9 de julio de 2011

Un Poquito de lo que les Sobra a los Extremeños

Nos son buenos tiempos para la izquierda en nuestro país. El neoliberalismo, ese que implantaron en una primera etapa Reagan y Tatcher, ha ido imponiéndose en las principales potencias económicas occidentales bajo la mano del FMI que puede ser considerado por sus dominios, el nuevo Kan de Kanes.
Nuestro panorama político, de esta forma no es muy alentador y si los acampados del 15 M  han denunciado lo funesto que resulta el bipartidismo para  la democracia, los resultados electorales del 22 de mayo, han hecho que el sistema avance hacia un dominio total y absoluto del PP. Del bipartidismo hemos pasado al monopartidismo.
Las malas políticas económicas y la traición a sus principios más fundamentales, por parte de los socialistas, ha hecho que la izquierda española agonice en una disputa hipócrita que hoy encarna el ex vicepresidente del Gobierno disfrazado de miembro rebelde y sobreactuando de forma que a más de uno le han dado ganas de llamarle “El Atila de los Banqueros”.
No obstante, queda otra izquierda. Una izquierda que aunque mienta (en política todos mienten), no falta a sus principios y se define, a la vez, como independiente. Me refiero a esos tres miembros de Izquierda Unida que sabiéndose pertenecientes a un partido que no tiene una rosa en el puño han votado en blanco y han dado al PP la Junta de Extremadura.
Dar una comunidad al partido que en la política española encarna a la derecha, a primera vista no es de izquierdas. Esa es la visión del Comité Federal del partido (cabeza de la organización) a cuyo frente está Cayo Lara. Así se ha expedientado a los tres representantes del pueblo extremeño, por no cumplir el compromiso que adquirió IU antes de las elecciones afirmando que ni por activa, ni por pasiva daría a la derecha el poder.
Sin embargo, después de esas afirmaciones fue cuando se produjo el 15 M y este partido quiso hacerse valedor del mismo. El 15 M pedía mayor democracia y la decisión de IU en Izquierda Unida es consecuencia de una votación. La democracia que se exige. Además el otro partido que optaba al poder en la comunidad desde que se conocieron los resultados de las elecciones se sabía ganador y contaba con los votos del partido que consideraban su filial. El PSOE es un partido muerto sin principios y solo se define como una marioneta del FMI y el neoliberalismo al que representa la institución intergubernamental.
Hablando en plata, el PSOE por sus políticas en su último mandato se ha definido como un partido de derechas, y la izquierda en Extremadura ha hablado claro: “No se puede apoyar a ninguno si respetamos nuestros principios”. Por lo que si los tres miembros extremeños de IU han sido expedientados por incoherentes, no estaría mal pedir al propio Comité Federal de IU y a Cayo Lara como cabeza visible un poquito del coraje y la coherencia que les sobra a los extremeños.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno

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