11 de marzo de 2013

"ASÍ VIVIMOS Y ASÍ GRITAMOS ES UN MEDIO CON EL QUE PODEMOS EXPRESAR NUESTRA VOZ TAL Y COMO ES"


Adrián Arias Marcos/@Adri_Chygry

Carlos Esteban, estudiante de filosofía de la UVa, parece tenerlo muy claro “miro a mi alrededor y no veo más que mierda, hay que abrir los ojos y romper todos esos muros. A mi ver todo esto me puede y necesito gritarlo”. A su lado,  Eduardo Gutiérrez también estudiante de filosofía e integrante del ambicioso proyecto “Así vivimos y Así gritamos”, una nueva revista literaria formada por nueve jóvenes amantes de la literatura y con ganas de “destruir el mundo”.

Logo de la revista Así Vivimos, Así Gritamos

“Pretendemos ser un medio en el que expresar nuestra voz, un medio en el que todos tengan la oportunidad de expresar su voz de forma pura, sin censura, sin homogeneizaciones, sin una voz que trate de alzarse sobre todos y diga lo que queremos decir (lo que tenemos que querer decir), no lo que de verdad decimos, queremos y sentimos. Separándonos de movimientos y teatros ahora públicos que no son útiles para ningún tipo de cambio, sólo útiles para hacer de teatro en el que relajar y acallar nuestra voz intensa de revolución contra el orden actual, tras actuar en él” , declaran en su manifiesto.

Al contrario de lo que pueda pensar la gente, no es fácil encontrar proyectos culturales de este tipo en Valladolid, y “Así vivimos y Así gritamos” pretende ser esa bocanada de aire fresco para la ciudad. A raíz de la reciente prohibición de tocar música en directo en los bares, Carlos comenta: “es una decisión horrible y casi asquerosa”.

Carlos explica cómo se le ocurrió la idea de crear este proyecto: “El punto de unión es la escritura, la idea surgió hace un mes y medio más o menos, cuando acudí a una manifestación. Allí vi que había un murmullo enorme, con voces que son muy diferentes y cada uno quiere cosas concretas, entonces se me ocurrió la idea de crear una revista independiente con unos amigos para poder expresar nuestras voces”. Así, el proyecto pretende ser una especie de subterfugio social, donde a través del arma más letal, la palabra, nueve jóvenes busquen hacer tambalear los pilares de una sociedad “esclava, que necesita ser liberada por medio de la palabra”.




El primer paso ya lo habían logrado, crear una revista con una periodicidad mensual y con las ideas claras, pero ahora faltaba el segundo gran paso: darse a conocer. “Estamos trabajando en un blog, pero de momento nos limitamos a patear las librerías y bares de la ciudad, donde pedimos amablemente si les podemos dejar la revista” algunos de esos bares y librearías son ampliamente conocidos y conocidas por todos los vallisoletanos y estudiantes como las librerías Alejandría, La Leona y Sandoval y los bares Café Teatro, El Minuto y El Penicilino entre otros. “En todos los sitios nos han recibido muy bien, incluso nos han propuesto ayudarnos en la medida de sus posibilidades para que este proyecto siga adelante”.

Entre risas  y humo, Carlos nos cuenta un anhelo personal “la idea es crear una especie de generación”. Quizá la idea de Carlos no sea demasiado descabellada, igual nuestra literatura necesite otro 98 u otro 27, que funcione como motor de cambio para la sociedad y cocine mediante la palabra el gran cambio cultural y renovación social que España necesita.  Por ello es de extrema importancia que estos proyectos sean tomados muy en serio y los adoptemos pronto como algo necesario.



Eduardo es un tipo tranquilo, sosegado, pensativo y reflexivo, por ello ha dejado que sea Carlos, más dinámico y parlanchín el que tome las riendas de la entrevista. Pero detrás de ese aire deshilachado, ese pelo revuelto y esas barbas de dos días se esconde un alma de poeta, que además de escribir en la revista, ha emprendido un proyecto aún más ambicioso: la publicación de su libro “Una enfermedad llamada hombre”.  Muy intrigado le pregunto por él y esto me contesta “ Llevo desde septiembre con este proyecto y ahora estoy con otro. Más o menos las motivaciones son las mismas que la revista. Escribía por mi cuenta desde hacia ya tiempo y llega un momento en que me pregunto ¿qué hago con todo esto? y decido recopilarlo en un libro".

Ambos, además de amigos y estudiantes de filosofía, nacieron y se criaron en Medina de Rioseco, a 40 km al norte de la capital vallisoletana. Allí comentan “el pueblo ofrece posibilidades, hay que buscarlas, son poco conocidas, pero las hay” a ambos les hace mucha ilusión que este proyecto se difunda por su pueblo y que la gente sepa que “hay jóvenes riosecanos que buscan otra cosa y tienen ambiciones y eso está de puta madre” sentencia Eduardo.


*Si están interesados en adquirir la revista contacten por Facebook con Eduardo Guitiérrez Gutiérrez o Carlos Esteban González.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Visita también en la red:

- www.revistaasigritamos.blogspot.com.es
- revistaasigritamos@gmail.com

Anónimo dijo...

¿Quien dijo que la juventud solo piensa en beber y drogarse??? E aquí el ejemplo más evidente de que hay jóvenes, muchos jóvenes que desean hacer algo interesante y constructivo en la vida, en la "puta vida que nos toca vivir".
Esto a mí por lo menos me hace sentir, que no todo está perdido, que tenemos una esperanza de recuperación, en cuanto a principios, y que aún podemos superar esta crisis (y no me refiero a la económica) y dejar este mundo en buenas manos.

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