12 de abril de 2013

LENGUAS EN CONFLICTO


Bizarre Journaliste/@LestrangEnfant

"El presidente del Congreso expulsa a tres diputados del pleno por hablar en catalán". Reza el titular de una noticia del País Digital. Al parecer, el diputado Joan Tardá (que es también catedrático de lengua catalana) fue expulsado por llevar a cabo un acto de protesta en el Congreso hablando en catalán. No ha sido el único. Teresa Jordà y Alfred Bosh (también diputados de ERC) fueron expulsados de la sala por el mismo motivo.



¿Cuál era la razón de su protesta? El Tribunal de Justicia de Cataluña dictaminó recientemente, acerca de la educación en Cataluña, que una clase debe impartirse en castellano (en un aula catalana) si lo pide un alumno; con lo que el resto de alumnos tendrían que asumir también este idioma.

Los diputados de Esquerra Republicana alegaron que en lógico paralelismo y justa correspondencia entendemos que con que un solo diputado exija en esta cámara un cambio de lengua al catalán obliga a cambiar de idioma a la cámara entera, según las palabras de Tardá.

Joan Tardá es un diputado que no pasa desapercibido y que ya causó polémica en 2009 al criticar al Rey pues este, en sus años de reinado, no había aprendido ni gallego, ni catalán ni euskera lenguas cooficiales en sus respectivas regiones.

Dejando un poco de lado el tema de los nacionalismos, tan de actualidad siempre en este país, preguntémonos lo siguiente: ¿Qué ocurre con las lenguas co-oficiales en España?

Un artículo publicado en el periódico El País por Milagros Pérez Oliva decía:
"...se ha aplicado una política que hace invisible la realidad lingüística de España. (...) Esa realidad es que el 40% de la Población vive en territorios bilingüe, pero una parte del restante 60% que es monolingüe siente el uso de otras lenguas como una agresión. Pudiendo hablar todos en castellano, para qué hablar gallego o catalán, piensan.”
Realmente esto lo oímos muy a menudo: ¿Para qué molestarnos en aprender otro idioma? Que aprendan ellos el nuestro, que somos mayoría. Que hablen español cuando estén en Madrid (o en Castilla, o cualquier otra región monolingüe). Que los dialectos se limiten a sus propias fronteras, que no se extiendan ni difundan. Claro que el idioma es uno de los elementos fundamentales de propia identidad, y es muy fácil herir las sensibilidades de cada uno. Pero no olvidemos que todos tenemos derecho a hablar nuestra lengua materna. 

Cada región vela por la protección de sus propias lenguas pero ¿vela el Gobierno español por las de todos? Aplicando algunas políticas, se está encerrando cada idioma en su propio territorio bilingüe en lugar de promover que se extienda y que perdure en el tiempo como patrimonio cultural.



En países como Canadá, los idiomas oficiales (en este caso, inglés y francés) tienen garantizados su igualdad en todos los sectores, sean o no minorías. En todo el territorio se hablan ambos idiomas, aunque no se exige el conocimiento de ambos a los ciudadanos. Por tanto, podemos deducir que el problema no es que no se puedan combinar las lenguas de una forma equitativa e igualitaria para todos, sino que tal vez sea la política española la que esté fallando en alguna parte (sí, esta frase tiene algo de sarcasmo). O tal vez el problema sea de los propios españoles y sus arraigadas diferencias y manías entre unas y otras comunidades autónomas.

Tal vez simplemente sea eso, un producto de los sentimientos nacionalistas en conflicto. Mientras tanto las leyes y estatutos vienen y van por el Tribunal Constitucional. Se ataca al español, se vulneran los derechos de los que no quieren hablar español, pero nunca se dice qué pasa con los que quieren hablar gallego, vasco o catalán.

El Artículo 3º de la Constitución Española dice en su último punto:
“La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección”
Esa es la ley y a partir los juristas dictaminan y nosotros debemos sacar nuestras propias conclusiones.

7 comentarios:

Sara dijo...

Muchas gracias por tu artículo, ya que se va haciendo necesario debatir sobre la cuestión de las lenguas en España y solucionar los problemas que se plantean de forma consensuada.

