7 de diciembre de 2011

"QUIERO MORIR UN DOMINGO CON EL CORINTHIANS CAMPEÓN"

Jorge Hierro
"Somos españoles, nos gusta quejarnos. Somos españoles, ahora, nos toca quejarnos y mucho. Somos españoles, nos encanta el fútbol".

Dos tópicos y una verdad, o incluso tres verdades. Los españoles actualmente tenemos muchísimas cosas de las que quejarnos: Tenemos 5 millones de parados en el país y nos piden que nos apretemos los cinturones para salir de la crisis. Mientras nos apretamos los cinturones las pesetas se frotan las manos con ánimos de vendetta, por lo tanto, tenemos licencia y legitimidad (para eso votamos) para quejarnos.


Ahora bien, podemos azotar la política del PSOE, podemos azotar a Goldman Sachs, incluso podemos azotar a Rodrigo Rato. Pero azotar al fútbol puede que sea ya un pelín excesivo. Vale que este deporte mueve muchísimo dinero que, admitámoslo, no sabemos ni de dónde viene ni adónde va. Bien es cierto, claro que sí, que el dinero que se pagó por comprar a Cristiano Ronaldo es el mismo dinero necesario para crear 9 hospitales, y otros tantos aeropuertos (aunque 52 ya es un número curioso de aeropuertos). Pero pensemos una cosa: ¿Qué apasionado del fútbol no paga por ver fútbol, por sentirlo? Ninguno, pero al sector que no le apetece ver fútbol le da por soltar la palabra ‘’burbuja’’ y la palabra ‘’fútbol’’ en la misma frase.


Empresas que intercambian dinero para realizar transacciones de jugadores. ¿Cómo? ¿Qué las personas se venden? Cuando yo intercambiaba cromos de pequeño no lo hacía por dinero. Vaya, ahora parece ser que el fútbol utiliza a los jugadores, pobres de ellos. Pero el jugador cobra, claro, y cobra según las ganas que tengas tú, tu amigo, tu novia y tu homólogo en la Conchinchina de verle jugar. Y de repente, hay tanta gente que coincide en querer ver a un jugador, que ahora este chico cobra 11 millones al año. O 20 incluso. Todo esto diremos que lo pagamos todos los que queremos verles en acción. Pagamos un 15 % en realidad, euro (o peseta) arriba, euro (o peseta) abajo.


No hay que perder de vista que la política es mucho más antigua que el fútbol, que los negocios se llevan realizando desde siempre, incluso desde antes de que existiera la moneda, se practicaba el trueque. Las empresas y la política andan bastante bien de hilos y madera. El baúl de las marionetas está lleno de equipos de fútbol.


El pasado domingo murió el legendario jugador del Corinthians Sócrates, quien se ganó a pulso el mote de ‘’El demócrata del fútbol’’. Por cierto, ayer el Corinthians ganó su quinto brasileirao. Las casualidades, a veces, parecen irónicas.


No se puede olvidar la esencia del fútbol, el espíritu. Ha fallecido un estandarte de la sociedad brasileña, que supo utilizar el deporte rey patrio para acabar con una dictadura. Aquí en España nuestra ascendencia se tragó 40 años de dictadura, y eso que tenían fútbol. Tenían ‘’Di Stéfanos’’ y ‘’Kubalas’’, pero no tenían a Sócrates. Éste chico, a diferencia de su antiguo tocayo, sí que sabía mucho.


"Los futbolistas somos artistas y, por tanto, somos los únicos que tenemos más poder que sus jefes". De eso se dio cuenta en 1982, cuando junto a Wladimir y Casagrande, entre otros, además de Adilson Monteiro, el entonces director deportivo del Corinthians, ya cansados de la opresión de la dictadura militar de Figueiredo, decidieron crear un curioso sistema de democracia en el O Timao. Y en efecto, "Para mí", reflexionaba Sócrates; "lo ideal sería un socialismo perfecto, donde todos los hombres tengan los mismos derechos y los mismos deberes. Una concepción del mundo sin poder". Por eso defendió a ultranza lo que se conoció como la democracia corinthiana, forma de gobierno bajo el lema de "Libertad con responsabilidad", donde el club actuaba como una comunidad de personas en la que todos sus miembros, desde los suplentes o utilleros hasta los más altos directivos, tomaban en conjunto todas las decisiones que los afectaban, y en la que todos los votos contaban por igual.


