7 de julio de 2011

Los Vividores Europeos

¿Cuál es el cargo público donde se cobra más que un Ministro, se trabaja menos que un profesor y se tienen más privilegios que la nobleza de la sociedad estamental? ¿No? Fácil: eurodiputado. Resulta que la designación de este cargo, el único de la Unión Europea que elegimos los europeos con nuestro voto, ya se ha convertido para muchos en un retiro dorado donde hacer y deshacer a su antojo, en un puesto que dista cada vez más de la vida real de una Europa sumida en la profunda crisis que vive.

Empecemos por echar un ojo a las partidas que reciben cada mes. Un sueldo base de 6.200 euros, igual para todos ellos. En España, un diputado gana 2.814, que es lo que cobraban los eurodiputados españoles hasta que se unificaron los sueldos de todos los parlamentarios europeos (por lo que incluso hay numerosos países en los que ganan más que el Primer Ministro). Por otra parte hay que sumar los entre 6.000 y 8.000 euros que reciben dependiendo de los viajes que hagan ya sea a Bruselas o a Estrasburgo, pues según parece solo les gusta viajar en clase business, y estos vuelos cuestan 1.500€ y 1.900€ respectivamente. Suma y sigue: reciben 304 euros por cada día que acuden al hemiciclo, lo que son ya 6.080 si se presentan los veinte días al mes que deben ir. Otro sueldo interesante: 4.300€ mensuales para material de oficina (el de “bolis y grapas”). Todo suma 23.580€. Hay 751 eurodiputados, así que el total de gasto de las arcas públicas al mes serían 17, 700 millones de euros. Eso sin contar de los 4.243€ de los que pueden disponer al año para acudir a conferencias (aunque suelan utilizarlos para vacaciones familiares).


Por lo visto, poseen un nivel de vida y una salud financiera envidiable. Pero la desafección de los europeos con este cargo público llegó a unos límites insoportables cuando hace dos meses se votó en Bruselas la propuesta de cambiar los vuelos en clase business por unos billetes más baratos. En esa propuesta también se votaba la congelación de sus salarios. El “no” fue rotundo. Lo cierto es que estos recortes a su lujoso modo de vida tampoco habrían supuesto un ahorro muy importante para los fondos públicos, pero sí que era “una buena ocasión para reconocer que tenemos un problema, pues bastante maltrecha está ya la imagen de la política en general, y del Parlamento Europeo en particular, para caer en estos errores” afirmó Raúl Romeva, eurodiputado de ICV, uno de los cuatro de españoles que votaron a favor, de los 54 que hay. Sin embargo, es sospechoso y muy difícil de entender su fuerte apego a día de hoy a la clase business, pues hasta 2009 simplemente recibían una suma para viajar, por lo que compraban vuelos más económicos y se quedaban la diferencia. Por cierto, que esto sigue ocurriendo para la hinchadísima suma de los 4.300€ del material de oficina, que, si no es gastada, se ingresa directamente a su cuenta corriente. 


Pero este malestar popular con los parlamentarios europeos venía de antes, pues, más allá de tener día sí, día también, la cámara medio vacía y de algunas leyes impopulares, se había incrementado su imagen negativa con el escándalo destapado en enero, cuando se fotografió a unos cuantos eurodiputados, entre ellos la española Eider Gardiazabal, del PSOE, “fichando” a la entrada del Parlamento para recibir los 304€, sin ni siquiera pisar el hemiciclo. Y mayor aún fue el escándalo que sacó a la luz en marzo el diario británico The Sunday Times, en el que unos periodistas se hicieron pasar por lobbies y consiguieron que cuatro eurodiputados, entre ellos Pablo Zalba, del PPE, hicieran enmiendas a unas leyes a cambio de 100.000€. E incluso, según se cuenta, podría haber otros 11 que cayeron a esta trampa. 


La verdad es que teniendo en la mano los salarios estos personajes, todos estos asuntos turbios no se explican de otra manera más que apelando a la avaricia. El problema es que cuando alguien dice algo sobre este tema se le tacha de populista. Claro que no se puede juzgar a los 751 por los errores de unos pocos, pero aun así los eurodiputados siguen siendo unos “representantes” de todos los europeos totalmente alejados de la realidad que viven a diario sus ciudadanos, y todos estos gestos no hacen más que agravar su mala imagen, de puros caraduras y vividores que solo esperan estar en su sillón los años suficiente para poder retirarse con sus sueldos íntegros, atendiendo mientras tanto únicamente a su propio beneficio y a lo que dicte el mercado.

8 comentarios:

Vicen dijo...

No es por ser pesado pero si pensais que alguien se va a leer (a parte de mi y algún loco más) ese tocho de párrafo del diablo estais equivocados. Cuantos más párrafos haya mejor, que en el ordenador la vista se cansa muchísimo.

Vicen dijo...

No es por ser pesado pero si pensais que alguien se va a leer (a parte de mi y algún loco más) ese tocho de párrafo del diablo estais equivocados. Cuantos más párrafos haya mejor, que en el ordenador la vista se cansa muchísimo.

Vicen dijo...

Por cierto, me encanta el artículo

Anónimo dijo...

No eres pesado por adverirlo pero sí por publicar el comentario dos veces.
El anónimo pesado de siempre

Do dijo...

Vicen, más vale largo, correcto y objetivo..que corto, lleno de falacias y muy subjetivo, por ejemplo ;)
Y no, no tenemos porqué estar "locos" para leer y aprender un poco de este periodistilla!!
Por cierto, por si aún no quedaba advertido, a mi tambien me encanta el artículo.

Vicen dijo...

Cada formato tiene sus claves e Internet tiene las suyas lógicamente. Para Internet los párrafos cuanto más cortos mejor, porque la vista se cansa y acabas perdiendo la línea, eso es un hecho. Y también ayuda poner algún enlace con referencia a la información expuesta. En Internet se trabaja con esas claves habitualmente. Yo también tengo que aprender a hacerlo, pero creo que cualquier consejo es útil para cualquiera que no sea un gurú de la comunicación.

Por otro lado, la objetividad no tiene nada que ver con la división de los párrafos... No sé que tiene que ver la subjetividad con lo que acabo de decir, el caso es criticar y lanzar indirectas absurdas, en fin.
Y tampoco he dicho que haya que estar loco para aprender de él, esas palabras no han salido de mis dedos, he dicho lo que he dicho y se puede leer arriba.

Ah, y el comentario duplicado fue un error de mi ordenador, que a veces me engaña xD

Vicen dijo...

Recién dividido el texto invita a ser leído, mucho más accesible y atractivo. Y eso no le resta objetividad... ¿o sí? Quien sabe...

Javier Burón dijo...

Ok, Vicen, tienes razón, así sin dividir y sin justificar estaba bastante mal, ya lo cambié.

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