14 de abril de 2012

¿QUIÉN MATÓ AL "TORO SALVAJE"?

En esta etapa posmoderna, de las tecnologías o como ostias la quieran definir, destaca por encima de todas las especies de la fauna hipocresil, el Esnob.

El esnob, para quien ande un poco despistado, se define de la siguiente manera: “persona que imita con afectación las maneras, opiniones, etc., de aquellos a quienes considera distinguidos o de clase social alta para aparentar ser igual que ellos. Su plural es «esnobs». Deseosos de pertenecer a la élite, los esnobs tienden a reproducir el comportamiento de una clase social o intelectual a la que consideran superior. Muchas veces imitan las características de esta clase, ya sea en el lenguaje, los gustos, las modas y estilos de vida. Al mismo tiempo tratan con desprecio a los que consideran inferiores”.





Una forma muy manida que tiene el snob de demostrar su “quiero y no puedo” consiste en considerar inferior a todos los que a su alrededor tienen gustos que difieren del mundo “super guay” al que ellos quieren pertenecer. El snob no tiene una única forma de manifestación; podemos verle en muy diversas expresiones: el pijo, el hippy, el cultureta, etc. pero comparten una serie de elementos comunes: en otro tiempo quizás quisieron pertenecer a otro tipo de tribu, quieren llamar la atención por encima de todo y detestan todo aquello que no sea políticamente correcto.

Lo peor de este movimiento borreguil, estéril, más pendiente de las formas que del fondo y absolutamente convencido del aparentar, “cueste lo que cueste”, es que el resto hemos acabado por aceptar este tipo de comportamientos como algo normal incluso positivo. Y de esta corriente viene la historia que les quiero contar:

En la España de hace tiempo, antes de que irrumpiera la burbuja inmobiliaria, mucho antes de que naciera una legión de nuevos ricos, muy esnobs todos ellos, que ahora parecen haberse tropezado con la crisis y resbalado del mundo de algodón de azúcar en el que vivían, había un deporte que enfervorecía a las masas, se practicaba en el mundo amateur, se retrasmitía por la tele y producía grandes ídolos del nivel de los Ronaldos y Messis de la actualidad. Pero de la noche a la mañana y como por arte de magia… desapareció. Por si todavía no lo saben, les hablo del boxeo.

¿Y por qué desapareció? Muy fácil, salieron los esnobs de turno a decidir que era un deporte violento y nocivo para la sociedad, se debía terminar con él. El boxeo es violento, el fútbol donde vemos entradas criminales e intentos de engañar al árbitro cada fin de semana es joggo bonito. Fíjense hasta qué punto llega la imbecilidad y la hipocresía que un diario de referencia en España como es El País en su libro de estilo prohíbe expresamente fomentar el boxeo. Hacer crónicas taurinas sí, fomentar el boxeo no.



Pues este abyecto deporte, queridos esnobs, es un deporte mayoritario en países “muy arcaicos” como Gran Bretaña, Francia y Alemania y una absoluta referencia en EEUU. Es hoy todavía uno de los más practicados en los gimnasios españoles de forma amateur. Hace no mucho tiempo metió a 15.000 personas en la cubierta de Leganés para ver un combate de Javier Castillejo.

Mención aparte merece Javier Castillejo; ha paseado la bandera de España por el mundo como casi ningún otro deportista lo ha hecho; ha conquistado nueve campeonatos del mundo; es junto con Ángel Nieto, que consiguió doce más uno, los deportistas españoles que más campeonatos del mundo tienen; cuando va a otros países como Alemania, se le reciben con todos los honores y como lo que es: un SUPERCAMPEÓN. A cambió en España ha sido ignorado, casi trasparente para los medios e invisible para nuestras oprobiosas autoridades. Cuando se retiró afirmó haber nacido en el país equivocado.

El boxeo, también conocido como el noble arte, quizás por la mística que produce el cuadrilátero, las doce cuerdas que lo custodian o los dos púgiles entrenados de manera espartana que se suben a él. Jamás un deporte fue tan inspirador para el cine o la literatura. Las únicas películas de calidad en las que el contexto es el deporte, salvo honrosas excepciones, son de boxeo, sobran los ejemplos... Pero en España que somos muy listos y muy sensibles, nos permitimos el lujo de ignorarlo y despreciarlo, le sacamos brillo a nuestra estupidez.

4 comentarios:

Enajenado dijo...

Solo decir que es verdad que el boxeo esta bastante menospreciado por suerte ahora en marcatv retransmiten las veladas de boxeo lo cual esta bastante bien.
Por otro lado tengo que decir que Ángel Nieto gano 13 campeonatos mundiales (de ahí su famoso "12+1")

Juan Cruz Peña dijo...

Enajenado, toda la razón, fallo imperdonable, fruto de las prisas. Ya lo he modificado, pero bueno, el argumento no pierde sentido. Gracias por apuntar lo de marca tv pero por desgracia en mi casa no puedo ver ese canal debido a problemas de cobertura, y vivo en Valladolid capital... una larga historia. Un saludo

Anónimo dijo...

El problema es quién decide qué noticias contar. Ahí empieza a pervertirse todo

Alberto dijo...

Los éxitos de Castillejo en el anónimato y el olvido en un ejemplo más de la farándula y el espectáculo en que se está convirtiendo la información deportiva en España.Luego nos pondran videos graciosos de youtube para que aplaudamos como focas. Buen artículo. Un saludo

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