Me gustaría hacer mención de varios artículos de la Constitución española que no se están respetando cuando no se oferta la formación en castellano de forma obligatoria en todo el territorio español y se discrimina a los castellano-parlantes por no haber ejercido su derecho a conocer otra lengua, oficial en un concreto territorio del Estado español, cuando no se oferta dicha formación en todo el territorio español. Algo en mi opinión totalmente incoherente e injusto.

Lo que me pregunto es: ¿por qué no se aplican estas normas si son de obligatorio cumplimiento en todo el territorio español? ¿Se comprende la gravedad del incumplimiento? ¿Por qué ese odio al castellano? ¿Qué quieren conseguir realmente los nacionalistas?

Todas las lenguas son importantes y hay que preservarlas y fomentar su uso, pero un mínimo indispensable y un deber constitucional es conocer la lengua oficial del Estado al que perteneces, que es el español en España y de momento ese mínimo -que se refiere a un nivel nativo/avanzado de español- no se ha conseguido en la actualidad en todo el territorio español, por prejuicios infundados e intereses ocultos.

Artículo 2.

La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

Artículo 3.

1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.

2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.

Artículo 4.

1. La bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas.

2. Los Estatutos podrán reconocer banderas y enseñas propias de las Comunidades Autónomas. Estas se utilizarán junto a la bandera de España en sus edificios públicos y en sus actos oficiales.

Art. 9

Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico.

Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.

Artículo 14.

Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Art. 27

Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza.
La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.

etc etc etc

Bizarre Enfant dijo...

Hola Sara. Me alegra que comentes porque como dices este es un tema que es necesario debatir.
Creo que la educación en español debe fomentarse pero no solo por ser la lengua oficial como tú dices sino porque todas las lenguas son igualmente importantes.Así pues habría que fomentarlas todas. Lo ideal sería que las clases pudieran ser bilingües no solo en las comunidades con dos lenguas, sino en toda España.
Creo que todas las ideologías llevadas al extremo acaban generando odios y los nacionalismos no son una excepción. Se odia al que habla en castellano, el catalán, el euskera, el gallego... odiar es demasiado habitual entre las personas y es una pena. Y este tipo de políticas no ayudan demasiado.
También es una pena que se encierren las lenguas cooficiales en sus comunidades autónomas correspondientes. Tienes razón al decir que es básico conocer el español que es la lengua oficial pero no por eso vas a dejar de estudiar otras lenguas si quieres. No debe discriminarse ninguna con la excusa de que "el castellano es la lengua oficial en toda España"
Aparte de esto, te diré que no entiendo muy bien por qué citas artículos como el que describe la bandera española. Supongo que lo has puesto por el tema del nacionalismo pero mi artículo no trata sobre los nacionalismos ni sobre las banderas.

Anónimo dijo...

Hola he leido el articulo y me parece totalmente lógico que se conserve y fomente el patrimonio linguistico de determinadas regiones, y esta genial que cualquier persona aprenda idiomas sin ir mas lejos a dia de hoy dependemos mucho del Inglés.
Pero tampoco puedes imponer una lengua que solo conocen los habitantes de dicha region como medio si hay otra que conoce la mayoría del pais. Si la historia hubiera ocurrido de otra manera y en la mayoria del territorio se hablaran dos o tres lenguas ¿por que no comunicarnos con cualquiera de de ellas?
Lo que queria decir es que no es cuestion de lenguas, es cuention de ideología.

Juan Carlos Castro Simón dijo...

