25 de marzo de 2013

"HAY QUE ENCARIÑAR A LAS PERSONAS CON SU PROPIA UNIVERSIDAD"


Entrevista: Juan Carlos Castro/@JimmyTurunen

Fotos: Víctor Parra/@VParra89

Nos recibe en su despacho tras que el claustro rechazara, hace menos de una semana, los nuevos estatutos, aquellos que integrarían el Plan Bolonia en las normas de la Universidad. Marcos Sacristán Represa, actualmente, Rector de la Universidad de Valladolid y Catedrático de Derecho Mercantil responde a nuestras preguntas después de un mes en el que la Universidad no ha parado: Un fondo de 300 mil euros para ayudar a pagar las matrículas a los estudiantes mediante becas, los problemas que están causando las prácticas ante la falta de convenios con empresas en algunas carreras y, por supuesto, los recortes.




Hace unas semanas la UVa nos sorprendía con una nueva medida, va a destinar 300 mil euros a ayudas a estudiantes que no han recibido la beca del Ministerio por el endurecimiento de sus parámetros. ¿Cómo surge esta idea?

Surge de una necesidad creada por algunas disposiciones y normativas del Gobierno, la ayuda trata de asegurar el cumplimiento del principio de igualdad de oportunidades, un principio básico que se ha visto afectado por medidas como la subida de las tasas que en esta comunidad ha sido claramente desproporcionada a pesar que los rectores intentamos que no fuera así. Además, las ayudas para asegurar el principio de igualdad de oportunidades, se han reducido. 
Las becas que convocamos son becas para pagar las tasas universitarias de matrícula en primera convocatoria y la peculiaridad que tienen frente a las del ministerio es que no tienen más exigencias académicas que las que se pedían en años anteriores. Tienen un contenido propiamente social.

¿Quién va a percibir estas ayudas que oferta la UVa para hacer frente a las matrículas?

El criterio fundamental a la hora de conceder estas matrículas es un criterio de renta. Desde luego no es criterio el de las carreras en principio cualquier alumno de cualquier carrera va poder obtener la beca si se cumplen los requisitos académicos.


Con las nuevas medidas que se han llevado a cabo y que han supuesto un agravamiento de las diferencias de oportunidades para el estudio, ¿se ha visto afectado el número de alumnos que se han podido matricular este año en la Universidad?

La verdad es que no, ha habido un pequeño descenso del orden de 20, 30 personas de nueva matrícula, pero por incorporación a otros tramos de los estudios, la verdad es que hay un pequeño incremento del número de matriculados. Ahora bien, hay incremento en el número, pero hay un descenso en el número de créditos matriculados por lo cual a la larga esa perspectiva de que íbamos a ingresar mucho más por el incremento  de las tasas no se va a cumplir. Vamos a percibir más, pero no en la proporción optimista que había establecido la Junta de Castilla y León, entre sus previsiones y las nuestras hay una diferencia de al menos 2 millones de euros.

¿Cuál es la situación de las prácticas en empresa después de que se quitara la obligatoriedad de realizarlas en algunos grados?

La obligatoriedad se quita en relación con un compromiso que se adquirió en 2008, de asegurar prácticas a todas las carreras por encima de lo legalmente exigido, las prácticas obligatorias por ley se van a seguir dando. Lo que pasa es que el compromiso que se hizo aún en tiempos de bonanza no lo vamos a poder cumplir. No solo no lo vamos a poder cumplir por tema de profesorado, sino porque la crisis se ha cebado con pequeñas y medianas empresas con las que teníamos más convenios.



¿No se podría criticar la previsión que se tuvo cuando se fijaron estas prácticas?

En ese momento, si las cosas hubieran ido bien, probablemente se hubieran podido cumplir las expectativas, pero eso es jugar con futuribles.  De hecho solo dos o tres universidades en el país se atrevieron a dar el paso, pero en estos momentos las  circunstancias han cambiado de tal manera que es imposible.

