10 de abril de 2012

ERRORES QUE SE PODRÍAN SOLUCIONAR

Tú y yo, lector de este blog, coincidiremos en que dar armas a un violento no es una gran idea. Pero si además le estás dando armas a un violento que se va a enfrentar a gente desarmada e inocente la idea se convierte en un error garrafal. No digo esto a raíz de una guerra lejana sino a causa de lo sucedido el pasado jueves en Bilbao alrededor de Iñigo Cabacas Liceranzu.

Iñigo Cabacas

Iñigo era un chico de 28 años que salió el jueves por Bilbao para celebrar el pase a semifinales del Athletic. Como muchos aficionados de este equipo, al acabar el partido se acercó a “Pozas”, una zona de fiesta rojiblanca cercana a San Mamés. Una trifulca –porque no se puede llamar pelea a rifirrafes entre dos borrachos de los que ni siquiera algunos testigos se dieron cuenta- alertó a la Ertzaintza, que movilizó cuatro furgones de antidisturbios hasta la zona.

Los aficionados presentes se sorprendieron de la llegada de los antidisturbios, que avasallaron a los que allí se encontraban mientras algunos violentos respondían tirando botellas sobre los furgones, según han relatado algunos testigos. Mientras tanto, los cuerpos de “seguridad” se abalanzaron sobre personas inocentes que solo pretendían tomar unos “potes” tras el partido, vecinos que habían bajado a ver el ambiente y personas que pasaban por esa calle para atajar. Los mismos a los que daban de comer con sus impuestos los atacaban indiscriminadamente mientras algunos levantaban las manos para que parasen.

San Mamés


De repente en el suelo yacía el cuerpo de Iñigo, que según los presentes había sido golpeado por una pelota de goma en la cabeza. Sus amigos se acercaron en medio del follón a los ertzainas para pedir una ambulancia con el sorprendente hecho de que no es que no llamaran, es que alguno recibió más porrazos.

Iñigo llegó en la madrugada del Viernes Santo al hospital de Basurto, donde ha muerto hoy tras tres días en coma inducido. Fue un error mandar a los antidisturbios a montar un disturbio. Fue un error disparar al llegar allí. Pero también fue un error dar una pistola- aunque sea de pelotas de goma- a alguien en el que hay momentos en los que no se le puede llamar persona.

Violencia Policial


La violencia policial que ha incrementado en el último año. Primero fue el desalojo del 15- M en Barcelona, la represión a la improvisada manifestación estudiantil en Valencia, la manifestación del 29-M en la ciudad condal, celebraciones de fútbol en las que cuatro violentos provocan y son diez los que reciben palos. La familia de Iñigo no es la primera que llevará un peso en la espalda para siempre causada por animales que primero dan y luego piensan. Esperemos que de la muerte de Iñigo se aprenda y que esta sea la última.

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