Coincido totalmente con el primer anónimo es cuestión de ideologías, para centrarnos aún más en la respuesta nacionalista (catalanes y españoles) al conflicto lingüístico. Ahora bien, la Constitución, como dice Sara garantiza el conocimiento del español, así como lo hace la propia sociedad.
Desde el racionalismo más estricto posible no se puede entender la negativa de alguien a aprender un idioma, sea este inglés, francés, catalán o hangul. Luego podemos hablar de bilingüismo y utilidades,prefiero saber inglés que catalán. No obstante siendo Cataluña una región de características singulares es perfectamente comprensible que se puedan dar las clases en catalán y, desde luego, no podemos decir que tenemos derecho a no aprender, porque eso es de burros.
Quizá algunas de las políticas lingüisticas de Cataluña no han sido las acertadas, pero nadie puede negar el derecho y necesidad de conocer su idioma para vivir en esa región.
Para concluir, solo decir que la actuación de Joan Tardá es más que criticable. En caso de existir una lengua común (y no dos) lo lógico es utilizar la lengua que todo el mundo sabe ahorrándonos de este modo traductores.Un simple hecho que está dando que hablar y aunque se salte una normativa (por algo es expulsado de la sala), como cuando Sánchez Gordillo asaltó el supermercado, sirve como una buena campaña propagandística, finalidad principal de Tardá.

Sara dijo...

El problema es, desgraciadamente, que existe una ideología detrás del problema lingüístico que analizas en tu artículo, que no es nada gustable para el futuro de España, porque con esto del conflicto lingüístico se trata de separar a los españoles para que todos veamos con buenos ojos la independencia de Cataluña y para crear una generación que hable solo catalán y piense que estarían mejor si fueran un país independiente. Esto genera una crisis de identidad y de objetivos, de la que se benefician las personas que quieren más poder del que ya tienen, pero no todos los españoles, que lo que queremos es vivir en paz y armonía.

La lengua une a las personas que la conocen y separa a las que la desconocen. Poco a poco se está equiparando el castellano a una lengua extranjera en las comunidades autónomas con otras lenguas cooficiales, cuando el castellano es la lengua que todos los españoles deben conocer, con la excusa de la necesidad de preservar las demás lenguas como patrimonio cultural, que siempre se han preservado pero no con una intensidad tal que haga peligrar la igualdad de derechos de los habitantes de una nación, como pasa ahora. Generalmente, cuando aprendes una lengua lo haces por cuestiones de ocio o de utilidad, pero también para sentirte parte de una comunidad a la que tienes especial cariño y porque quieres comunicarte con todos sus habitantes.

Estos diputados lo que hacen es mofarse abiertamente de la sentencia del tribunal de justicia de Cataluña porque les perjudica y también para hacerse publicidad y ser objeto de debate. Sin duda, han conseguido su objetivo, aunque sea a costa de infringir las normas. Lo que me parece vergonzoso es que personas que nos representan se mofen con tal descaro de las decisiones de nuestro sistema judicial y sabiendo que no todos los españoles –personas a las que representan- comprenden el catalán, quieran imponerlo en sus discursos públicos.

¿Soluciones? En mi opinión, que en las comunidades autónomas que tienen dos lenguas cooficiales existan centros bilingües en los que al menos se impartan las mismas horas en castellano que las impartidas en la otra lengua cooficial y centros educativos con programa formativo exclusivo de castellano y que se oferte o al menos se promocione en todas las comunidades autónomas el estudio de todas las lenguas que se hablen en España por la vía pública o privada.

Bizarre Enfant dijo...

Tienes razón en que los nacionalismos afectan mucho en el conflicto de lenguas pero son muy pocos los que “quieren crear una generación que hable solo catalán”. De hecho, yo no conozco a ninguno. También existe esto al revés, pues durante la Dictadura de Franco estaba prohibido el uso de las lenguas “no oficiales”. Hay discriminación de lenguas de parte de todos.
Por otra parte, no creo que el objetivo de preservar las lenguas y reclamar el derecho a hablarlas en igualdad de condiciones tenga que ver como dices con “separar a los españoles” porque habrá españoles que no vean mal que cada uno hable la lengua quiera o que se independice una comunidad autónoma.
No todos tienen tan mala consideración de las lenguas. Aparte, eso que dices de que se considere el castellano una lengua extranjera no ocurre más que con una pequeña minoría. Hablas como si toda la gente que sea bilingüe en España y que viva en otra comunidad pensase así. Creo que si alguien habla, por ejemplo, euskera y español está en perfecto derecho de anteponer el euskera, si quiere, aunque el otro idioma sea el mayoritario.
También yo considero que lo más práctico es que todos hablemos el español, que es la lengua que nos une como nación y que todos en este país entendemos (en teoría al menos) y que si una persona no entiende el euskera, no le vas a hablar en euskera y pretender que te entienda, es mera cuestión de educación, no de ideologías.
Hablando del patrimonio, no veo que sea “una excusa” como dices sino algo muy importante, esencial para que las lenguas se difundan ya que estas son el medio de transporte del que disponemos para la Cultura (cuya difusión conservación es también fundamental en un sistema democrático).
No solo debemos promover el español, pues este es uno de los idiomas más hablados en el Mundo y no corre peligro de extinción, sino también (y puede que con más urgencia) el resto de lenguas habladas en España.

