20 de febrero de 2013

IRAK: UN CONFLICTO INACABADO 10 AÑOS DESPUÉS


Elena González Castañón/@Helen8392

El pasado 15 de febrero se cumplieron 10 años de las manifestaciones mundiales contra la guerra de Irak, la mayor movilización global de la historia. Millones de personas defendieron en las calles de más de 800 ciudades su postura contraria a la invasión estadounidense. Poco efecto tuvieron aquellas protestas sin precedentes, ya que un mes más tarde comenzaba la llamada “Operación Libertad Iraquí”.



En el marco de su “Guerra Contra el Terror”, la Administración Bush alegó la existencia de armas de destrucción masiva en Irak como motivo principal de la ocupación, así como la necesidad de acabar con el régimen de Sadam Husein para liberar al pueblo iraquí, dado que EEUU sospechaba que dicho gobierno tenía relación con la organización terrorista Al Qaeda.

Sin embargo, si las intenciones de EEUU eran realmente las mencionadas, cabe preguntarse, por ejemplo, por qué el objetivo principal de los americanos no fue Pakistán, que mantenía contactos directos con los talibanes y cuyo gobierno estaba liderado por un dictador militar. Resulta evidente, por tanto, que los motivos que propiciaron la ocupación de Irak eran otros, porque el dato de que el país árabe poseía la tercera mayor reserva de petróleo del mundo no debe pasar desapercibido para comprender el origen de este conflicto.

A pesar de que las razones que motivaban la ocupación no se sustentaban sobre pilares sólidos y obviando la desaprobación de las Naciones Unidas y de la opinión pública mundial, EEUU, con el apoyo de gobiernos como el de Gran Bretaña, España o Portugal, inició la invasión de Irak el 20 de marzo de 2003. 3 años después Sadam Husein fue capturado y ejecutado y en 2010 se produjo la retirada definitiva de las tropas americanas.

El Trío de las Azores


Hoy en día se sabe que las armas de destrucción masiva de las que Bush hablaba no existen ahora ni existieron entonces y la idea de los intereses económicos estadounidenses como única justificación de la invasión ha cobrado fuerza a lo largo de los años.

Las consecuencias de esta guerra van mucho más allá de la pérdida de vidas humanas. El conflicto que EEUU inició en 2003 no acabó con la muerte de Sadam Husein ni con la retirada de tropas en 2010. Una década después, Irak continúa siendo un país en constante desequilibrio económico y político, donde los enfrentamientos entre civiles son prácticamente diarios. Actualmente, el régimen de Nuri Al-Maliki ejerce una marginación sistemática de la población suní, con ayuda del país vecino Irán. Los chiíes, oprimidos durante el régimen de Sadam Husein, parecen estar llevando a cabo una revancha tras el fortalecimiento que les proporcionó la invasión estadounidense. Sin embargo, Al Qaeda insta a los suníes a rebelarse contra el gobierno y en el último año los ataques de grupos islamistas se han incrementado exponencialmente.

Paradójicamente, la ocupación norteamericana que 10 años atrás pretendió acabar con Al Qaeda ha propiciado de manera indirecta el renacer de la banda terrorista. El conflicto no tiene visos de finalizar y mientras tanto el mundo observa, ya sin sorprenderse ni inmutarse, las consecuencias de una guerra basada en una mentira que, como todas, nunca debió empezar.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

La violencia vuelve a Iraq y amenaza con estenderse por todo el mundo.

Mirar este enlace. http://www.caesaremnostradamus.com/Lo%20cumplido_archivos/GuerraIrak2014.htm

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