29 de junio de 2011

Carlota, Maruja y los Demás

La aventura –sí, digo la aventura porque dada mi inestabilidad emocional cada día es una nueva aventura-comienza en la piscina, esa masa de agua pintada de azul, pero de un azul con un orden mucho más lógico que el azul que pinta España, a la que suelo acudir a diario con mis libros de Gómez Torrego: puesta a perder mis mañanas voy cogiendo colorcillo. Entre ortografía, puntuación y acentuación decido llevar a cabo la ardua tarea de leer el periódico a pleno sol castellano, cuando de repente diviso una multitud de bikinis de moda entre pareos de colores y gafas de sol XXL. Las altas y delgadas gacelas (tan delgadas que me dan ganas de pedir un bocadillo de tortilla en el bar y cargarlo a mi cuenta) no vienen solas. Con ellas aparecen tres o cuatro toretes, un híbrido entre Rafa Mora y Cristiano Ronaldo, lo que se suele llamar un “chulodepiscina”. Es curiosa esta combinación de gacela y torete y, mal que me pese, decido dar un voto de confianza a esta muestra de guapa y prometedora juventud. Paso página, vuelvo a centrar mi vista en la sección internacional de El País y como el lince ibérico corre detrás de su presa, percibo a esa señora de edad y rubio cuestionable
acercarse a estas juventudes piscineras.

–¡Hombre Carlotita guapa! ¿Qué tal está tu madre? –A la pobre y espectacular Carlotita, también rubia de origen desconocido, no le da tiempo a contestar porque llamémosla Marujita ya ha pasado a saludar al siguiente ejemplar de la manada –Que, ¿disfrutando de las vacaciones? Sí, así da gusto. Esta es la juventud que merece la pena, no como esos que salen por la tele quejándose a los políticos todo el rato de que no tienen trabajo en vez de mover el culo para buscarlo.

Ahora sí, si hace un rato ya había perdido el hilo argumental de mi periódico, gracias a estas últimas palabras halagadoras para la manada y desconcertantes para mí, decido cerrar el periódico y contemplar el espectáculo por encima de mis enormes gafas (oigan, que lea el periódico y me queje a los políticos porque no quiero vivir para siempre con mis padres, no quiere decir que renuncie a estar mona aunque sea en la piscina).

Haré un resumen de la conversación –con y sin Marujita –de este grupo de chicos y chicas guapos, ya que las tres horas en la piscina se centraron en que el camel es el nuevo negro (no se lo creen ni ellos) y que si comes pollo con arroz todos los días, en un mes te conviertes en El Duque (todavía más inverosímil). Ahora bien, una humilde servidora, mortal, entre una piscina de dioses y con poco más de metro y medio de
altura se siente afortunada. Con esto no quiero decir que esté por encima del bien y del mal, ni que sea extremadamente culta, simplemente afortunada. Afortunada por mi propio equilibrio entre la realidad y el surrealismo. Afortunada porque aunque de vez en cuando me castigue a mí misma por no ser una alta gacela con bikini y pareo acompañada por un torete lleno de aceite bronceador, entiendo a mi manada –una manada muy distinta a esta –. Entiendo los problemas de la sociedad actual, se quienes
son los culpables de esta crisis, creo que el euro nos jode y va más allá de comprar vestidos monísimos y también se que votar no es solo un acto social. Porque ese es el problema: que luego estos votan. No soy yo quién para juzgarles, al fin y al cabo cada uno puede orientar su vida como quiera. ¡Faltaría más! Pero hay cosas necesarias, unos mínimos sociales, culturales y políticos que se deben conocer. No hace falta renunciar al moreno ni a que desde tres metros de distancia se puedan contar una a una las costillas de ese cuerpo de Venus. Como diría Aristóteles: ¡en el punto medio está la virtud!; y como diría mi madre: "¡Tanto dinero malgastado en educación para nada!"

10 comentarios:

Vicente dijo...

Me ha gustado. A favor. Y muy frustrado con que mi voto valga lo mismo que el suyo, llamadme vanidoso.

