13 de marzo de 2012

HUELGAS A DIARIO

El pasado noviembre el pueblo español decidió que era la hora del cambio y situó en el sillón presidencial a Mariano Rajoy, en busca de que el popular lograra reflotar la situación económica. Y a los pocos meses de su llegada al poder español los sindicatos han convocado una Huelga General para el próximo 29 de marzo, disconformes con la nueva reforma laboral que el PP pretende implantar en suelo patrio. En resumidas cuentas, si se hace efectiva pintan bastos para el trabajador y para los jóvenes. 


El pueblo se ha unido, pues con cinco millones de parados en España se ha decidido dar el paso adelante, la toma de la decisión que quizá haga replantear al Gobierno lo inapropiado de su decisión y retractarse de la misma, para centrarse en otros aspectos en los que sí son necesarios y factibles los recortes y tijeretazos precisos para contentar a Mamá Europa.

El 29M el español está instado a no acudir a su puesto para dar un toque de atención a las autoridades gubernamentales. -"A ver si se dan cuenta de que no se juega con el trabajador"- se oye por las calles. Dicho trabajador es aquel que acude a su puesto laboral durante 8 horas, o incluso más, da lo mejor de si mismo y vuelve a casa tras hacerse con un salario quizá insuficiente para el esfuerzo realizado.



Desde luego, entonces la huelga general es justa para defender los intereses del español medio que con su granito de arena trata de ayudar al país. Sin embargo, según la patronal CEOE, la situación no es tal y como se está mostrando. Cada día en nuestro país aproximadamente un millón de personas no acuden a su puesto de trabajo sin un porqué que lo justifique, por lo que el porcentaje de absentismo laboral asciende a un 5%.

Estas horas y jornadas perdidas equivalen a unas pérdidas de más de 13.000 millones de euros anuales a las empresas, cuya productividad desciende. Este dineral es un 1,3% del PIB nacional. Sale cara la jugarreta de un millón de listos. Cabe recordar que la ONU pide un 0,8% del PIB para ayudar al subdesarrollo. Si el absentismo desapareciera, incluso sobraría dinero para unas cervecitas con Merkel.

Con la galopante crisis que padecemos siguen las argucias para faltar al trabajo y poner la zancadilla al resto de españoles que se desloman por sacar el país adelante. Fuentes médicas consultadas afirman que, especialmente hace unos años, muchos trabajadores con catarro común solicitan la baja laboral, sobre todo si gozan de cierta estabilidad en su puesto de trabajo.




El 29M puede ser el principio de un cambio de actitud, pues ante lo francamente difícil que es la eliminación o variación de la reforma laboral, se planetará una duda en la sociedad, si en verdad es lícito acudir a huelgas generales para defender unos derechos como trabajador. Trabajador ausente.

Son cinco los millones de parados en España. Que el vaguete al que le da pereza acudir un lunes por la mañana a la oficina piense que hay ingenieros, licenciados, académicos y personal ampliamente cualificado dispuestos a empujarlos del sofá en el que se reclinan.

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