6 de marzo de 2012

LOBO CON PIEL DE BECA

Juan Navarro García.  

El pasado año 2011 la friolera de unos 300.000 jóvenes españoles abandonaron su patria en busca de un lugar donde poder ejercer una profesión acorde a sus estudios, y demostrar que el sistema educativo español pone en el mercado laboral jóvenes suficientemente preparados en las universidades. Sin embargo, la casa española comenzó a edificarse por el tejado, con los planos del revés y unos albañiles con sobredosis de orujo. Parece ser que a nadie se le ocurrió la posibilidad de que esos extraordinarios jóvenes abandonaran el nido.




Porque sí, en efecto. El sistema español está configurado en torno a una serie de patrones equivocados, que perjudican su principal fuente de recursos, la juventud, que ya está siendo saboteada por parte de los entes públicos. Ante la imposibilidad de encontrar empleo en frontera española, buscan suerte en países que losa cogerán con los brazos abiertos.

Nuestro amigo Zapatero tildaría esta situación de desaceleración económica, mientras que Rajoy se presenta como el nuevo mesías, esgrimiendo en una mano el cambio y en la otra unas tijeras de podar.

Es una crisis galopante que se apoya en las equivocadas decisiones tomadas por todos y cada uno de los gobiernos anteriores, no se debe caer en la subjetividad ni en el partidismo. Todos aportaron un cubo de agua y otro de arena a estas arenas movedizas en las que nos ahogamos.

La que se avecina. La educación es la base de un pueblo, todo correcto. Y ahí interviene el Estado para intentar asegurar, con mayor o menor éxito, que esta llegue a todos los escalafones de las sociedad. Sistemas como la Educación Pública sirven para demostrarlo.

Pero las vacas flacas nos acosan. Y la decisión es muy simple, en lugar de ir a por la clase política, que chupa la sangre del Estado con unas astronómicas cifras que violan al sentido común, se va a por la educación, que los nenes no se quejan. Y si protestan, porrazo y a paseo.



Y la decisión ha sido llamar gato al tigre. Las llaman becas de copago. Innovadores ellos, les ha parecido adecuado sustituir el sistema de becas de estos últimos años por un método por el que el estudiante obtendrá dicha ayuda, si bien al final de su formación tendrá que abonar la cantidad en cuestión junto a una propineja, por no llamarlo interés.

Beca de copago es el nuevo nombre atribuido a los préstamos de entidades bancarias a la juventud nacional. Una nueva vuelta de tuerca al sector más afectado por la crisis del país, los jóvenes, incapaces de costearse vivienda. Para exprimir más su sangre, que paguen por su educación universitaria. Que apoquinen por recibir una beca. Quién nos lo iba a decir. Rastrero cuanto menos.

África comienza al atravesar los Pirineos. Rara la persona que no piense algo similar al observar una nación en la que la educación cuesta, se restringe, se asfixia y se recorta, mientras la ineficaz clase política juega con los intereses de aquellos en teoría responsables de levantar al país que ellos hunden día tras otro.

Ahora a los préstamos, con interés y todo, se los llama becas.Esperemos que cuando estemos en el abismo económico vengan los jóvenes españoles del extranjero y nos tiendan una cuerda que nosotros los enseñamos a fabricar, pero los impedimos hacerlo aquí.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

En EEUU los estudiantes salen con deudas de 25.000 dólares de media. Allí es hacia donde vamos.

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