14 de marzo de 2011

A Spanish Thing

Jorge Antonio Espada García


En octubre del pasado año, tuvo lugar como es normal el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges. Lo que no fue tan normal, es que meses después, el director del festival Ángel Salas, fue denunciado por la Fiscalía de Barcelona por exhibir en dicho festival pornografía infantil.
Las redes sociales echaban humo, y se declaró la denuncia como un acto de censura, y un corte a la libertad de creación. El objeto de la polémica fue A Serbian Film, de Srdjan Spasojevic, una película de terror la cual contiene escenas de extrema violencia, con un añadido contenido sexual. Concretamente se denuncia que existen escenas – simuladas – donde se muestra la violación de un recién nacido, y un niño de cinco años.
Se podría perseguir a los auténticos responsables de la película y se pensó también en imputar al director de la película, pero debido a la dificultad para localizarle y contactar con él, y ya que la legislación en cada país cambia también sería complicado imputarle el delito, asique le toca a Salas enfrentarse al asunto porque esto no podía quedar impune.
La película es extremadamente violenta, enfermiza, sangrienta… horrible en general, pero dejando de lado su calidad y su supuesta intención, es simplemente ficción, nada es real. Lo que se representa en las escenas es un delito, pero no paramos de ver violencia en el cine e incluso en La Naranja Mecánica se veía una violación a ritmo de “Singin’ in the Rain”, y no se califica de delito ningún ciclo de películas de Stanley Kubrick.
Lo más extraño del asunto es que A Serbian Film solo ha levantado polémica en España, mientras que había sido exhibida sin problemas en otros países y festivales como el de Cannes por ejemplo, incluso ha sido premiada en Montreal y Oporto, todo ello sin que ningún organizador de los eventos haya sido denunciado o siquiera mentado.
Pero “Spain is different”, la película habría levantado algo de atención dado su carácter provocador, pero no creo que hubiera tanto revuelo sin que se hubiera denunciado a Salas, y en vez de tratar de tapar la película (en algunos sitios no se ha exhibido) creo que se ha visto más que ningún otro film polémico. El principal problema de este asunto, es que se trata de un claro retraso, en la libertad. Puede que A Serbian Film no trate como debe los temas reflejados en ella – supuestamente trata sobre la degradación de la sociedad serbia – pero ¿qué pasaría si un director en vez de buscar llamar la atención y provocar con violencia gratuita quiere tratar el tema de la pornografía infantil de una forma seria? ¿Se atreverá algún organizador de algún festival a exhibirla? ¿Sería calificada de material pornográfico infantil si refleja alguna escena?
Que yo sepa, múltiples películas tratan temas como el sexo (por ejemplo Diario de una Ninfómana) y no son calificadas de material pornográfico, o tratan el tema de maltrato a menores (como en El Bola) y no denunciaron a nadie. Incluso películas igual de grotescas que A Serbian Film como Anticristo de Lars Von Trier han pasado por las salas comerciales, y no ha pasado nada.
En conclusión, A Serbian Film es solo ficción, nada es real, y que se sepa la ficción no hace faño a nadie, por tanto es absurdo perseguir a quien la haga o la exhiba, y si no que también acusen de asesinato a Silvestre Stalone por hacer Rambo que seguro que es más fácil de localizar que el señor Spasojevic.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

la cultura es la mejor critica a la realidad
muy buen articulo
enhorabuena

Anónimo dijo...

Tienes razón , la cultura es la mejor critica a la realidad pero deberías darte cuenta de que a veces la ficción supera a la realidad y hay mucho demente que disfruta llevando a la vida real la ficción que se le muestra en la gran pantalla.

Anónimo dijo...

No creo que nadie se atreva a llevar a la vida real lo que muestra esa peli, de muy mal gusto.

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