¿Cómo se va a tratar el tema de que las prácticas de la licenciatura convivan con las de grado, las obligatorias?

Las de licenciatura podremos ir atendiéndolas, ya quedan pocas, pero siempre con este sistema: dejamos que sean los directores de las titulaciones y los centros los que a la vista del panorama decidan. Lo que no hacemos es renunciar, quitamos la obligatoriedad, pero si se tiene la posibilidad, adelante. De todas formas las prácticas afectan de igual manera a licenciatura que a grado, lo que pasa es que la licenciatura ya se está agotando.



Hablando de la convivencia entre Licenciatura y Bolonia, ¿se está llevando bien el agotamiento de la licenciatura? ¿Los alumnos que se ven en la situación de que al suspender se queden sin docencia van a tener todas las oportunidades a la hora de matricularse tantas veces como sea posible?

Sí, tendrán todas las matriculaciones que permite la ley teniendo en cuenta que va a haber un nuevo reglamento de permanencias que se está discutiendo ahora, con la participación de estudiantes, en el Consejo Social, el órgano competente. Ahí se está discutiendo para fijar un sistema que sea razonable. No es razonable que el número de matrículas sea indeterminado, además de no ser realista, es demagógico, porque la norma ha establecido unos incrementos de tasas que por mucho que se pida  “las que quieran”, va a haber un freno económico. Vamos a tener que ser todos honrados y sinceros , la idea es fijar un número de años, más que convocatorias, no sé en cuántos se quedarán, con una cierta flexibilidad que tenga en cuenta las matrículas que haga el alumno durante los cursos.

Se tendrán en cuenta en este aspecto las carreras y grados a extinguir.

Lo importante es la calidad. En un momento determinado, la casuística ni siquiera debemos abordarla aquí. Hay casos muy concretos donde se puede dar una oportunidad, aunque en principio no. La calidad y la norma general es la base, pero hay situaciones especiales en las que se puede ver la flexibilidad que concede la ley.

¿Se está aplicando bien el Plan Bolonia?

No se está aplicando tan bien como hubiésemos querido, es decir, los grupos en estos momentos, por el tema de profesorado, están siendo más amplios de lo que hubiésemos querido. Aunque a diferencia de otras universidades que han ido a los grupos casi indefinidos, aquí el máximo de alumnos es de 80 para las teóricas y 40 para las prácticas. No es lo ideal, pero nos hemos mantenido en un nivel que no está reñido abiertamente con la calidad.



¿Puede influir en la aplicación del Plan Bolonia que los estatutos que hay actualmente no se hayan renovado desde 2003, cuando el plan nuevo aún no estaba ni firmado?

Los estatutos no han recibido el núcleo del Plan Bolonia. Una de las cosas que aportaban los nuevos estatutos es que ofrecían un marco a Bolonia, en este momento no tenemos ese marco, pero  sí tenemos muchas normas y reglamentos internos que ya están adecuados a Bolonia en aspectos concretos. Nos falta esa norma, digamos constitucional, que ordenara todo. 

En 2009 no se pospusieron y este año no se han podido aprobar por falta de 6 votos…

Sí, es una cosa un poco paradójica.

 Falta de responsabilidad entre las diferentes partes que componen el claustro, poco compromiso... ¿Cuál es la causa?

Pues hombre, nunca hay una sola causa. Hay desde discrepancias acerca del modelo,  como bien sabe, desde el gobierno se trata de imponer un modelo completamente distinto al nuestro, lo que está dando lugar a un debate que condiciona las votaciones más que en otros momentos en los que no se discutía el modelo. También, sin duda, el que casi un tercio de los miembros del claustro no vayan ni voten por registro, da una mala imagen de la Universidad. ¿Por qué concurriste a unas elecciones como miembro del claustro si luego en un momento como este no apareces ni excusas tu asistencia?





¿Qué papel han tenido las asociaciones en este proceso? 

