23 de febrero de 2013

LA COSTUMBRE HIZO AL POLÍTICO (Elecciones Italianas 2013)


José Luis Cecilio/@JoseLuisCecilio

Existe en el sur de Italia la costumbre de portarse bien con aquel que se ha portado bien contigo. Todo normal, todo lógico. Salvo porque esta costumbre se traduce en política en una simple ecuación: un voto igual a un favor. Esta  región, la más tradicional de Italia, arrastra una casta política formada a través de los tratos de favores con sus votantes. Residuos de las prácticas de la vieja política que enturbian la política moderna italiana. Un “se viene haciendo” que diría el señor Floriano. Por supuesto este “se viene haciendo” no afecta a todos los políticos y a todos los ciudadanos, es aquí donde aparece otro tipo de votante, el actual desilusionado.


La desilusión general y en particular hacia los políticos es el estado de ánimo de buena parte de los italianos meridionales. Los desilusionados llevan escuchando los mismos discursos sobre el empleo, el  desarrollo del sur y de su economía, la lucha contra la corrupción durante los últimos cincuenta años. El hecho es que los jóvenes no tienen empleos (uno de cada tres no trabaja) con los que poder emanciparse, el sur sigue siendo una de las zonas más atrasadas tecnológica e industrialmente  y los casos de corrupción y descrédito salpican a muchas de las instituciones.

Todo este descontento y cansancio puede que lo recoja mañana el Movimiento 5 Estrellas (ya lo hizo en las elecciones de Sicilia). Compuesto por ciudadanos ajenos a la política y encabezado por el cómico Beppe Grillo. El movimiento crece en los sondeos como un tsunami, término que utilizan para definir la marea de personas que han abarrotado las plazas de Italia en el tour que Grillo ha protagonizado en campaña. Con un discurso innovador tanto en las formas como en el fondo ha captado la atención de los italianos.
Berlusconi y Beppe Grillo
Aunque los sondeos exteriores -en Italia está prohibido hacerlos durante las tres semanas anteriores a las elecciones- dan la victoria a Pier Luigi Bersani del centroizquierda, el candidato ha tenido que ver como su ventaja descendía por los casos de corrupción dentro de su partido y por el carismático Berlusconi que ha sabido una vez más explotar su imperio mediático y conseguir que gran parte de los italianos vuelven a confiar en él. Incluso ha llegado a enviar nueve millones de cartas prometiendo a sus votantes que devolvería el dinero ya pagado al impuesto sobre la primera vivienda que puso el gobierno de Mario Monti hace un año.

Mario Monti que se presenta con el partido de centro Scelta Civica también recaba votos apoyado en su labor al frente de las reformas que han evitado que Italia se hundiera más en la crisis. Scelta Civica podría ser fundamental para la formación de un gobierno sólido que permita a Bersani gobernar y llevar a cabo unas reformas que no ha dejado muy claras durante la campaña.

Bersani y Monti


El lunes conoceremos los resultados de los comicios, se vota domingo y lunes. Los líderes elegidos por los italianos no solo tendrán que luchar contra la crisis que azota el país, sino también contra la creciente desilusión y desesperanza hacia la clase política.

0 comentarios:

Publicar un comentario