13 de mayo de 2012

NOTICIAS POR PISTOLAS


“¿Vale una vida una noticia? Yo creo que sí, es una responsabilidad que uno asume”. Así de seguro se muestra Héctor Gordoa, reportero de investigación para UnoNoticias de uno de los países más castigados, sino el que más, por los carteles de la droga. Sin duda, hablamos de México, donde desde 2007 han sido asesinadas más de 50.000 personas y la profesión periodística es puesta a prueba a diario por la violencia de los narcos y la indiferencia y desaprensión del Estado mexicano. “El Estado tolera que seamos un objetivo para los criminales y para cualquiera que se sienta incomodado” continúa Gordoa.



Más de 70 periodistas han sido asesinados por los carteles de la droga en la última década en México. La lista se completa con los cuatro periodistas brutalmente asesinados en Veracruz hace menos de 15 días. Con estos datos, que no nos vendan la moto, México no es tan lindo como lo pintan. De este modo, los periodistas se encuentran ante una letal disyuntiva por la cual tienen que optar entre ejercer su profesión e informar o vivir amenazados por los narcos, en el mejor de los casos, o terminar sus días decapitados en una cuneta. “No somos corresponsales de guerra. Ellos van, están unos meses y regresan a su casa. Nosotros vivimos permanentemente en zona de conflicto”, señala Marcela Turati, fundadora de la organización Periodistas a Pie.

Los narcos están muy atentos a la cobertura que reciben en los medios y a la información que se destinan a sus clanes. Por ello, muchos de los cadáveres encontrados en cualquier calle incluyen información detallada de cómo debe ser informada la noticia del asesinato. Es por esto por lo que muchos medios autóctonos han decidido eliminar el amarillismo que pueda residir en la información de los asesinatos y prescinden de los detalles de la muerte o de las fotos de la escena del crimen.



De esta manera nos podemos encontrar ante una autocensura para nada criticable, es cuestión de salvar el pellejo. “Dejamos de firmar la información de alto riesgo, salimos a cubrir los sucesos siempre acompañados. Ahora, el miedo no es poner mal un dato. El miedo es que maten a alguien por tu culpa o que te maten a ti" según la periodista mexicana Lucy Sosa.

El problema del narcotráfico ha sido y siempre será un problema en México. Mientras que los yuppies al otro lado la frontera no dejen de empolvarse la nariz y el Estado mexicano y su servicio de seguridad dejen de ser prostitutas al servicio de los carteles, el narcotráfico seguirá haciendo su trabajo. Aunque han de tener una cosa muy clara, los periodistas nobles y valientes seguirán luchando por informar de la verdadera situación en Veracruz, Ciudad Juárez, Chihuahua, etc. Y continuarán dando voz a Armando Rodríguez, Regina Martínez, Miguel Ángel López Velasco, Yolanda Ordaz y otros muchos más que fueron silenciaos por los narcos, pero que su coraje profesional nos guía el camino.

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