15 de octubre de 2012

EL ROBE RECONQUISTA SU TIERRA


Texto: Alberto Salazar


Robe Iniesta y su banda, Extremoduro, dieron el pasado sábado 13 de octubre un concierto de casi cuatro horas de duración ante más de 15.000 personas en Cáceres. La banda, a punto de dar fin a su gira “Robando perchas del hotel” demostró mantener un estado de forma de otro planeta.



Cuando pasas la noche en vela, al borde de la pulmonía y tras más de seis horas de hacer cola sigues con la convicción de que volverías a hacerlo, pueden darse dos posibilidades: o bien tienes la cabeza peor que Félix Baumgartner, o bien el asunto realmente ha merecido la pena. Y créanme que un concierto de Extremoduro aún a día de hoy bien merece una caída al vacío desde la estratosfera.

La fila de incondicionales ya superaba el millar de personas a las cinco de la tarde. Los ensayos de la banda y las botellas de bebidas espirituosas fueron indispensables para amenizar la espera. La meteorología no quiso ponerse en contra de la vuelta a casa de Roberto Iniesta y su banda (en 2008 fue su último recital en su ciudad natal, Plasencia) y se mantuvo una temperatura suave durante toda la jornada.



A las ocho, el Recinto Hípico abrió sus puertas y los más valientes se pegaron como lapas a la valla para poder ver al grupo lo más cerca posible. Un Hípico que no se llenaba desde 2003 y que había colgado el cartel de “No hay entradas” desde hacía más de un mes. De hecho, a la multitud que abarrotó el recinto hay que sumarle las más de cinco mil personas que se tuvieron que conformar con escuchar desde fuera.

Pasados dos o tres minutos de las diez de la noche comenzó el evento. Se apagan los focos, las pantallas abandonan la publicidad y el humo prefabricado oculta durante unos segundos a la banda. Pájaro azul, el presumible primer single de su próximo trabajo, fue la primera en sonar. Impresiona ver como un tema que no se ha promocionado, del que sólo se tiene conocimiento por un video de escasa calidad en Youtube, está ya grabado palabra por palabra en la boca de la gente.

La banda placentina no quiso olvidarse de hacer sonar sus temas más consagrados y así  Ama, ama, ama y ensancha el alma, La vereda de la puerta de atrás o A fuego  se entrelazaron con  Mi espíritu imperecedero, Si te vas y Desarraigo, tres piezas de Material Defectuoso, su último disco, publicado sin promoción alguna.



Extremoduro es un grupo que siempre se ha caracterizado por hacer lo que le ha dado la gana. Quizás por ello, antes de tomarse un descanso de veinte minutos, se animaron a tocar un fragmento de Pedrá, una canción de media hora de duración  y presentaron la íntima Contra todo, una declaración ideológica y social de la banda, tras explicar Robe que quizás esta composición no forme nunca parte de ningún trabajo.

Tras el parón llegó el turno de otra hornada de grandes éxitos de la banda: las archiconocidas "So payaso", Stand By y Puta, otra pausa y el autoproclamado “Rey de Extremadura” y su ejército ofrecieron  los cuatro movimientos de La Ley Innata (obra conceptual que sacó el grupo en 2008 tras seis años sin publicar trabajos) y terminaron con la inmortal Salir, una de esas melodías  que disfrutan tanto las quinceañeras como los rockeros que ya peinan canas. Robe se retiró del escenario emocionado con un Hasta siempre, mientras que Uoho, uno de los guitarristas nacionales más potentes y soberbios sobre un escenario, se marcó un intenso solo de guitarra previo al cierre del telón.

Han sido muchas las dudas que se ha tenido sobre el estado de salud de Robe Iniesta en los últimos años. De hecho, él mismo afirmó que había pasado una mala semana y que “lo más sensato hubiera sido suspender el concierto”. Y sin embargo ofrecieron una actuación de más de tres horas, algo que muy pocos grupos pueden permitirse y todo ello sin perder ni un ápice de calidad. Me quedo con la frase que escuché decir a uno de los asistentes tras finalizar la velada “No se cuanto tiempo va a durar Robe, pero a este paso va a acabar él con nosotros”.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

desarraigo no la tocaron

Anónimo dijo...

Sí que la tocaron, pero en una versión reducida

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