9 de diciembre de 2011

EUROPA VA DE REBAJAS SIN REINO UNIDO,QUE SE QUEDA SIN AMIGOS

Toda Europa soñaba con que la Cumbre del Euro en Bruselas fuese el principio del fin de nuestra ya ilustrísima amiga la crisis. Pero todo quedó en eso, en un sueño. Ya que el optimismo generado en toda Europa fue cortado días antes de la cumbre por un funcionario cercano a la canciller alemana Angela Merkel que se refirió con estas palabras a algunos socios europeos: "Tenemos la impresión, por varias conversaciones en los últimos días, que muchos protagonistas todavía no han entendido cuán seria es la situación", un augurio sin duda del plantón de Cameron, líder británico, ante el paquete de reformas franco-alemán. 

Cameron, como en su día hizo su vecino escocés William Wallace a grito de “jamás nos quitarán la libertad”, ha parecido entonar "jamás nos quitaran la Libra". Tachaba de “inaceptables” las condiciones del acuerdo europeo y ha agregado que está muy contento de no estar en el euro, moneda a la que no se va a unir “nunca.

Rememorando la Guerra de los Cien años entre franceses e ingleses y que se saldó con la victoria francesa, la guerra de esta madrugada tan solo duró diez horas, ¡pero qué diez horas!  Al término de la cumbre Cameron y Sarkozy no podían mirarse ni a la cara. Con estas palabras se refería Sarkozy al líder británico David Cameron. “Solo hemos intentado salvar nuestra moneda y nos acusan de ir a dos velocidades. Adoptar el euro es un deber, no un derecho". ¿Tenemos encima que disculparnos? Cansado de que sus “compañeros” ingleses no dejen de tener privilegios y encima no adopten la moneda única para así fortalecer la suya.



Todos los expertos económicos hablan de la creación de un Banco Europeo sólido y de confianzas al mando de Draghi y muchos países, excepto unos pocos en el que se incluye el mandamás, Alemania, abogan por los eurobonos para equiparar las fuerzas de los países y así poder salir todos a una del pozo. Pero el problema está que el que tiene no cede y el que no tiene no deja de ceder y pedir y así no se va a ninguna parte.




Al final de la cumbre vinieron las autocompasiones de siempre cuando la canciller alemana ha calificado de “muy bueno” el resultado de la reunión. ¿Quién sabe si Angela Merkel se creerá sus propias palabras? Lo que todo el mundo sabe es a quien fueron dirigidas: a los mercados, que tenían puestas todas las esperanzas en esta cumbre. Pero claro los mercados no son tontos y ellos también saben que ni Angela Merkel se cree lo que dice. Así, en esta ocasión, el Reino Unido no ha querido entonar el “todos a una Fuenteovejuna”.

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