyectos como el de colorear las favelas de Brasil.

Concluyendo ya, en el mundo en el que estamos, en el que la gran mayoría de cosas que lees son malas noticias, no pasa nada por leer algo que te haga fantasear y sentirte parte de ello, porque como ya dijo Gustavo Adolfo Bécquer: "¿Qué es poesía? Dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¿Y tú me lo preguntas? POESÍA ERES TÚ."

22 de octubre de 2014

Berta Pontes / @BertaPontes
Todos conocemos a Malala, la colegiala paquistaní que en 2012 recibió un disparo en la cabeza por defender los derechos y educación de las niñas. Todo comenzó en 2009 cuando Malala empezó a escribir blog anónimo para la B.B.C. en el que expresaba su punto de vista sobre la educación y la vida bajo la amenaza Talibán en la que se encontraba su región. El simple hecho de escribir un blog le supuso a esta niña un disparo en la cabeza mientras iba en el autobús de su colegio el 9 de octubre de 2012. Tras muchas operaciones en Reino Unido logró sobrevivir y seguir luchando. La traumática experiencia no ha apartado a Malala de su objetivo: luchar por la libertad y los derechos de los niños.

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En 2011 recibió el primer Premio Nacional Juvenil de Paz de Paquistán, convirtiéndose así en la abogada global de millones de niñas que tienen prohibida la educación por  factores sociales, económicos, legales y políticos. Y ahora ha conseguido el premio más importante que recibirá en toda su vida.
Hace unos días se daba a conocer la noticia: Malala recibiría el Premio Nobel de la Paz 2014. El hecho no ha sorprendido a nadie, ya que esta chica de 17 años ha arriesgado su vida para dar voz a todas las niñas que están siendo explotadas y se las niega el derecho a la educación. "Esto no es el final, es el principio. Quiero ver a todos los niños yendo al colegio y recibiendo educación", dijo la joven.

Malala comparte el Premio Nobel con el indio Kailash Satyarthi, que tiene 60 años y también lucha por los derechos de los niños. El premio les ha sido otorgado "por su lucha contra la opresión de los niños y los jóvenes y por el derecho de todos los niños a la educación", según ha anunciado el Comité Nobel Noruego. "Este premio es para todos los niños cuyas voces necesitan ser escuchadas. Tienen derechos: a recibir educación de calidad, a tener una vida feliz", añadió Malala.

wikipedia.org
Comenzó la ‘Fundación de Malala’ para concienciar sobre el impacto social y económico de la educación de las muchachas y motivarlas a levantar sus voces, abrir su potencial y exigir el cambio. En la India más de 12 millones de niños son obligados a trabajar, privándoseles de la educación. La sociedad de los países de esa zona del mundo está aún inmersa en un profundo retraso con respecto otros países, como si estuviesen en la Edad Media. La mujer está infravalorada y el hombre domina y controla todos los asuntos de la vida, tanto pública como privada. La mujer es despojada de sus derechos por el simple hecho de ser mujer. Se las maltrata o lapida si son adúlteras o hacen algo que no agrada a los hombres más cercanos a ellas. Los niños son obligados a trabajar desde pequeños y no se les da el derecho a la educación. Y Malala quiere cambiar todo esto. Quiere que poco a poco su país y los que se encuentran en situaciones parecidas vayan civilizándose y respetando los derechos de los niños y de las mujeres. Que se condene a todos los que atentan contra esos derechos. Que sean países y zonas seguras, normales, como pueden ser hoy los países europeos. Todos lo queremos.

Begoña Bernáldez

Actualmente, los medios tecnológicos son fundamentales para la gran mayoría de la población, lo cual crea el olvido de la lectura en papel. La sociedad actual prefiere deslizar el dedo sobre una pantalla a pasar páginas. Esto implica el uso excesivo de la tecnología, o en este caso, de la lectura digital o electrónica, por medio de aparatos como el e-Book, o directamente y quizás de manera más rápida, por medio de internet.
 
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Libros de gran relevancia histórica y cultural fueron creados años atrás cuando aún no existía la tecnología, por lo que la inmensa mayoría de éstos no se encuentran en la red ni permiten ser descargados. Lecturas así merecen estar presentes en nuestros días, por lo tanto, si en el siglo XXI la sociedad lectora se centra en la digitalización, muchos de estos libros de gran valor serán desterrados y olvidados.

La belleza de los libros en papel no se asemeja a la belleza digital de ningún modo, especialmente por la claridad y sencillez de la lectura, ya que, en los libros digitalizados, gran parte de la escritura presenta fallos ortográficos no introducidos por el autor original. He ahí el valor de la escritura en papel, ya que los fallos ortográficos pueden ser de un 0’001% de posibilidades, un dato bastante inferior al que puede darse por ejemplo, en un e-Book; según dice Agustín Torrijano en su Guía de la ortografía en español.
 
