21 de febrero de 2011

El Discurso del "Príncipe"

“Defiende lo tuyo con uñas y dientes”, este refrán debe haber aprendido muy bien Saif el Islam, conocido por otros como “Minigadafi”, de hecho, ahora sin uñas ni dientes, utiliza como puede las costras y encías para mantener el poder.
Antes de que fuera día 21 de febrero,  desde Al Jazeera  - ¿Quién pudiera trabajar ahora en ese medio en estos momentos? –  se hablaba de la posibilidad de que Gadafi, el dictador malvado de Libia, se hubiera refugiado en Venezuela. Momentos después su hijo se dirigía a la nación.
Según lo dicho, Gadafi, ese hombre que apoyó el terrorismo en occidente hasta que Reagan mató a su hija bombardeando las dos ciudades  más importantes de su país - ¡Viva la diplomacia! -, no ha abandonado Libia y se mantendrá en ella mandando hasta su muerte o hasta que decida dejar el poder a su hijo. Para desgracia de los libios y EEUU, que desde el Atentado de Lockerbie tiene ganas de meterle en vena ese eficaz jugo con el que se deshace de los residentes del corredor de la muerte.
Pero lo importante del discurso no ha sido la localización del dictador, ya podía haberlo sido. “Minigadafi”, en una postura entre “Community Manager” y “Príncipe de Asturias”, aunque empezó pidiendo disculpas por la actuación del Ejército – 200 muertos después, es buen comienzo – acabó otorgándole una licencia que ni James Bond debería tener, la de matar. Por medio habló de un complot contra Gran República Árabe Libia Popular y Socialista y en términos familiares, “su papá”, - no seré yo quien discuta esta teoría, ya que cosas más extrañas se han dado en la Historia -.
Además, el heredero, dijo que si Gadafi se fuera a Venezuela, el país quedaría condenado a la hecatombe, a un Apocalipsis que ni San Juan imaginó. Así, después de una cruenta guerra como la de Yugoslavia que seccionaría el país, occidente, “El Gran Satán” para los musulmanes, “los que bombardearon Trípoli y Bengasi” para los libios, colonizaría de nuevo el territorio, explotaría a sus gentes en un régimen de esclavitud y lo que es peor se llevaría el gas y el petróleo sin que su familia viera un céntimo.
Ese sería un buen resumen del pronóstico en el que no faltarían los exaltados por el Corán; las plagas bíblicas, que como los egipcios se han portado esta vez bien, Moisés, o los revolucionarios, llevarán como castigo a los libios; las malas cosechas… Parece que toda predicción catastrófica es válida para que las cosas sigan tal y como están, desde un aumento del precio de las gominolas, hasta una III Guerra Mundial a tres bandas entre EEUU, China e Irán por ocupar el país norteafricano.
¡Ah! También habló de una nueva Constitución y más medidas sociales si se frenan las protestas. Con la convicción de Fernando VII al decir: “Marchemos todos y yo el primero por la senda Constitucional”, aunque el rey nunca amenazó con una Guerra Civil en el caso contrario. Para dicha circunstancia (la Guerra Civil) Jr. Gadafi se ha preparado bien, cuenta con el apoyo del Ejército, temeroso del islamismo, el imperialismo a la iraní, y entre un tanque y  una población desarmada, ¿qué pasará?  Parece que "Minigadafi" no sabe que entre la guerra y el  Apocalipsis no hay apenas diferencias. Aunque su padre y él no sean ni Mubarak, ni Ben Ali, los libios tampoco son tunecinos ni egipcios.

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