4 de febrero de 2011

La Ley Sinde, SGAE y demás perversiones

La Ley Sinde, ese monstruo, ese recorte de las libertades de los internautas que fue rechazado por el Congreso, volvió a la carga por las presiones de los Estados Unidos y finalmente fue aprobado. Los intereses de la industria cinematográfica estadounidense han pesado más que el derecho a la libertad de la red. Y de paso se ha llevado a Alex de la Iglesia.
El problema no es que Internet nos lo regale: es el tiempo que hemos estado pagando un precio astronómico por ver una película en el cine. El cine ya prácticamente se ha convertido en objeto de lujo, y eso es ridículo, simplemente va en contra del arte. A los mecenas del cine de hoy les iría mejor si en vez de pensar únicamente con los bolsillos, pensaran con la cabeza. Si ir a ver una película nos costara la mitad, es posible que las salas se llenaran. Pero es mucho mejor ir rogando reformas antidemocráticas a los gobiernos, y así seguir ganando millones y millones, y ya de paso subirlo más incluso, y terminar de disuadir a los pocos que seguían yendo al cine. Inexplicable.
Y la SGAE seguirá apoyándolo y presionando para imponer su canon. ¡La SGAE, que lo único que ha hecho es que unos personajes tipo Ramoncín o Teddy Bautista se hayan llenado los bolsillos a costa de las composiciones de los músicos de España! Y los ladrones somos nosotros, hay que joderse. Además es que los autores ganan unas cifras ridículas respecto al precio de un disco, en comparación con lo que se lleva la SGAE como organización. Es pura hipocresía. Porque lo cierto es que, en cuanto a difusión, la música vive una edad de oro gracias a Internet. Todos los músicos y grupos pueden sacar a la luz sus proyectos, y la gente los escucha. Nunca se ha escuchado tanta música como hasta ahora, todas las salas de conciertos se llenan a diario. Y lo que antes ganaba el artista de vender discos, ahora lo gana de tocar en directo, que es desde luego la mejor forma de exponer tu trabajo como músico. Lo lógico es que el artista, como tal, a lo que más pueda aspirar sea a que su arte llegue al mayor número de personas, a la difusión de su mensaje; por eso se hace tan raro ver a ciertos músicos ponerse en contra de la libertad de intercambio en Internet. Claro, antes ganaban el dinero simplemente sacando un disco. Ahora les hacen salir de gira. Pero, lo curioso, es que estos que aparecen en los medios quejándose tienen unas cifras de caché que, de una gira que hagan, pueden vivir tres generaciones de descendientes. Así que aquellos que están empezando, e incluso poniendo dinero de su bolsillo, están contentos de que su trabajo se escuche y llegue a la gente. Mientras que a los que se les llena la boca diciendo que la música está muy mal, que se les está robando, son al final los que mejor viven… Otra cosa es la de las discográficas, que las están pasando canutas, y no se atreven a publicar nada; pero es que ya llevaban demasiados años atracando, literalmente, a la gente, al pedir unas cifras astronómicas por un disco. Se les ha acabado el chollo, pero ya duró demasiado. 
Por lo tanto, lo  lógico es que por fin la gente se haya rebelado contra los precios abusivos del cine y la música, que solo servían para lucrar a intermediarios. Solo cabe esperar que el artista no se vea perjudicado en todo esto, y que la que gane sea la libertad de los internautas y la difusión de la cultura, pero parece que estas cosas no interesan y no salen rentables, y, al final, ocurrirá lo que no debería ocurrir, y nos callaremos como siempre.

4 comentarios:

EMP dijo...

De acuerdo en todo menos en lo de callarnos. Me niego a que sigamos callándonos. Recordemos que es el gobierno el que ha de temer al pueblo.
Seguid escribiendo, os sigo!

(va muy lenta la página por cierto)

Sergio C. Díaz dijo...

