28 de febrero de 2013

EL LADO DIVERTIDO DE LAS CIENCIAS


Juan Carlos Castro Simón/@JimmyTurunen

Hablar de ciencias no es como hablar de fútbol en un bar o de lo bien que vive el cuñado para lo mal que están las cosas en las comidas familiares. Las conversaciones sobre ciencia son menos amenas. El acelerador de partículas de Ginebra es un gran invento y el hidrógeno es el primer elemento de la tabla periódica. Sin embargo, pensamos esto porque solo leemos las portadas y no nos esforzamos en profundizar. “El mundo de la ciencia es como una telenovela” Afirma Mark Abrahams, editor de la revista humorística sobre ciencia “Annals of Improbable Research”  y fundador de los Ig Nobel.



¿Qué queso atrae más a los mosquitos  portadores de malaria? ¿Sirve un sujetador para sobrevivir a Chernovil? ¿Es el material del que se hacen las estatuas la causa de que éstas atraigan a los pájaros? Los mosquitos portadores de malaria se sienten atraídos por el olor a pies y al queso limburger. La mayor radiación nos afecta a través de la respiración por lo que un determinado sujetador a modo de mascarilla te puede servir de protección durante cierto tiempo. Una determinada composición del bronce no atrae a los pájaros, como una estatua en Kanazawa (Japón).

Esto parece más interesante y desde luego da lugar a conversaciones más entretenidas  que esa que siempre evitamos y que consiste en descifrar la composición de un plástico y su resistencia a determinadas fuerzas.  De hecho para hablar de fuerzas mejor remitirnos al “Análisis De Fuerzas Requeridas Para Arrastrar Ovejas sobre Diferentes Superficies”, su aplicación tendrá, de momento la de provocarnos una leve sonrisa.

Asociación de Cabañeros de Ovinos

¿Quién no ha oído nunca hablar de una investigación que por las palabras comunes (o comprensibles) que utiliza parece una broma?  ¿Acaso no merecen un reconocimiento los creadores de la Ley de Murphy (“Todo lo que puede ir a mal, irá a mal”)? Ellos al menos hicieron que el populacho se riera de su teoría y posteriormente, la debatiera y por tanto, hablara de Ciencias. Para premiar esta labor “científica” se crearon los Ig Nobel, una parodia de los Nobel.

Los Ig Nobel fueron entregados por primera vez en 1991. Son una invención de Mark Abrahams y desde entonces se realizan bajo los auspicios de su revista en el Sanders Theatre de la Universidad de Harvard, que también colabora. Todos los años hasta ahora han sido entregados los premios, aunque más de una vez han levantado ampollas, sobre todo, desde que los premios los entregan algunos de los ganadores de los Premios Nobel de verdad.

Una muestra de la controversia causada por los premios ocurrió en 1995. Uno de los principales asesores en Ciencia del Gobierno de John Major, Sir Robert May, pidió formalmente a “Annals of Improbable Research” que no incluyeran a británicos en sus listas de premiados. Para algunos recibir este premio supone desprestigiar su obra, más cuando en un principio se premiaba a “aquellas investigaciones  que no deberían volver a ser repetidas”. Sin embargo, ante la petición de Sir Robert May, hubo una serie de científicos británicos que llegaron a quejarse, ellos querían ser los científicos que realizaran la investigación más absurda del año.

Sanders Theatre, Harvard University

No todo son premios a investigaciones, también, a lo largo de los años ha habido alguna crítica más allá de la poca aplicación práctica de algunas investigaciones. Por ejemplo, en 1994 se concedió el premio de matemáticas a la Iglesia Batista Sureña de Albama por su cálculo sobre cuántos ciudadanos irán directamente al Infierno y en 1999 hubo un premio especial a la Educación Científica para la Junta Estatal de Kansas y su homóloga de Colorado por  “ordenar que los niños no deben creer en la Teoría de la Evolución de Darwin y mantener  la Teoría Creacionista a nivel de la Teoría de Gravedad de Newton y la Teoría de Electromagnetismo de Maxwell”.

Y para los que aún se preguntan hasta dónde puede llegar la parodia, también hay un Ig Nobel de la Paz. ¿A quién se le dan? Siempre hay algo que premiar: El investigador que descubrió que las botellas de cerveza vacías fracturan mejor los cráneos que las que están llenas (2009) o el inventor de karaoke, Daisuke Inoue (2004), por potenciar una buena técnica de tolerancia hacia los demás. Solo el primero de los Ig Nobel de la Paz fue otorgado a un invento bélico íntegramente, la Bomba de Hidrógeno.

Botella de cerveza rota. Zoltan Szekely

Puede que parezca que todos los premios Ig Nobel van destinados a científicos incompetentes, pero se podría citar en ese caso de Andréi Gueim que recibió en el 2000 el premio de la Revista por un experimento en el que por electromagnetismo hacía flotar una rana viva y que en 2010 viajó a Suecia para recibir el Nobel de Física.  Por ello es mejor no arriesgarse en la crítica de los científicos y sus investigaciones, hoy día por ejemplo el queso Limburger se utiliza ante las epidemias de Malaria para evitar que los mosquitos se sientan atraídos por el olor de los pies humanos. ¿Da o no da que hablar la Ciencia?

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