6 de octubre de 2011

El Vínculo entre la Juventud y la Música


Todos somos libres de postularnos a favor de un determinado tipo de música, dentro de la cual tenemos rock, pop, reggae, metal y múltiples subdivisiones.

En teoría la música es una creación artística exclusiva del ser humano, en que demostramos nuestras habilidades logrando fusionar en perfecta armonía a los integrantes de una banda, cuya combinación de melodías y letras son capaces de trastocar nuestros sentimientos y nuestro estado de ánimo con solo escucharlas.

A lo largo de la Historia de la música han proliferado múltiples grupos que ni hace falta que los nombre, cuyas facultades eran extraordinarias, verdaderos genios talentosos al servicio de sus devotos seguidores y fueron capaces de motivar, dirigir y hacer pensar a generaciones integradas por hordas de jóvenes ansiosos por demostrar que fueron capaces de modificar lo establecido teniendo por líderes a esas bandas. Con el paso del tiempo a unos soñadores de Liverpool capaces de crear un movimeinto novedoso les sustituyeron unos británicos que ansiaban la anarquía y fueron capaces de que la Inglaterra de la época fuera sacudida por sus seguidores. Así sucesivamente se sucedieron grupos con nombre de Puertas comandados por un tal Morrison, Roger Waters y su cuadrilla y unos londinenses que tomaban una escalera hacia el cielo.

No olvidaré tratar a Kurt Cobain o Jimmy Hendrix, capaces de marcar una época musical.

Pero en los tiempos que corren, en la era de lo impersonal e informatizado, apenas hay jóvenes que deseen reivindicar su rebeldía, pues buena parte de ellos insisten en mantenerse al margen de movimiento alguno, y es posible que la música tenga algo que ver, pues idolatran a jovenzuelas que enseñan cacha para vender discos sin contar con un mínimo talento musical ni interpretativo, o se declaran fieles a un zumbido constante de sonidos electrónicos sin un mínimo de criterio musical.

¿Sería suficiente la aparición de una banda extraordinaria para que nuestras generaciones piensen por sí mismas?
Juan Navarro García

5 comentarios:

Vicen dijo...

Me gusta. Aunque yo no me postulo a favor de ningun tipo, disfruto de la buena música en todas sus expresiones. Te dicen raro por amar Love of Lesbian, erizarte con Janis Joplin, echar la flema con Extremoduro y llorar con Quique González, pero ahí está la gracia de la música...

Anónimo dijo...

Jajaj bueno, Love of Lesbian ya han salido en los 40, así que raro...

Vicen dijo...

me refería más bien a que te llaman raro por escuchar todo estos tipos de música

Sandra dijo...

Muy interesante tu artículo. Siempre he creído que la música define a las personas; sin embargo, no creo que sea esta la que las transforma, sino que los valores y la personalidad de cada uno te hace buscar y escuchar determinados tipos de música. El hecho de que los jóvenes de ahora hagan número uno a personajes como Hanna Montana o Justin Bieber, no es porque estos les hayan abducido el cerebro y la personalidad con sus profundas canciones, sino porque irremediablemente la sociedad les ha condenado al vacío mental. Por mucho que esté de moda y te persigan con ese tipo de música en emisoras, en bares, en tiendas…si tú no te sientes identificado, no lo vas a escuchar.
Además, por suerte, aunque grandes músicos nos hayan abandonado, su música quedará para siempre, por lo tanto no creo que ningún héroe en forma de cantante tenga que venir a salvarnos.

J.B. dijo...

Voy a citar al todopoderoso Cobain, a ver qué os parece: "La gente se toma el rock'n'roll demasiado en serio. Tiene puestas muchas expectativas en él. Esperan que se pueda usar como herramienta política, y no debería ser nada más que la música de fondo"

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