19 de febrero de 2011

Menudo Cambio

Históricos. Los días que estamos viviendo desde el mes pasado son absolutamente históricos. La vuelta al 89 de la Europa del Este. Sí, la gente ya está harta de que unos señores con un ejército por detrás les prohíban, les quiten las pocas libertades que aún les deja su represiva religión. Mientras, se hacen los hombres más ricos del mundo (véase Mubarak, que según apuntan varios medios, se ha hecho con una fortuna que ya asciende a 70 ¡billones! de euros). Se niegan a seguir viviendo en un estado teocrático como en el siglo XV.Y para cambiar las cosas, esta gente ha salido a las calles. Y lo que es más increíble, en algunos países ya lo han conseguido. Ya han echado a dos dictadores (apoyados por Obama, para más inri), y esto no ha parado aquí: desde Marruecos hasta Irán se han propagado las protestas a una velocidad increíble, a través de Internet. Y lo más significativo de esta revolución, que llega con dos siglos de retraso, es que no la protagonizan los islamistas más radicales y los grupos más retrógrados, no. Es la revolución de la gente joven, abierta, internautas, blogueros, gente con deseos de cambio, de libertad, de democracia. De gente que quiere elegir por una vez en su vida. 
El problema es que no todos los ejércitos se ponen del lado del pueblo como en Egipto, y en Libia, Bahréin y Yemen ya se están produciendo verdaderas matanzas de manifestantes. Habrá que ver dónde acaba todo esto, qué es lo que se conseguirá, o si por la fuerza se volverá a lo anterior como si nada hubiera ocurrido.
Pero el caso es que esta gente ha vuelto a la calle. Han vuelto a hacer lo impensable, lo que ya había acabado, el ideal, ya pasado de moda, que parece olvidado en occidente - como tenemos el derecho a manifestarnos y a quejarnos, no lo hacemos -. Ahora mismo, son un ejemplo para nuestra sociedad adormecida por una democracia que sigue recortando, arañando poco a poco nuestras libertades para dárselas a banqueros y multinacionales; que nos ha sumido en la mayor crisis de la historia con millones de parados, y que no saben cómo salir de ella. Y lo peor es que, según parece, para que esto acabe sólo nos queda el consuelo de que en 2012 el señor Mariano Rajoy será el Presidente del Gobierno, menudo cambio.

3 comentarios:

elcriticoabulico dijo...

Hombre Burón, lo de que el consuelo que nos queda es que Rajoy sea presidente dice poco de nuestras esperanzas, qué quieres que te diga...
Por cierto, una revolución parecida en 1979 acabó con Jomeini, el tipo que nunca reía, al frente de Irán; hay que tener cautela respecto de lo que pase de aquí en adelante con estas revoluciones, que a río revuelto... No parece haber tendencias islamistas en ninguna pero tampoco hay elementos aglutinantes de la oposición a los regímenes salientes, faltan posibles líderes claros de transición, que nunca vienen mal; está todo muy envuelto en la incógnita sobre las posibilidades de futuro. De momento me parece muy destacable que cualquier país se levante para reclamar democracia, desde luego.
Y el estado teocrático va a seguir casi con toda probabilidad, la historia es que a ver en qué forma y con qué influencia en lo político. Aquí en la piel de toro aún tienen vigencia los concordatos con la Santa Sede -pongo mayúsculas porque soy un tío muy académico-, acuérdate, que no estamos para dar lecciones a casi nadie.
Como hecho, en un primer momento, me parece que todas estas revoluciones son cuanto menos ilusionantes, aunque sólo sea para tener presente que el mundo de influencia árabe aspira a sistemas democráticos. Pero estoy acostumbrado a que las ilusiones revienten.

J.B. dijo...

A ver, Victor, pues por eso digo lo de Rajoy, que tampoco trabajo en Intereconomía. Si nuestro mesías es Rajoy, y las esperanzas de cambio en España pasan por un cambio de PSOE a PP, así nos va...
Hombre, y de lo otro, pues sí, hay que tener cautela, a ver en qué queda esto. Pero tal vez estas revoluciones tienen más en común con las del 89, que acabaron bien, que con la de Irán, por eso también creo que hay que ser optimista. La gente está pidiendo libertad, y eso es al menos ilusionante, como tú has dicho. Que tal vez estas ilusiones revienten y esto quede como estaba o peor, puede ser. Pero al menos la gente está luchando por que no sea así, el pueblo se está haciendo oír y está consiguiendo cosas, aunque como siempre con muertes de por medio.

Víctor Rivero dijo...

No se me enoje compadre! Je, je. Sí, la idea principal de todo esto es que el mundo árabe quiere democracia y no tiranías respaldadas por motivos teocráticos, antiteocráticos o lo que sea; lo que es indudablemente positivo. Y en cuanto los resultados, decía el otro día El Roto que ninguna revolución fracasa, sus resultados solo se posponen.
Y ojo con Libia, que esos ya tienen petróleo, que no es lo mismo.

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