31 de marzo de 2012

ENEMIGOS IMPUESTOS

Se va a acabar la paz social. Apostaría  que has escuchado este grito no hace mucho, seguramente hace nada. Te propongo uno nuevo. Obviamente no es mío, sino de Los Chikos del Maíz en Pasión de Talibanes “no quiero ser español, español… ¡quiero ser egipcio!”. Bien, y ahora, por desconcertante que parezca, te informo de que no voy a hablar de la huelga. Aunque sí de derechos y libertades.


Piensa en quién es tu enemigo o a quién te sugieren que temas, no olvides esta reflexión que la utilizaremos más adelante.

El 25 de enero de 2011 comenzaron las protestas en Egipto. Unos cuantos nos sentimos orgullosos de que la población civil saliese de sus casas pese a los riesgos que corría e intentase recuperar lo que era suyo. Al menos, personalmente todavía sonrío al recordarlo. Espero que este sentimiento de camaradería desencadenado por una revolución social en contra del poderoso, no cambie si vocalizando, alto y claro, y te digo que estos valientes egipcios son ¡M-O-R-O-S!

Si, los mismos moros con los que relacionamos cualquier explosión antes de tener pruebas, aunque luego haya sido una fuga de gas butano. ¿Cuántas veces has leído en una red social la frase “si yo no llevo gorra a clase tu burka tampoco” o alguna parecida? ¿No has pensado nada cuándo has visto a un musulmán en un aeropuerto?



Recupero la idea del enemigo antes expuesta. Está clarísimo. Esa religión no hay por dónde cogerla. Matan por Alá y sus mujeres dejan de obedecer a su padre para obedecer a su marido. Les dejan enseñar los ojos de milagro. Pero todas muy “mujeres, mujeres” porque la maternidad la ejercen con creces. Deberíais tener cuidado. Construyen mezquitas en cualquier sitio. Nos están invadiendo. ¿Te has leído el Corán? Espera, ¿y la Biblia? ¿Tienes más motivos para odiar a unos musulmanes radicales que a otros radicales cualquiera? Reflexiona: que ni el cielo está lleno de americanos y europeos, ni el infierno de árabes.

                                     Juan Carlos I y Mohamed VI        Zapatero y Gadafi

Tengo 20 años y ya han intentado que por periodos de tiempo variables fuese antisemita, anticomunista, que participase en la guerra de Irak y que mirase con recelo a los latinoamericanos que quitaban el trabajo a mis padres.


           Forges

No sé si canalizar el odio impuesto hacia un enemigo externo es una táctica política más. Todo el mundo es inocente hasta que se demuestra lo contrario. Y si alguien es culpable, tan culpable como para odiarle eternamente -o al menos hasta que aparezca otro tirano que tenga mucho más petróleo– que sea porque de verdad lo piensas, no porque es lo que te dicen que pienses.

1 comentarios:

Bananalaloca dijo...

Mójate. No más descafeinados.

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