12 de diciembre de 2012

EL INFRAHOMBRE DE RADIOHEAD


Enrique Zamorano/@Enriquezamrod

El 16 de junio de 1997 sale a los mercados uno de los discos más influyentes y poderosos de la década de los noventa que hasta entonces se había encontrado explotada por el grunge y los grupos sucesores de Nirvana o Pearl Jam. OK COMPUTER, tercer álbum de estudio de la banda inglesa Radiohead, abría con un Airbag de sonido que marcará muchas vidas musicales y personalidades de distintas áreas de la música más profesional. El britpop (estilo de música también de moda en los 90) del que fueron tildados los Radiohead, salió de todas las bocas críticas con este disco, visto como una máquina de matar que se llevó por delante a todos ellos y con él a sus fans y al mundo entero, no dejó títere con cabeza que se resistiera a semejante bomba. Es el disco de la paranoia. No una paranoia humana, UNA PARANOIA ANDROIDE.



Tres años y medio después, en octubre del 2000, el inicio del milenio, como si de una profecía se tratase, un nuevo nacimiento, una nueva era desconocida en la que todos nos adentrábamos, con todas los rumores del fin de los tiempos y el mileniarismo de Arrabal, el año de la crisis psíquica (tal y como el 2012), sale a la venta KID A. Un disco que a muchos dejo fríos. Tal esa era la sensación y el objetivo del grupo. KID A es un disco que tiende a muchas interpretaciones, a muchas sensaciones, a muchas locuras y análisis musicales, pero a la primera escucha, sin duda, lo que produce es perplejidad. 

¿Cuál es la relación entre ambos discos? 



Nietzsche hablaba en el siglo XIX del superhombre. Este conocido por todos, filósofo de la sospecha alemán, influyó notablemente en los años siguientes. Saliendo del dolor infinito de un deprimido pero sabio Schopenhauer, crucificando a Sócrates y sentando las bases del irracionalismo, sitúo al hombre por encima de todo con un pensamiento ultravitalista. Eliminó creencias y religiones para erigir como todopoderoso al ser humano, acabó desechando a la moral y todos sus ladridos sonoros para hacer al hombre totalmente libre y renunció a la cultura de los esclavos como la base del progreso situando al hombre como “el siempre vencedor y poderoso”.



Radiohead, como una especie de Nietzsche moderno, con OK COMPUTER y KID A, habla de las generaciones futuras, del nuevo milenio, de la época actual. Una época deshumanizada. Que primero, como en las metamorfosis nietzscheanas, arranca en un camello que lleva sobre su joroba todo el peso del mundo “please could you stop the noise I´m trying to get some rest” (Paranoid Android); evoluciona en león “you don´t remember! you don´t remember! why you don´t remember my name, man? off with his head, man”, Paranoid Android de nuevo; y acaba en niño. Un niño enfermo. Un niño robot. Insensible. Catatónico. En estado neutro. Un superhombre no engrandecido, sino deprimido, esclavo, oprimido, vencido, decepcionado, suplicante, y lo peor de todo, conformado.


Ese niño del que hablamos se puede vislumbrar ya en escenas del OK COMPUTER, pero, sin duda, está mucho más presente en el KID A, como su propio nombre indica. El niño del OK COMPUTER es un niño protestón y algunas veces también resignado, pero siempre con un fondo de sentimiento, de belleza trágica, de ternura (“No Surprises”). Pero el niño de KID A es realmente un enfermo, delirante, absurdo y desesperado. “Everything in its right place” es la perfecta muestra de ello.


En el álbum KID A no se percibe ni una mota de melodía ni sinfonía o belleza a la que agarrarse. Probablemente, “How to dissapear completely”  es la excepción. En esta canción el personaje quiere morir. Es una canción de rendición. Quiere ir con la lluvia y la naturaleza. Pero de una manera cansada que va en ascenso hasta al final parecer lograrlo.Sin duda, es el perfecto caso de suicidio en el disco. Pero, si me permiten la vulgaridad, lo jodido de todo, es que es la canción número 4.



En resumen, Radiohead con sendos discos ha salido de lo meramente musical para rozar la estratosfera del pensamiento, de la historia, del hombre y de los tiempos que atravesamos. El KID A que nace tras el gran diluvio de una máquina paranoica como es OK COMPUTER. Esa máquina que es el infrahombre. Aquél que se oye en “Fitter Happier”. Un hombre que está muy por debajo de todo el vitalismo y de todo el mundo que le rodea, en general, de la vida humana tal y como está entendida. Un hombre alienado por la sociedad y el consumo, por la publicidad, por la tecnología y las comunicaciones, por el aislamiento social y la desesperación de un alma que camina en pro de la máquina. El animal, que tiene unas funciones determinadas de las que le es imposible escapar, por un ser carente de cualquier libertad.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es un análisis increíble. Me ha encantado =)

Anónimo dijo...

Bumbury escribes muy bien, pero córtate el pelo, hippy colgao

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