8 de febrero de 2011

A lo David Copperfield

Decía David Copperfield que la única forma de hacer desaparecer las cosas es haciendo que la gente no se fije en ellas. Esta es una teoría muy válida en el mundo de la magia y de su hermana más cercana, en cuanto a mentiras y engaños se refiere, la política. 
Así, tal y como Copperfield cerró las puertas del recinto donde iba a hacer desaparecer un elefante para que no se viera el truco, el gobierno saca medidas que captan la atención de los medios evitando que nos fijemos solo y únicamente en el paquidermo. El pasado diciembre, en el puente de la Constitución, la atención de toda España se centró en la “huelga salvaje” de los controladores, “esos civiles con tanto dinero que se pueden permitir unas vacaciones colectivas”. Sin embargo, por el mismo Real Decreto que provocó dicho acto, también se suprimieron las ayudas de los famosos 400 €, medida que no he llegado a comprender del todo, pero que sin duda su supresión podría haber sido tan mencionada como el aislamiento que sufrió Rajoy en el aeropuerto de Lanzarote.
Ahora, ya no tenemos unos huelguistas paralizando el tráfico aéreo. La crisis `es menor que el año pasado, todos somos un poco más felices y para tener algo para discutir, ya que la liga parece estar sentenciada, el presidente preocupado del gasto que supone a la Seguridad Social los problemas respiratorios,  ha prohibido fumar en los establecimientos públicos.  Como un artefacto de magia que nunca es lo que parece, nos han vendido una prohibición como una medida progresista y anti-crisis. No obstante, para captar la esencia de la medida, prohibición, hay que viajar a las entrañas del tejemaneje, justo donde el tabaco se convierte en polémica y nadie se fija en el aumento del pan frente a la disminución de los sueldos en un contexto de eufemismos y palabras bonitas, que acaban en manifestaciones: “¡Queremos fumar más!”. Cosa a la que responden desde el Congreso patrocinando los cigarros electrónicos, como si la publicidad que ahora no emite TVE la tuviera que difundir el Gobierno.
El PSOE al final de su ciclo está tomando medidas impopulares y en su particular último canto de cisne, nos ha destapado la corrupción de los sindicatos, la parcialidad de los medios, la dependencia a la que estamos sometidos por otros países en el contexto de la globalización, lo atrayente que resulta el populismo y la desaparición de la izquierda. Mientras desde la terraza de un bar con estufa, los clientes en el “cigarrón”, ya que el botellón es ilegal, muestran su sorpresa con un gran aplauso. El elefante ha desaparecido y el mago cansado se enciende un cigarrillo.

5 comentarios:

Juan Cruz Peña dijo...

Interesante reflexión. Parece ser que en realidad a la gente le importe más fumar dentro o fuera, que tener un empleo o que el nivel de ahorro de las familias sea para echarse a llorar. Mal síntoma, el acostumbrarnos a la crisis e ignorarla...

EMP dijo...

No hago más que leer artículos y oir reflexiones de este tipo. Aquí se está cociendo algo gordo entre la población, se respira un ambiente de ebullición, principalmente en la red, que es donde más se atreve la gente a expresar sus ideas. Está genial... pero me cansa tanto papel mojado. Me frustra que seamos tan conscientes y que sigamos recibiendo bofetones.
Un saludo!

Juan Carlos Castro Simón dijo...

EMP (ya q no dejas enlace al blog), no creo que sea tal y como lo dices. Quizá el espíritu crítico de la gente se muestre más presente dada la situación actual de descrédito político debido a la crisis, la improvisación y la corrupción. Sin embargo, "como en la magia no todo es como parece" y a pesar del número de comentarios que sale en las páginas no todos creen en lo que dicen ni están dispuestos a justificar sus ideas. ¿Cuántos eventos te llegan al tuenti de manifestaciones y recogidas de firmas? ¿Conoces alguna de esas movilizaciones (que no se trate de botellón) a la que haya acudido la gente?
No obstante los bofetones en todo esto son importantes, porque como se alarguen, se enrojecerán las mejillas de toda la población de dolor y rabia, pero eso es a muy largo tiempo lamentablemente, mientras sigue diciendo sí a las recogidas de firma en las redes sociales.

J.B. dijo...

Sí, yo creo que ambos tenéis parte de razón, y que aunque haya mucha gente preocupada, a la mayoría, aunque den a "Sí" en los eventos, se la suda. La gran mayoría mientras tengan una televisión y una cerveza van a seguir dejando a los políticos a sus anchas.

Juan Cruz Peña dijo...

¿Y que otra opción nos queda queridos amigos?. Mirar, yo también creo que la apatía de la sociedad civil es la que está llevandonos al ostracismo. Pero esque hoy en día, por lo menos en España, todo está POLARIZADO, y cuando digo todo es todo. A día de hoy, hasta las manifestaciones en contra del terrorismo de ETA están divididas por el juego de los partidos políticos. Si existe una causa justa no tengo ningún problema en manifestarme a favor de ello, o como decís: hacer algo más que darle al "sí" en el evento. Pero a lo que no estoy dispuesto es que con mi presencia saque rédito político el partido de turno, y me da igual que sea de izquierdas o derechas. No en mi nombre. Ahora mismo creo que lo mejor que podemos hacer es formar nuestro espíritu crítico, intentar llegar a un conocimiento de la actualidad cuanto más objetivo mejor, y así poder emitir opiniones independientes y libres que sirvan a todo aquel que nos lea.
En cualquier caso me alegro de que esto vaya cogiendo vidilla. Mi gratitud a todos aquellos que leeis y opinais. ¡1saludo!

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