4 de mayo de 2012

EL MOVIMIENTO INDIE DE LA POLÍTICA


No se puede negociar sobre posiciones. Es la principal premisa de cualquier curso de mediación y, en última instancia, de negociación. La historia de nuestra historia, desde que el mundo es mundo. Desde que los ricos son ricos y los pobres son pobres.

Qué duda cabe, que la gran diferencia entre la marcha del Primero de Mayo y todas las que se suceden en nuestro pasado y futuro es su convocatoria por los negociadores. Nuestros grandes negociadores, según muchos, venidos a menos. Un amplio abanico formado por CCOO, UGT, CGT, CNT… en el que destaca la apolítica figura del diagnóstico 15M.

Foto: Dafne Calvo

 Un ambiente de manifestación sindical en el que mi percepción intuitiva, cansada por mi paralela vida de joven universitaria, destacó un sentimiento de independiente desesperación. Desesperación de lo que tiempo después he denominado el movimiento indie de la política. Alternativos, nostálgicos y desubicados que observaban sin mucha atención pasar a una multitud etiquetada, en ocasiones, con la palabra desconocimiento en la frente.

Aquellos pobres desesperados de edades comprendidas entre cero y cien que sienten que cualquier tiempo pasado fue mejor, por lo menos, en cuanto a pasado sindical se refiere. Que echan de menos el espíritu pionero de Pablo Iglesias. Las entradas y salidas de la cárcel de Nicolás Redondo Urbieta (UGT). La vida en la clandestinidad de Marcelino Camacho o Fernández Toxo, ambos de CCOO, después de huir de sus respectivas cárceles. Los mismos desesperados que no comprenden las etiquetas pegadas en las cazadoras y las banderitas de plástico fino que electrifican el pelo.

Foto: Dafne Calvo

Los que poseen como única bandera su opinión obrera discordante. Sin siglas ni colores. Son y serán llamados esquiroles, son y serán llamados vendidos. Porque la razón de muchos no alcanza a comprender cómo pueden pensar dos cosas a la vez o no pensar nada. Cómo pueden considerar que tener una tendencia ideológica no consiste en acatar de principio a fin la demagogia afianzada.

Creen que algunos liberados sindicales tienen sueldos excesivos por trabajos insuficientes. También, creen que el pensamiento de la CNT es una utopía, pero una utopía de belleza incalculable. Están de acuerdo con que es necesario formar parte del juego como hace la CGT sin traicionar unos principios básicos. También saben que la subvención por parte del Estado a los sindicatos permite, como contrapartida, un mínimo de atención a sus deseos para no traicionar la mano que les da de comer.

Y para que los indies de la política no se vuelvan también indies cabreados, les propongo una solución, muy personal. Una alternativa vista en Recoletos el Día del Trabajador.

Foto: Dafne Calvo

Según avanzaba la manifestación, los cabeza de fila del diagnóstico 15M iban pidiendo –sin coacciones ni exigencias– a estos alternativos desesperados que no solo miraran, que formasen parte. «¡Nosotros no tenemos banderas, solo indignación!» gritaban a los indecisos. Y algunos se unieron ¡vaya que si se unieron! Cantaban “que no nos representan” incluso.

Los que no vendieron su alma al diablo de siglas sindicales la regalaron al inconformismo del 15M. Sin patria ni bandera. Sin ser esquiroles ni anarcosindicalistas. Primero de Mayo, Día Internacional de todos los Trabajadores. De todos. De los nuestros. De los enemigos. Los que no tienen ni partido político ni sindicato, pero tienen ideología. A los que nadie representa.

Foto: Lucía G. Carretero

5 comentarios:

Vicen dijo...

"destaca la apolítica figura del diagnóstico 15M." Lo siento, he tenido que dejar de leer a partir de ahí. Con la de veces que explicamos que apolítico no es apartidista, ¡que todos somos políticos!

LGCarretero dijo...

Perdón, igual he creído que al leerlo se entendía la ironía que he querido demostrar también un poco más arriba con "nuestros grandes negociadores".

Si continúas leyendo: "Los que no tienen ni partido político ni sindicato, pero tienen ideología. A los que nadie representa".

Dafne dijo...

Has puesto indie, y he venido a comentar casi irreparablemente:
Me encanta. Da gusto leerte. Quiero seguir ilustrando tus letras, para mí eso es una delicia.

Vicen dijo...

Me lo lei entero aunque dijera lo contrario, pero es que me cansa cuando alguien dice (por ejemplo): "Esa asociación está politizada y no me gusta", queriendo decir que es partidista. La política es inherente al humano, por eso he hecho esa crítica.
Si era una ironía no lo entendí. En cualquier caso el artículo me ha resultado interesante por el curioso enfoque así que a seguir así.

Anónimo dijo...

Pues a mí me ha gustado mucho, sobre todo las primeras líneas.

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