No creo que los diputados pretendieran mofarse hablando en catalán, sino más bien que se han sentido heridos en su “identidad” pues como ya dije en mi artículo, algunas personas llevan esto del sentimiento patriota y nacionalista demasiado a flor de piel (independientemente de su lugar de nacimiento y del idioma o idiomas que hable).
Pienso, más bien, que es la mejor forma que se les ha ocurrido para protestar y que, a su forma de ver, es la justa respuesta a la sentencia del tribunal. A mí personalmente me recuerda a aquel (no recuerdo quién fue) que pronunció mal el nombre de Shakespeare y todo su público se rió de él y entonces comenzó a recitar su discurso en inglés y nadie le entendió en absoluto ni una sola palabra.

Sara dijo...

Tienes razón, no se puede generalizar, pero por lo que sale en los medios, parece ser una mayoría la que piensa así, que seguramente no coincida luego con la realidad.

La cuestión es que ahora las lenguas no oficiales no están prohibidas y yo no he vivido el periodo de la prohibición, así que no puedo decir más que me parece mal que así fuera. Por otro lado, esa tendencia que tienen algunos de volver al pasado, aparte de hacer daño porque rememora una guerra entre españoles, nos estanca y constituye uno de los focos del resentimiento que sienten algunos independentistas hacia todo lo que tenga que ver con España, personas que no han aprendido a pasar página y mirar hacia el futuro, que es la unión y no la división. El pasado no lo podemos cambiar pero sí el futuro a través de nuestro presente y para eso estamos aquí.

Lo que me preocupa es que un español, por razón del territorio en que viva, no tenga derecho a educar a su hijo en español o al menos en las mismas horas de español y catalán, porque la oferta de los centros educativos de Cataluña establece que el español se impartirá dos horas a la semana, sin posibilidad de amoldarse a la petición de un padre en el ejercicio de un derecho constitucionalmente reconocido, que es el de elegir la educación de sus hijos, que por otro lado, no será el único que lo pida.

Hablas de anteponer el euskera o catalán al español en qué sentido? A mí me parece bien que las personas hablen en el idioma que quieran siempre que todos los que participen en la conversación lo conozcan, porque de lo contrario hacen pasar mal rato a la persona que no entiende nada y con ello se fomenta el aislamiento.

Me parece bien que se promuevan las lenguas minoritarias para que no se extingan, pero sin perder de vista las mayoritarias que son las que te dan acceso a las oportunidades. Pienso que el método de enfrentamiento, presión, discriminación e imposición que utilizan los nacionalistas no es el más adecuado para motivar a las personas a hablar las lenguas minoritarias. Quizás habría que empezar cambiando eso.

¿Te puedes sentir herido en tu identidad porque otra persona quiera que su hijo aprenda más español en el colegio? Se llama saber respetar a los demás.

El problema no es la gente, sino los poderes públicos con intereses y medios para influir en la opinión pública, a través del llamado 'discurso del odio o hate speech', que se puede aplicar a las lenguas en España. En este vídeo del consejo de europa se ejemplifica muy bien: http://youtu.be/35rAykWyPrg

Necesitamos que haya más comunicación entre españoles sobre las diferencias que nos separan (por ejemplo este artículo-debate es una gran iniciativa, felicidades!), menos manipulación mediática y política y más pensamiento crítico, aprender a respetar al que piensa diferente y a vivir en una comunidad global, ayudando a las personas cuando te necesitan de forma desinteresada y sin pensar si son de aquí o de allá y si hablan chino o japonés.

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