6 de diciembre de 2012

GOD SAVE THE QUEEN


Juan Navarro García/@Juan13Navarro

Los pasados Juegos Olímpicos de Londres los británicos, tan orgullosos ellos de su patria, ovacionaban a su reina Isabel II cuando esta aparecía en escena y, unidos en una voz, cantaban el himno demostrándole a Elizabeth la devoción que tienen hacia ella.



El sistema británico, un modelo monárquico en el que la ya anciana Isabel II ocupa el trono, se ha sabido preparar para el cambio, ya que han eliminado de sus leyes la imposibilidad de que una mujer sea la reina del Reino Unido. Por ese motivo la actual reina está donde está y no es una infanta más que ve cómo el primer varón de la saga la adelanta por la derecha en sus derechos monárquicos.

Recientemente se ha sabido que Kate Middelton, la esposa del heredero, está embarazada. Su boda, que copó las portadas de los tabloides anglosajones durante semanas, ha fructificado en el anuncio de que está encinta y en unos meses habrá un nuevo miembro en la Familia Real de Reino Unido.

Independientemente de si es varón o mujer, esta criatura heredará en el futuro la corona al ser el primogénito del futuro rey, así que no habrá problema alguno. Su Casa Real ha sabido organizarse, todo lo contrario que en España. Aquí la Constitución, que se conmemora este mismo puente, impide que una mujer sea la reina del país, esto es, las infantitas Leonor y Sofía serán poco más que un símbolo hasta que sus papás, Letizia y Felipe, tengan a bien traer a este mundo a un nene, que saldrá del vientre materno con una corona bajo el brazo.


En caso de que cuando Felipe deje el trono, después de Juan Carlos I, y no tenga aún un hijo varón, se avecinan tormentas y debates en la cuestión hereditaria de la monarquía española, si es que esta se mantiene.

Hoy en día no se puede especular sobre el futuro. Lo más probable es que se mantenga este modelo, por lo que tocaría hacer una reforma en la Carta Magna para que una señorita pudiera ser reina de España. No es moco de pavo.

Lo más recomendable sería, cuanto antes mejor, editar la Constitución de tal manera que se deje de lado la obsoleta, anticuada y misógina prohibición de que una mujer tenga la corona. Si se realiza con prontitud se evitarán grandes problemas si Felipe y Letizia no engendran un hijo varón, cosa relativamente probable.
No solo por eso. La Constitución es el documento que refleja las pautas que rigen a un país, y debe ser capaz de adaptarse a la evolución de este. No tiene sentido que se mantengan normas de hace siglos cuando la modernidad lo hace imposible.

Cuanto antes, mejor.

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