Juan Carlos Castro Simón dijo...

Puede que haya personas que parezcan no dar un mínimo de nivel crítico para poder votar y equipararse a otros más críticos. Hay muchos argumentos que defienden la tesis de impedir ejercer derechos como el voto a las clases más bajas, menos formadas y lógicamente menos cultivadas y críticas.
No obstante hay que dar ese voto de confianza a ese hombre masa que retrata el artículo. Juzgar a las personas desde fuera puede resultar nocivo y no todos los libros son portadas. Restringir el acceso al voto crearía un nuevo elitismo y no creo que ese sea el camino que deba tomar la sociedad. Nos quejamos que con el neo-liberalismo la diferencia de clases aumentará y nosotros queremos crear otra diferencia. En EEUU se hacían test para poder votar y de esa forma se restringía el acceso de los negros a los centros electorales, ¿queremos esto? ¿quién delimita quién tiene que votar?
Conozco a personas que no dicen no tener los suficientes conocimientos para votar y no votan, en este caso domina el autocontrol. La educación lo es todo, la forma de ser también,aunque esta también se puede educar.
Si nos centráramos en crear nuevos votantes y no en reducir su número seguramente nos iría mejor. Y los más críticos que sean críticos con ellos y no con los demás pues si en cierta medida son críticos se darán cuenta de que los no críticos, individualmente, también les consideran absorbidos por la masa.
*Siento el batiburrillo de ideas, pero no tenía mucho tiempo para ordenarlas y expresarlas correctamente.

Lucía dijo...

YO NO DIGO QUE NO VOTEN. Me refiero a que para hacer determinadas cosas hay que saber mínimos obligatoriamente.

Vicente dijo...

Yo no he dicho que no voten Jimmy... suelo ser irónico, tómatelo así. Nunca defendería que gente sin cultura no votara. Yo quiero una educación universal, para todos, y que exija mínimos. Una educación que también enseñe desde pequeños qué es la democracia, porque es tan importante protegerla y qué tiene que ver con cultivar nuestra mente. Es una formación que a mí me ha faltado en el instituto y debe de ser incluída sin duda.
No comprendes mi humor negro tío! xD

Vicente dijo...

*me falta un acento en "porqué es tan importante..."

Anónimo dijo...

No te falta un acento, te falta una tilde. ;D

Juan Cruz Peña dijo...

El problema ya lo habéis apuntado,está en la educación, que no nos dota de espíritu crítico, que prefiere tenernos atontados con la tele basura y el fútbol. He hechado de menos en el 15m reflexiones acerca del sistema actual de educación, desde la cuna hasta la universidad.Porque en esa mejora de la educación, en la toma de espíritu crítico esta la solución. Seguramente personas que se pregunten más ¿por qué? y no se acepten las cosas sin más y alegando "que es que no se puede hacer nada"(frase muy extendida y nada inocente), estaríamos más cerca de poder cambiar algo, pero ya digo que nos interesa más la telebasura y el fútbol es la triste realidad. Recuerdo que en educación primaria y estudios medios estamos a la cola en la Unión Europea, como el paro, pero en el primer caso parece que no interesa ni a polítcos ni a indignados.
1saludo

Lucía dijo...

Está claro: si los resultados del informe Pisa y análogos no son buenos, la culpa es de nosotros que somos unos vagos y no tiene que ver con que el sistema educativo sea una bazofia. Y otro poblema es que son (o somos) minoría los que se paran a pensar un poco... sin que se lo den todo dado. He dicho. =)

Sergio C. dijo...

¿Te has vuelto a releer Homo Videns hace poco?

Anónimo dijo...

Deja a las altas gacelas y a sus manadas es su espacio protegido.
Si aspiras a ser buena periodista creo que deberías ser mas imparcial. No publiques nombres de periódicos alardeando, que se que lo haces, de tu ideología izquierdista.
Ultimo apunte, España es azul porque el pueblo ha hablado.¡ Habla pueblo habla!

Publicar un comentario