15 de noviembre de 2012

Fotos y Texto: Lucía G. Carretero.


Cuando las cifras y las banderas no bailen al son del viento, entonces y, solo entonces, será cuando la lucha haya acabado. Cuando padres, jóvenes, con bebes vestidos del verde que defiende la escuela pública, no cuelguen en sus carritos “por mi futuro”. Cuando estudiantes cuya primera manifestación ha sido esta, la del #14N, dejen de cantar sus ruegos junto a compañeros que cargan con el lastre, desgraciadamente, de varias huelgas y manifestaciones en las espaldas que antes solo cargaban con sus mochilas. Entonces y, solo entonces, la lucha habrá acabado.



La guerra, aunque muchos desinformados definan como violentos a los participantes en este tipo de actos, comienza hoy. Guerra de números que sintetizan la asistencia a la Huelga General del 14 de noviembre de 2012. Ya saben, en este caso según Delegación unos 35 000 entre UGT y CCOO, según otras fuentes, 800 de otros sindicatos como CGT y CNT y 200 del Movimiento 15M. En torno a 50000 en total, o más, o menos, no se fíen.





Guerra de partidos y, sobre todo, guerra de sindicatos que se han encargado, mal que les pese, de dividir a los trabajadores. Una división que evoluciona de la tradicional patrón-trabajador para convertirla en: trabajador afiliado, creyente de sindicato y trabajador harto.


Es por esto, que la manifestación de ayer por la tarde en Valladolid estuviese segmentada en colectivos y en ovejas descarriladas. Las ovejas descarriladas que solo tenían claro que a las 7 estarían en la Plaza de Colón pero que, lo que pasase después, solo el destino lo sabría. Porque no hay peor incertidumbre que la de no saber a qué grupo “perteneces” o la idea de no poder “pertenecer a nadie”.




No apoyar a los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT que partieron de la Plaza de Colón con rumbo a la Plaza Mayor, como siempre, con banderas blancas y rojas ya desgastadas por la incredulidad que la masa muestra a Fernández Toxto y Méndez. O tampoco al 15M cuyo recorrido finalizaba en la Plaza de Fuente Dorada, la misma que le vio nacer y que contemplaba a las ocho y media de la tarde desvanecerse paulatinamente el gentío, ella muy digna y ahora cubierta de espuma. La CNT, la CGT, Bloque Obrero y la Asamblea de Estudiantes de la UVa, que se reúne todos los miércoles a las dos de la tarde en la Facultad de Filosofía y Letras, con su manifiesto desde la Catedral, ponían en Portugalete su punto y final.




Pero quizá, debamos minusvalorar datos, cifras, recorridos y banderas.

Quizá debamos acudir como ciudadanos desamparados ante las obtusas artimañas de un ente superior llámese Gobierno, patrón, Europa, Merkel, Plan Bolonia, sindicatos, PP, PSOE… y todas sus hipócritas modestias. Quizá sea solo eso, recuperar tu dignidad entre un pérfido Sistema mientras las cifras y las banderas bailan al son del viento. Mientras la lucha continúe.





Cerrado por huelga.




















3 comentarios:

Anónimo dijo...

"Porque no hay peor incertidumbre que la de no saber a qué grupo “perteneces” o la idea de no poder “pertenecer a nadie”"

Dice un proverbio anglosajón que "se necesitan dos para bailar al tango". Y dos son los bailarines que contribuyen a este velo que cubre la cara de media España, de medio Mundo.
Es fácil culpar a los "MassMedia" pero, como ya he dicho, las parejas son de dos. Muy difícil es, no sé el porqué (aunque puedo suponer), identificarse en la clase social obrera, El Pueblo -como dirían los más justicieros-, quizás el ego, la vergüenza, o ese simbolismo peyorativo con el que han designado los de "arriba" el término obrero que tan mal suena en los oídos de "La Clase Media".
Sea cuál sea el motivo, así lo han asumido, sin crítica, sin juicio...Y esa es la mayor culpa y el mayor problema del "ciudadano".

El que no se mueve no cuestiona. ¡Simple!

Quien no se sepa ubicar en un "grupo" (yo más bien diría clase), sea cual sea ésta, es un analfabeto político. Una persona que no ha llevado a cabo el ejercicio más elemental y por lo que se caracteriza la singular animalidad del hombre: La razón. Definir quién eres te enseña el camino a seguir para cambiar y solucionar el problema de raíz:

¿Qué va mal?
¿Por qué va mal?
¿Cómo lo cambio?


nachmach dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

El artículo tiende a simplificar la cuestión sindical convirtiendo en una mera lucha puntal entre posturas idénticas que discuten por apéndices. ¿Por qué CCOO y UGT siguen con tan gastado discurso, vacío en acciones (nunca se juegan nada) y en intenciones, llegando a tanta gente? ¿A quién favorecen? Fin del interrogatorio.

Prudente artículo, aunque tiende a repetir el lenguaje que contribuye a la anestesia crítica. Hubo alguna metáfora/pulla que me resultó realmente atractiva. :)

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