Esto no implica el menosprecio de la lectura digital, ni mucho menos la búsqueda de su eliminación, sencillamente porque gracias a ésta se produce un ahorro económico elevado, ya que en un mismo aparato tecnológico se pueden almacenar un número inmenso de libros, mientras que de la manera tradicional, la compra individual de cada libro produce un gasto algo más alto.

 
Recomendaciones para todo tipo de lector son obras como “La catedral” por César Mallorquí, novela que narra una historia en siglos atrás. Otras obras significativas más antiguas son las narradas por autores como Lorca o Pío Baroja. Actuales como, “La luz de Candela” por Mónica Carrillo y “El niño con el pijama de rayas” de John Boyne.
 
Muchas obras tienen la facilidad de llevar al lector más allá de un mundo actual y así abrir la mente y refugiarse en una esfera propia no sólo de entretenimiento, sino también de sabiduría, ya que muchas de estas obras presentan una riqueza cultural e histórica de carácter instructivo.

20 de octubre de 2014

Este fin de semana se conocía una terrible noticia para los moteros: se suspende la cita de Pingüinos 2015 en Valladolid.

Wikipedia

El problema para celebrar la 34 edición de la mayor cita de motos de Europa era que el Pinar de Antequera, lugar donde tradicionalmente se ha localizado la concentración, está protegido medioambientalmente. El paraje que se había previsto como sustituto, la antigua hípica militar, tampoco puede acoger la quedada, por el mismo motivo. En su lugar, el Ayuntamiento de Valladolid propuso celebrar actividades moteras, más como una forma de intentar compensar a los casi 30.000 fieles a esta cita (en la última, fueron 27.456 las personas que participaron en Pingüinos).
Aunque los rumores de que Pingüinos 2015 podría verse afectado ya se oían desde hacía tiempo, el alcalde de Valladolid ha hecho lo posible por enviar los balones fuera de su portería de responsabilidad y ha culpado a los ecologistas, diciendo que "detrás de esto hay más que medio ambiente, hay ecologistas sandía, verdes por fuera y rojos por dentro". El PSOE en un comunicado dice que De la Riva debería haber previsto esto con anterioridad y pide su dimisión Valladolid "por desidia, por dejadez y abandono".
Otros municipios no han tardado en ofrecer a Turismoto, el club organizador de Pingüinos, sus terrenos como alternativa para la edición de Pingüinos del 2015 (el evento supone un verdadero chollo para el turismo de cualquier localidad y sus alrededores), entre ellos Laguna del Duero, Íscar, Toro, Villalar de Comuneros... Por su parte, el club de motos ha publicado en su web un comunicado donde anuncia una manifestación el 25 de octubre para mostrar su pesar y malestar con la suspensión de la quedada.
Por cierto, que los moteros no están tan dispuestos a abandonar su mítica celebración: muchos de ellos dicen que piensan ir en sus motos a Valladolid el próximo mes de enero con o sin pingüinos.

17 de octubre de 2014

@JimmyTurunen

España es un país de caciques y no de los que hacen ron, aunque esos también se beneficien. Nadie tiene la culpa, nos enseñaron la democracia a base de pucherazos y así hemos salido o quedado, aunque a estas alturas del cuento como que los resultados dan lo mismo. Es lo que pasa, nuestro localismo nos impide ver más allá de la nariz y cuando nos sale un grano en la punta lo miramos con sorpresa, luego resignación, pero no lo sacamos para evitar marcas ni compramos cremas para erradicar futuros problemas.


Somos así, enfrente del televisor sabemos gritar, aunque nos sintamos más decepcionados por la última cantada de Casillas que por las tarjetas de black de Rato, eso más bien nos indigna, hace que apretemos el puño con fuerza hasta que nos clavamos las uñas en la palma de nuestra mano, como si pudiéramos decir que estamos defreaudados. Nadie en Caja Madrid/Bankia traicionó nuestra confianza, nunca confiamos en ellos porque, por su profesión, nunca lo merecieron.

“No todos los políticos son iguales”, dirá algún iluminado del tres al cuarto y puede que en la estadística la variación típica confirme alguna excepción. Sin embargo, no podemos quedarnos en eso e ir descartando como quien deshoja margaritas en busca del amor. No podemos y no debemos porque mientras lo hacemos hay quien seguirá riéndose cuando ve a alguien hacer cola para votar. No le señalará, porque sería descarado, pero a lo mejor le da las papeletas marcadas o corre la cortina para averiguar su opción política. Aunque, al fin y al cabo, reírse es lo de menos cuando encuentras casos tan escabrosos como este: Un dirigente del PP de Lugo llevó a votar a ancianos con demencias a las autonómicas de 2012.

