1 de junio de 2011

Limpieza a Base de Palos

Parecía un día normal, después de una noche sofocante con su mujer de alquiler, se dispuso a vestirse con el uniforme del trabajo. Al llegar a la oficina supo que no iba a ser un día como otro cualquiera, tocaba un día duro de limpieza, dispuesto con todo el material preciso para su fin y acompañado de más similares de lo normal, no tardó en llegar a la plaza. Allí pudo ver cómo estaba repleta de basura y residuos. No eran un problema, estaba bien armado y ellos parecían indefensos y pasivos, ajenos a lo que iban a experimentar momentos después. Bajo el grito de la ignorancia y la represión, no dudó en barrer de un plumazo todos los ideales reprimidos de una sociedad harta de sentirse títeres en manos de ogros cubiertos bajo el grueso manto verde.
Cada segundo en ese vertedero le producía una nausea alimentada por la extrema necesidad de sangre. A cada sacudida iba notando como cada átomo de rabia encerrado en su mente colisionaba violentamente con su semejante produciendo en él un estado sublime de éxtasis furioso canalizado a través de su porra que iba incrustándose golpe a golpe en el cuerpo de su basura. Cada golpe daba existencia al segundo en un cúmulo irreversible de gozo. ¿Por qué lo hacía?, ni el mismo lo sabía, el hacía lo que había hecho siempre y se limitaba a acatar ordenes. Hoy barrer a palos, mañana pegar a un par de prostitutas,a las que suele visitar a diario de ocho a diez, matar, extorsionar, amenazar... gajes del trabajo, los 1200 euros al mes lo justificaban todo. Mañana será otro día pensaba, en este estado beligerante pronto lo olvidarán...
Y yo no puedo evitar pensar, a caso ¿no son los héroes de esta nación? acuden a Afganistán para volver con la certera confianza de haber servido fielmente a cada uno de los españoles. ¿Acaso no nos libramos de la amenaza nuclear de Iraq? ¿Acaso no organizan exhibiciones de poderío armamentístico por el bien y la unidad de la patria?
Claro que si, sin duda alguna por más que este mundo se empeñe en lo contrario la bandera de la OTAN no ha dejado ni dejará de poseer dos metralletas por bandera. Pero ¿no será que está en nuestra propia naturaleza matarnos a balazos y vivir con la agobiante obsesión de acompañar a la almohada con una escopeta?
Y sí, por mas que nos sigamos empeñando en creer en un mundo feliz donde todas las noches sean estrelladas y tiriten los astros a lo lejos, el mundo seguirá siendo de un color rojo intenso incapaz de ser limpiado ni con el agua más caliente. Fuenteovejuna con una pistola en la mano, todos a una.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que se trata de algo demasiado esperpentizado. Si están todo el día de putas amí también me gustaría ser mosso d´squadra

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