17 de junio de 2011

Suma y Sigue

 Durante la Primera Guerra Mundial murieron más mujeres dando a luz en sus casas con la única ayuda de su soledad que hombres guerreaban en el frente. Que el número de mujeres fallecidas durante el parto fuera mayor que el de hombres en combate no aparece en la mayoría de los libros de historia. El sufragio femenino hizo que, por arte de magia y siempre desinteresadamente, los poderosos adaptaran su política tomando medidas para mejorar la salud de las mujeres y sus precarias condiciones de vida. Aún así, en el Tercer Mundo mueren 15.000 mujeres al día por continuar con el inevitable ciclo reproductivo de la vida.

La violación como forma de represión parece ser uno de los temas de moda a tratar por la ONU desde que comenzaron las revueltas árabes. Como ocurre con la mayoría de los temas de moda para la ONU, la rapidez para solucionarlo será tal, que miles de mujeres,niños y niñas serán violados, torturados y con suerte asesinados mientras se reúnen y deciden como abordar la resolución 1325 del Consejo de Seguridad. Sí, con suerte asesinados: mientras los viles guerreros suben la cremallera de sus braguetas después de liberar sus instintos más básicos, los niños y niñas sin afiliación ni voz que yacen en el suelo tendrán que lidiar con la vergüenza, el rechazo y la deshonra que esto supone para sus familias. Esas mujeres florero traerán al mundo a los hijos de sus verdugos y paradójicamente esa será la única razón por la que continúen viviendo, sus hijos
bastardos. Muchas veces el impacto psicológico y social supera con creces al físico.

Resulta despiadado que entre los rifles y las ametralladoras el único material clínico que el ejército libio adquiere no sirva para paliar heridas y enfermedades sino para provocarlas. Los contenedores de viagra se reparten de forma proporcional a las granadas de mano entre los fieles de Gadafi.

No es nada nuevo. Lo primero que te roban es la inocencia, sobre todo si eres mujer y vives en un mundo de hombres. Sino que se lo digan a las más de 20.000 bosnias musulmanas violadas en la guerra de los Balcanes por las fuerzas serbias gracias a la limpieza étnica de Milosevic, o a las 15.000 mujeres que sufrieron abusos en una región oriental de la República del Congo en 2009, o a la camarera supuestamente violada por Strauss-Khan, o a las 55 mujeres asesinadas por sus parejas en España en lo que va de año. Le pego porque la quiero. La maté porque era mía. Suma y sigue.

Basta ya. No es feminismo. Es ser mujer y estar orgullosa por ello.

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