España es un país de caciques y esto se debe repetir hasta que nuestros oídos se cansen de escucharlo. La ciudadanía no puede evitarlo, bien porque nació acostumbrada, o ya simplemente pasa del tema porque, como quien dice: “eso no lo votó”. De políticos que se aprovechan de su posición para hacer cosas que si no son ilegales, al menos sí son muy reprochables, a individuos que para conseguir más votos utilizan a personas que por enfermedad ya no podían hacer un uso consciente de su derecho al voto. Hay una delgada línea entre la risa y el insulto y en este caso parece que se traspasó con creces.

Solo es un caso aislado, en un ámbito en el que hay incluso quien puede opinar que fue un favor. Un hombre coge una furgoneta y recoge a unos pobres ancianitos que viven en una parroquia o pedanía – llamadlo como queráis – lejos de su colegio electoral y les acerca amablemente para que puedan hacer aquella acción que Franco les prohibió durante su dictadura. Si ponemos una música épica sonando en la radio mientras el hombre lleva a los desvalidos en su coche, seguramente Spielberg lo utilizaría para hacer una película de Oscar.
Poco más que decir, cuando haces un acto como este estás creyendo que estás por encima de la sociedad, utilizas a los enfermos para conseguir tus propósitos, pero también insultas a cada persona que aún cree que, pese a nuestro localismo, la democracia es posible en España.

16 de octubre de 2014

@criiispalacio


Hemos visto pasar a lo largo de la historia múltiples programas donde los pequeños eran los protagonistas. Lluvia de estrellas, Eurojunior, Tú sí que vales junior, La Voz Kids, Pequeños Gigantes o Tu cara me suena mini solo son algunos ejemplos de la importancia que damos al talento de los más jóvenes en la pequeña pantalla. Así tendrán una oportunidad de triunfar sacando a relucir sus mejores capacidades. 
Twitter, Tu cara me suena mini
Sin embargo, aunque tenga gracia ver a niños, en ocasiones de muy temprana edad, bailar y cantar pasándoselo en grande, no siempre debemos estar tan seguros de ello.
La pasada semana Carla, una concursante de Tu cara me suena mini, programa que se emite actualmente en Antena3, no quedó muy satisfecha cuando le comentaron que, en la siguiente gala, debía imitar a la polémica Miley Cyrus. La niña de tan solo 9 años escondió su rostro entre las manos al saber la noticia. El público la creyó emocionada, no obstante lo que estaba era avergonzada.  Al borde del llanto, Carla anunció que no quería hacer de Miley porque “es guarra”.
El público reía pero no es ningún motivo de jolgorio. La vergüenza de la niña quiso ser tapada por el programa, que continúo ante la inesperada reacción de la pequeña. Puede parecer una tontería, cosas de niños, sin embargo no nos damos cuenta de que colocar a menores, sobre todo tan pequeños, sobre un escenario para que nos muestren sus habilidades con ese desparpajo que se pierde con los años, es bastante insano para ellos. 

Otro ejemplo lo tenemos en Pequeños Gigantes, cuando otro participante menor de edad aseguró que no le gustaba Justin Bieber porque “se droga”. No podemos dar noticias negativas sobre un famoso y posteriormente pedir a un niño que lo imite. De ser así, aunque la intención sea positiva pues causa una carcajada en el público, el pequeño lo verá como un modelo a seguir, alguien a quien imitar no solo en el escenario, sino también en la vida cotidiana.

Bien es cierto que muchos de los programas creados para que el niño sea el protagonista fueron eliminados de la programación ya que fomentaba los ideales negativos que podían tener los pequeños, pero dada la elevada cuota de audiencia, siguen apareciendo más. 

Como ejemplo claro de esto, no se olvida la participación de España durante cuatro años en Eurojunior, obteniendo muy buenos resultados e incluso un primer puesto. Sin embargo TVE decidió retirarse a tiempo en 2007 por "fomentar estereotipos", lo cual no estaba para nada en sus planes. Pero España vuelve a las andadas: año 2014 y el regreso a este tipo de programas, que indudablemente gustan, hacen gracia y divierten, pero deberíamos ser conscientes de que, ante todo, los niños son personas con una larga formación por delante, y ese no es el camino.
Todos quieren ser cantantes o actores, y esto, lógicamente, no puede ser. Los niños ven en la fama la vía fácil. El dinero, el reconocimiento televisivo o los autógrafos por la calle son, muchas veces, las razones por las que quieren llegar lejos. Pero aquí es donde entramos todos, tanto los padres, como los propios espectadores, que damos audiencia a esos programas sin darnos cuenta que empujar a un niño a un escenario para que haga “gracia” es algo denigrante.
público riendo, animacionesmagicas.com 

A pesar de esto, no podemos olvidar que hay niños con auténticos talentos o habilidades perfectamente desarrolladas, lo cual es muy positivo. Pero todo esto se puede expresar en diferentes ámbitos; no siempre en programas televisivos. Y de ser así, esperando a que decidan ellos mismos, a los 18 años, si quieren convertirse en estrellas o con el paso de los años ven más clara la idea de ser cualquier otra profesión.