31 de enero de 2011

El que siembra tormentas...

            “Tormentas” reza el dicho popular, aunque ahora podríamos decir falta de previsión, dejadez, abulia mental, irresponsabilidad, o quizás, todas a la vez. El 43,6% de los jóvenes de entre 18 y 25 años ni estudia ni trabaja. Toda una generación que ha dispuesto placenteramente de todos los entretenimientos que han ido convirtiéndolos en esclavos de teléfonos móviles, playstations, facebooks, por no hablar de sálvames y otras esperpénticas neo-basuras televisivas. Mientras tanto ha ido socavando su espíritu crítico, su ambición –ambición profesional claro, no la de tener un cuerpo como el de Rafa Mora- hasta convertirlo en un sujeto inculto, despreocupado, a merced de las grandes multinacionales, que es capaz de creerse que una pulsera le va a hacer más fuerte.

            Pues estamos hablando de casi la mitad de los jóvenes, pero el drama no acaba aquí. La próxima semana viene a visitarnos la canciller alemana: Ángela Merkel. Alemania necesita mano de obra, pero a diferencia del “Vente a Alemania Pepe” de los años 60 ahora deberíamos cambiarlo por “Vente a Alemania Don José”. Los emigrantes españoles de los años 60 fueron mano de obra barata que se necesitaba en las grandes fábricas germanas, pero ahora lo que demanda la Canciller son trabajadores cualificados. Sí, gran parte de esa otra mitad de los que trabajan o se están formando en la actualidad, tendrán que emigrar debido a que aquí, en España, no queda futuro para desarrollar sus carreras profesionales.
           
            Mientras tanto nuestros políticos y sindicatos se vuelven locos por sacar adelante una reforma de las pensiones –reforma necesaria, por otra parte-. Lo difícil será saber quién va a pagar esas pensiones en un país donde la educación lleva a que casi la mitad de los jóvenes ni estudie ni trabaje, y el mercado laboral obliga a parte de la otra mitad a emigrar a otros países. Llevamos muchos años tirando de España a golpe de ladrillo, y hemos despreocupado la educación de los jóvenes y los medios para que se busquen un trabajo dentro de España.
           
            Unos por que no quieren y otros por que no pueden, el futuro de los jóvenes españoles es desolador. El que siembra tormentas…       

5 comentarios:

Jorge Espada dijo...

Buen artículo, os seguiré con gran interés.

JCC dijo...

Pintas un panorama muy desolador, pero, lamentablemente, real. Es muy triste que nuestros ingenieros se vayan a Alemania después de haberlos formado. Sin embargo, es más triste que el Estado malgaste esfuerzos formando gente a la que luego no podrá proporcionar trabajo.

Anónimo dijo...

¡Cuanta razón!
Mientras unos avanzan oros como cangrejos...

Anónimo dijo...

Hamagos lo que hagamos, ya va a haber difícil solución, la verdad. O se quedan y le cuesta millones al estado, o se van y nos quedamos sin la mano cualificada... está jodido.

Anónimo dijo...

¡qué gran verdad!seguid así.

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