19 de febrero de 2013

LOS GOYA (Parte II)

Jorge Hierro/@Shajaolana

Como cada año, la gala de los Goya ha vuelto a servir de escaparate para sacar a relucir los atractivos atributos que pasean sus invitados por la alfombra roja tanto como para hacer la enésima llamada de atención al ministro de turno, ese que acude a la gala no por otra cosa, sino porque además de Educación y Deporte, también tiene que robarle a la Cultura y claro, aunque en este país nos acostumbremos a perder la cartera jamás perderemos la costumbre de hablar mucho, reír mucho (sobre todo de nosotros mismos) y hacer poco.

Trendencias
Porque, ciertamente, nos reímos y mucho de nosotros mismos y al que cuenta los chistes bien que le aplaudimos: ¿De qué nos sirve el dulce (y rancio, todo hay que decirlo) humor de caramelo de Eva Hache? Nos hace gracia y aplaudimos que se ría del pobre nivel bilingüe de un país enriquecido con gran diversidad léxica (gallego, euskera, catalán y castellano siguen siendo lenguas oficiales) haciendo burla, de paso, de la escuela pública que nos deja el actual ministro, al cual también vimos que le hacían gracia los perdigones de humor de la presentadora de ‘’El Club de la Comedia’’. Este año, de nuevo, ni para presentar los Goya ponemos dos tetas como dios manda, los chistes vacíos de denuncia los puede hacer también Ana Simón o Cristina Pedroche, con todo el respeto del mundo a su profesionalidad y a la subestimada capacidad intelectual de las guapas y/o rubias de este país de clichés.

Si nos paramos a pensar durante un segundo, ¿por qué no iba a pasárselo bien un ministro de Cultura en una gala que rinde homenaje a un sector importante de la cultura? Valga la redundancia, ¿verdad? Pues parece que lo único que redunda es el humor idiota en lugar de la cultura, parece que a la gente se le hace más liviana la digestión si le roban el futuro con chistes: A la mente me llegan recuerdos de galas presentadas por Wyoming, Buenafuente, los actores de la prometedora Hora Chanante y la estrellada Muchachada Nui o la propia Eva Hache. Los anfitriones de los Goya son muy dados a la comedia, por lo visto.

Pongámonos serios y escuchemos cosas serias como, en primer lugar, un aburrido y espeso aunque certero mensaje de denuncia del presidente de la Academia, Enrique González Macho, hacia los recortes en cultura, (insisto, las denuncias respectivas a los recortes de cultura las hace el presidente de la Academia de Cine de España, mientras que la sanidad y la educación las defiende una humorista). Para el que tenga estómago, aquí va un banquete de datos pesimistas adornados, al final, con un arrugado lazo de optimismo:


Curiosamente, a tenor del fugaz plano que los realizadores de TVE muestran del Ministro de (insisto) Educación, Cultura y Deportes, podríamos pensar que a éste le irrita, le aburre o le adormece el discurso de Macho. Sin embargo, la herida escuece cuanto más hurgas en ellas, lejos de anestesiarlas con humor fácil y vulgar, Candela Peña se levantó para recibir el Goya a la mejor actriz de reparto con torpeza en los andares pero letal en los agradecimientos. Prefirió dejar los agradecimientos aparte y dio una lección de denuncia oportuna, y por ello os regalo 53 segundos que sirvan de ejemplo sobre cómo de serias son las desgracias reales. Advierto, el siguiente vídeo no es gracioso:


Denuncias y trapos sucios aparte, cabe destacar el merecido reconocimiento a las grandes premiadas. Blancanieves salió con la mejor de las sonrisas, no sólo por el enésimo premio a la actuación de Maribel Verdú, sino por las otras 9 estatuillas que recogió la película de Pablo Berger.

El Cultural
Mención especial merece el director que trajo la película española más taquillera en territorio nacional de la historia (Lo Imposible), J.A. Bayona. El director catalán, a pesar de su juventud, se erige como uno de los grandes profesionales del género después de conseguir dos premios Goya con tan sólo dos películas (mejor director novel por ‘’El Orfanato’’ y mejor director por ‘’Lo imposible’’) y después de demostrar (con gran don de palabra) por qué es un gran líder, un gran guía, un gran director: se bajó del escenario emocionado para entregar el premio a la verdadera superviviente del drama protagonizado por Naomi Watts, María Belón. Así fue su emotivo discurso:


Finalmente, Concha Velasco puso con su estatuilla honorífica el broche de oro a la que debió ser, un año más, la noche del cine español.

0 comentarios:

Publicar un comentario