No estoy en contra de que tengamos que pagar. De lo que estoy en contra de los precios inflados del cine, donde muchas de las obras son truños que no valen 8€ la sesión, de los infladísimos precios de los CD's de 18€ donde solo vale una o a lo sumo dos canciones, y de lo que más estoy en contra es de esos "artistas" chupópteros que se quejan de las descargas "ilegales" siendo su obra una auténtica basura.
Y ejemplo hay bastantes, Ramonc*n, Teddy Bautista o Caco Senante en la música: ¡pero de qué coño se quejan músicos como estos!, si la gente por no llenar su pc de mierda se ahorra hasta descargar su patética música. Por ello no hacen ni conciertos estos "artistillas" -no solo los que nombro, sino muchos más-, porque saben que el dinero que reciben de la SGAE es injustificado, al no poder llenar ni una sala de 50 personas.
Luego está el cine, quizás las obras americanas se salvarán -no todas, hay mucha mierda, pero bastantes sí-, pero lo de las subvencionadas "películas" españolas es de juzgado, cuando la mayoría son bodrios infumables que siguen anclados en la época del destape. "Sino se ven tetas ni se folla, eso ni es película ni es ná". Es un insulto a la inteligencia y parece que se estén riendo de los españoles, "me llevo la pasta pública y lo único que se hacer son mierdas".
En fin, todos los que utilizamos herramientas de informática somos delincuentes, así lo dice el cánon, donde pagamos un dinero por lo que podamos hacer cuando usamos cualquier soporte informático.
A ver con qué nos sorprende la SGAE ahora, una vez que la Ley Sinde ha sido ya aprobada.

Jorge Espada dijo...

No estoy de acuerdo con lo que dices acerca de los precios abusivos del cine. Yo iba al cine por 3,50 (mas palomitas y cocacola 5 € en total, pero es menos de lo que gastas si te pides dos cervezas en un bar) pero el consumo de películas disminuyó a raíz de que podías verlas a través de internet, o al menos a mí me lo pareció, y el precio está en 6,10 ahora mismo.
Al cine le ha fastidiado y mucho la piratería de ahí que últimamente abunde tanto cine comercial (tipo Avatar o todas las 3D, películas espectaculares para ver en el cine con argumento cero).
Y a la industria del videojuego, pero simple y llanamente que porque no tienen otra forma de ingreso que no sea la venta de juegos que puedes descargarte por internet.
El mundo de la música me saca más de quicio porque si existen abusos de precios en discos, y pagar 24 € para por ejemplo que te gusta una canción pues duele (aunque con iTunes o sitios web parecidos eso se acabó).
A mí entender, creo que la solución, no es el gratis total. Pero cortar por lo sano (además que el gobierno, y no un juez, tenga esa potestad) tampoco es la solución. Las idustrias se buscan la vida para salir adelante (el cine con el 3D por ejemplo y los videojuegos con códigos que se validan a través de Internet o contenidos descargables) y el único campo que no se adapta, es la música, la cual concretamente en "España" (lo pongo entre paréntesis porque la mayoría no pagan sus impuestos aquí) no da apenas giras cuando otros grupos como los británicos Muse se pasan un par de años fuera de sus casas de gira (por lo menos) cada vez que sacan un disco.

Juan Carlos Castro Simón dijo...

No sé muy bien como funciona este mundillo, sé que las descargas en lo que es la industria del cine y el videojuego hacen mucho daño, ya que el dinero que recaudan de esta forma es el que constituye las ganancias para las personas que participan en todo el proceso de producción. No obstante el producto más descargado ilícita o gratuitamente, en este caso los dos términos parecen sinónimos, es la música en la que tiene mucho interés una sociedad sin ánimo de lucro (¡Viva los eufemismos!), la SGAE. Aquí debo decir que es necesario que exista una asociación de este tipo para proteger los derechos de autor ante el uso de sus producciones con fines lucrativos. La cultura es libre, pero su producción no cuesta 0€.
Aquí hay una interesante opinión de Jevo el vocalista de El Reno Renardo: http://elrenorenardo.com/renoweb/?p=825

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