Han intervenido muy activamente en la comisión redactora y luego, por lo menos, un grupo en las enmiendas. En la votación no sabes porque es secreta, pero en este caso los debates han sido muy correctos, que a veces como personas más jóvenes en algún momento pierden un poquito las formas, pero ha sido una negociación de guante blanco y yo en ese sentido estoy contento. Desde luego han participado, en diferente medida cada grupo, pero han estado presentes.


El posponer más aún la aprobación de unos estatutos podría afectar a la Universidad de forma que los estatutos vengan impuestos desde un órgano externo.

En este momento no está clara esa posibilidad, pero no me cabe duda que en algún momento alguien puede perder la paciencia y decir: “Pues miren ustedes si con la autonomía no pueden, necesitarán que se lo impongamos”.

En una valoración general,  ¿podría decirnos cómo está la Universidad de Valladolid?


La Universidad de Valladolid  como todas las universidades antiguas ya ha tenido una evolución muy diversa en las distintas facultades y  grupos de investigación que tiene, además facultades y escuelas  han ido naciendo a lo largo del tiempo, por lo que no puede pretenderse que todos esté al mismo nivel. En este punto debo reconocer que las facultades más nuevas tienen todas las desventajas, porque y sobre todo las que han nacido en los momentos previos a la crisis, cuando había menos medios, han pasado todo tipo de dificultades. En los estudios más clásicos, digamos, depende cómo hayan evolucionado los grupos de profesorado e investigación.
En la investigación tenemos un buen nivel, pero acusaría de cara a los rankings que mientras hay universidades, sobre todo las nuevas, en las que los profesores identifican sus trabajos con la Universidad, en esta Universidad la gente hace trabajos de investigación y no pone en referencia que es de la Universidad de Valladolid. Entonces cuando se hacen los rankings, hay sobre un 25% de los trabajos de investigación que se hacen que no están identificados con la Universidad de Valladolid, es una cosa paradójica. En un momento como este podemos sacar más rentabilidad en mostrar lo que tenemos que en potenciar con los recortes que han hecho mucho daño en investigación.

¿Cómo se puede en este tema, solventar el problema de profesores que publican sus trabajos sin referenciar a la Universidad?

Pues muchas veces le puedo decir que es por falta de atención. Compañeros que les dices que has visto un trabajo en el que se les  ha olvidado hacer la referencia a la Universidad y te contestan “¡Imposible!...¡Hala!”.
Hay que llamar la atención sobre este hecho, porque además es justa la referencia porque se ha hecho con fondos de la Universidad y aunque no sea el caso, seguro que han utilizado la preparación que se les ha dado o las instalaciones. 
Además, hay que encariñar a las personas con su propia Universidad que a veces nuestro propio carácter castellano hace que seamos un poco despegados de todo.



¿Cómo ha incidido la crisis en la Universidad en el momento que se han abierto instalaciones sin el mobiliario necesario, como la Facultad de Ciencias o el despido y posterior contratación de profesores asociados?

Lo primero fue un incidente absolutamente nimio, fue un retraso en el suministro de los muebles, que estaba pactado y que tenían que haber llegado el viernes anterior, se hicieron las gestiones, pero, en fin…
En el otro caso, el cuadrar el profesorado en un momento en que los presupuestos se nos han estado dando por trimestres es complicadísimo. Tienes más o menos preparada la convocatoria de plazas, pero ni siquiera sabes si vas a poder convocarlas. Así siempre surgen cosas anecdóticas, una comunicación que llega tarde. Ha habido un problema estructural de este tipo, hemos estado teniendo que esperar hasta el último momento para saber el dinero del que disponíamos.

Muchas gracias.

A ustedes por su interés y que vaya muy bien.


1 comentarios:

Plutarco dijo...

Buena entrevista pero no estaría mal tener la visión del estudiantado. Sería buena idea buscar la "cara b" en alguna asociación de estudiantes que representan a los alumnos en el consejo de gobierno de la UVa.

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