21 de marzo de 2012

LA CIEGA DE LA BALANZA Y LA ESPADA

Si hay tres temas en los que la prensa española va como Fuenteovejuna- todos a una-, yo apostaría por la defensa de la monarquía, la protección del deporte nacional y el ataque al independentismo radical vasco.  Los tres temas en los que la Justicia, con mayúscula, no difiere de este quiosco que se nos presenta cada día. Se sienten apoyados por la opinión pública mayoritaria y no por la ciega de la balanza y la espada como debieran.



El primer tema, el de la monarquía, parece que cae por su propio peso. La gente está cansada de intocables y de corruptos, y aunque El País, periódico actual de la izquierda española, saque a portada una editorial en la que defiende a ultranza la monarquía de Don Juan Carlos, ya se escucha un murmullo en la calle que no entiende el ocultismo de la Casa Real. Veremos que dice la Justicia. De momento no ha imputado a la infanta.

Lo que viene a ser el deporte nacional seguimos en las mismas. Si multan a Contador con la pena máxima –cierto es, exagerada- por cinco microgramos de esa sustancia que hace dos años no sabíamos ni que existía, sacamos a los toros. Que es esto de que los franceses nos llamen de todo; solo es envidia…etc. Hasta nuestro querido Wert salió en defensa de nuestro deporte, que se veía infamado por unos muñecos. Pero los datos están ahí: Contador tenía una sustancia ilegal en su organismo y no supo defenderse como debía, por ejemplo, presentando esos filetes de Irún que tan mal le sentaron y que le hicieron sospechar desde el primer momento. Y fue el Comité de Competición Español el que le absolvió de la condena sabiendo que el recurso llegaría al TAS. Como iban a cargarse al mejor ciclista español desde Indurain



Pero si hay un caso que ha desatado la ira entre los españoles de a pie ha sido el dolor de huevos producido por el Tribunal de los Derechos Humanos de Estrasburgo. Este famoso tribunal ha encargado al Gobierno de España que pague 20.000 euros a Otegui, ese líder abertzale que algunos llegaron a llamar etarra. Alabó la violencia; cumplió condena. Pero no ha puesto una bomba de la que se tengan noticias y ahora estaba en la cárcel por injurias al rey. Ahora ha llegado Europa y ha dicho que no puede ser, que lo de todo aquel que no me caiga bien a la cárcel ya no funciona. Siempre habrá listos que se libren, pero no habrá inocentes que paguen.

Y la última ha sido el caso que ayer salía a la luz, el de Bernardo Serrano Contreras, ese semillero juzgado por el Supremo como estafador que según dicen los europeos – esos que aplican los Derechos Humanos otorgados por la ONU- no era tal. Y es que no hay que creerse todo lo que uno lee, ni lo que oye, ni lo que ve. Si de algo peca España, aparte de una Justicia vapuleada por Europa, es de prejuicios infundados en la opinión pública.


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