13 de octubre de 2012

UNA EUROPA VIEJA Y DESGASTADA.


Ayer los españoles celebraron con orgullo el día de su fiesta nacional. Aquel 12 de octubre de 1492, hace exactamente 520 años y un día, los horizontes de Europa se desplegaron más allá de lo que cualquier mente medieval podía concebir. Fue una auténtica revolución en todos los aspectos, ante una Europa beligerante y menguada a casi la mitad de su población por la peste negra. América fue un oasis en medio del desierto, un soplo de aire fresco en el desierto del Sahara. España y Europa comenzaron a construir su futuro y a enriquecerse a consta de la conquista, la barbarie y la esclavitud.



Esta es la historia de Europa, un pueblo que ha caminado y ha salido adelante gracias al lado más primitivo y feroz del ser humano. En Norte América no tardaron tiempo en darse cuenta de la jugada y cortaron lazos rápidamente con el viejo continente. Que luego siguieran haciendo ellos lo mismo a los indígenas es un tema que no nos concierne, es lo que se suele decir, ley de vida. Si no que pregunten a los Israelitas.
El descubrimiento de América y las exploraciones por África y Asia dieron luz verde a una auténtica carrera europea por apoderarse de los territorios descubiertos. Gracias a estos territorios Europa ha sido la puntera en el panorama mundial. Hasta ahora.


Tras las dos guerras mundiales, algo quedó patente: Europa ya no es lo que era y que el panorama mundial había cambiado. En la actualidad Europa se esfuerza por aparecer en la portada de los diarios mundiales. Pero en verdad, ¿a quién le importa Europa? El mundo ha abierto otros mercados, hemos dejado de ser competentes, no hay liquidez, falta capital, nuestros cualificados emigran en busca de oportunidades laborales, nuestro sistema capitalista está obsoleto, y nuestro sistema político hace aguas. La tecnología más puntera es creada y desarrollada por los BRICS (países emergentes como Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) sin olvidar a otro puntero en la tecnología actual: Corea del Sur. Mientras que nosotros nos limitamos a importar los productos y a esperar que los guiris visiten la Costa Brava.




Renovarse o morir. Quizás Europa necesite morir para revivir de sus cenizas, como el ave Fénix. Ahora mismo no hay solución aparente para el problema que nos atañe y tarde o temprano esto tendrá que reventar por algún lado. Hay algunas teorías que afirman que el mundo y las sociedades necesitan de conflictos periódicos para rehacer su economía y por muy cruel que parezca, para eliminar a esa masa de gente sobrante. Algunos en España dirían que exactamente sobran unos 5 millones y algo. Obviamente este no es el camino que quiere nadie, yo el primero, pero muy a nuestro pesar ¿qué le queda esperar a una Europa vieja y desgastada?

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