Por lo tanto, fue un jugador que marcó a todo el que le rodeaba tanto fuera como dentro del campo.  Andoni Zubizarreta  le recordaba ‘’ escuchando los himnos antes del partido con aquella cinta en el pelo que recordaba a los más desfavorecidos. (…)Era el fútbol poderoso y elegante de un jugador que reunía la potencia del fútbol alemán y la sutileza del mejor brasileño. Siento que se nos ha ido un romántico del fútbol... un grande del balompié". Si le hubiesen preguntado al crack brasileño por una burbuja, no se le habría ocurrido decir ‘’futbolística’’, seguro.


Así, y con todo lo que ha dado el mítico jugador brasileño, en sus palabras: ‘’Ganar o perder, pero siempre con democracia’’, doy mi último pésame a Sócrates. El domingo, el mundo perdió sin democracia.

2 comentarios:

Juan Carlos Castro Simón dijo...

La burbuja del fútbol existe. No me refiero a los precios hinchados de los jugadores que solo Forentino Pérez parece saber sacar partido. Lo que no se puede permitir es que en España haya más de veinte equipos en concurso de acreedores que siguen en primera sin ningún castigo.
Me da igual que Samuel Etoo cobre en Rusia 20 millones de euros, me importa más que en primera haya jugadores sin recibir sus mensualidades. No puede ser que un equipo como el Zaragoza (acogido a la ley concursal) fiche a la espera de que el año que viene con los buenos resultados que obtenga en la liga pueda pagar todas sus deudas.
El Valencia tiene una deuda enorme que ante la imposibilidad de ejecutarla la entidad bancaria ha decidido poner en la dirección a un directivo suyo (por eso venden tanto y compran muy barato).
Así que por favor no me cuentes sobre la ideología de un gran jugador de los años 80 cuando el topo ten de fichajes más caros se ha hecho en estos años y el top five lo han escrito clubs españoles.
Me parece bien que te guste el fútbol, a mi también. Me parece bien que se hinchen los precios de los jugadores (mejor para ellos), pero me parece fatal que en España haya una deuda de millones de euros y los españolitos no nos quejemos porque "es fútbol y nos gusta".
Al que no le gusta el fútbol se queja, pero yo desde el aficionado al fútbol (aunque no mucho) me quejo, al igual que me quejo de la burbuja inmobiliaria, que es verdad, es mucho más preocupante.
España está hundida por la deuda privada y el futbol representa una pequeña fracción de eso así que puede que nos guste el futbol y que nos divierta, pero no quita para quejarnos. ¿Por qué el Rayo (aunque podría decir Zaragoza, Real...) está en primera?


Por cierto sobre lo de la dictadura, solo decirte que dentro del Franquismo el fútbol constituía lo mismo que constituyeron para Fernando VII los toros, un apoyo para alejar a la población de los temas realmente preocupantes. Aunque eso es una simple curiosidad.

Sandra dijo...

"Los futbolistas somos artistas y, por tanto, somos los únicos que tenemos más poder que sus jefes" Con esta frase ya sí que me ha entrado la risa...los futbolistas no son más que las marionetas de sus jefes...esos hombres guapetes y musculosos que no hacen más que entreteneros mientras por detrás hacen y deshacen a su antojo. ¿Nunca te has preguntado de dónde salió el dinero que Florentino pagó por Zidane, Figo, Beckham...? A lo mejor hasta te llevas sorpresas cuando descubras que esa "burbuja" que tú consideras que no existe sospechosamente coincide con el boom inmobiliario que tanto se critica, pero claro... ¡Al fútbol, ni tocarlo!

Publicar un comentario