14 de febrero de 2012

DE CONTRADICCIONES, ABSURDOS Y SINSENTIDOS

He aquí una historia de cómo funciona en pleno siglo XXI la “prestigiosa y archi-reconocida” Universidad de Salamanca.

Bien, les propongo un viaje en el tiempo que va desde que uno decide que quiere estudiar farmacia, hasta que está a punto de lograrlo, justo cuando solo le falta por realizar las prácticas. Para ello, ya que estamos en la universidad, nos marcaremos unos objetivos, una estrategia y unos métodos. Al final de nuestro viaje comprobaremos el resultado que hemos obtenido.

        Objetivo: Conseguir la licenciatura en farmacia. 

Comencemos desde el principio. Empieza a dejarte los cuernos desde tus tiernos 16 años no vaya a ser que entre tu nota de selectividad y tus notas de Bachillerato no llegues a la nota de corte para el acceso a la universidad. Nota, nota, nota… vete familiarizándote con esta palabra, a partir de ahora son tus credenciales, “el número que te abrirá todas las puertas”.  Una vez conseguido superar este primer paso, debemos empezar a emplear una estrategia y unos métodos.

Lo primero de todo busca una financiación para realizar la carrera: padres, el estado, euromillones… esto ya va en tu libre elección. Una vez aprobada la selectividad y con los gastos pagados para poder vivir y estudiar, deberás volver al primer paso que iniciaste con 16 años, eso sí, esta vez multiplicado por tres, es decir, si tuviste que estudiar mucho para que te llegara la nota en selectividad, “a partir de ahora debes hincar más codos que nunca” oirás decir a prestigiosos catedráticos.

En este punto el método a aplicar es muy repetitivo, es un bucle que se repite durante cinco años, a no ser que quieras hacer triple pirueta mortal y te quieras ir uno de esos años al extranjero o a otra ciudad de España.  Para todas estas cosas de nuevo la NOTA será lo que haga que puedas ser tú y no otro el que primero que elija. Pero no cantes victoria todavía, realizados todos estos pasos, en la carrera de farmacia hay una parte fundamental que son las prácticas de fin de carrera. Nos acercamos al final de nuestro viaje. Aquí de nuevo tendrás que pensar un destino donde pasar los últimos seis meses antes de acabar tus estudios. Este es un momento que tiene sus peculiaridades, vamos a verlas.

Las prácticas están restringidas a aquellos centros donde la universidad tiene convenios. Vamos, que puedes hacer las prácticas desde el mejor de los hospitales al lado de tu casa, hasta una botica de mala muerte en el último rincón de nuestra geografía. A esto hay que añadir la particularidad de que estas prácticas son obligatorias, no opcionales.

Llegados a este punto, la pregunta del millón ¿Cuál es el sistema de selección? Si pensamos en como se hizo hasta ahora, todos diríamos que la nota, es decir, tu expediente académico, aquello que distingue la excelencia de la matrícula de honor, del aprobado raspado, el famoso cinco punto gracias. Pues llegados al final de la carrera, cuando más cerca estás de tocar la cima, la prestigiosa universidad de Oxford… -de Salamanca quiero decir- te dice que para la elección de las prácticas entras en un bonito sorteo, y que todo aquello que has hecho durante cinco años, o siete si sumamos los años de bachillerato, se limita al aprobado.

Si has estudiado mucho… te la han colado. Eso es todo, no importa si tu nota es un 9,9 o un 5,1, en ambos casos tendrás un boleto con un número y entrarás en un sorteo realizado con bolas dentro de un bombo (esto no es ironía, es real).

Así se puede dar la paradoja, y de hecho se da, que el del 5,1 sea el primero en elegir y escoja aquel lugar que le plazca, mientras que el del 9,9 sea el último desdichado elector que elija las últimas migajas que nadie quiere. Todo se reduce a la suerte del bombo que será el juez que decida el orden de elección. Después de cinco años con los codos desgastados de estudiar, todo lo que tienes es un número, que no es tu expediente académico, sino un boleto sacado al azar. Suerte. Fin de nuestro viaje.

                                                           ¡VIVA LA MERITOCRACIA! 

         P.D. Sigan señores responsables de la carrera de farmacia llenándose la boca con el prestigio de la Universidad de Salamanca.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y esto es para todos los estudios o únicamente para Farmacia?

Juan Cruz Peña dijo...

Que yo sepa, esto pasa en Farmacia no sé que pasará en otras carreras

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