9 de mayo de 2013

EVOLUCIÓN

Juan Navarro García/@Juan13Navarro

La clave en la Historia del hombre ha sido la capacidad de superación, de ir creciendo y mejorando en todos los aspectos posibles. Siglo tras siglo se aprendía de los errores para crear nuevas situaciones y hacer la vida más cómoda. En definitiva, evolucionábamos en todos los sentidos.



La religión también es también una de las materias en las que hemos dado pasos hacia adelante y, pese al camino que aún queda por recorrer, el camino recorrido hasta llegar a la actualidad invita a pensar que en el futuro la religión irá mejorando. Hablemos del Cristianismo. Esta religión comenzó siendo perseguida y martirizada, pero con el paso de los siglos se hizo oficial en el Imperio Romano y llegó a dominar Europa.

Política y economía se elaboraban en función de los dictámenes religiosos, la sociedad se organizaba así y el trabajo también dependía de ella. Una vez estuvo plenamente arraigada llegó el sistema feudal, con el clero viviendo a su antojo y escudándose en Dios para ejecutar sus decisiones. Unos siglos después llegó el summum, ya que la Inquisición hizo su trabajo de quemar brujas, libros y cualquier obra de Satanás que pudiera alterar el Reino del Señor.

Malo, malo, malo. La tolerancia y la igualdad no abundaban, la Iglesia no dejaba que una mujer leyera o accediera a la educación y la justicia eclesiástica se administraba según interesara. Esto no iba a ningún lado y era contrario a la evolución que se estaba experimentando en todos los aspectos de la vida cotidiana, tanto en industria como en pensamiento. La religión se estaba quedando anclada en el pasado, de ahí que con el tiempo fuera aliviando su actitud y olvidando esos siglos de belicosidad y agresividad para hacer cumplir sus encargos.



Así, poco a poco, hemos llegado a nuestros tiempos. La Iglesia no es precisamente una ONG ni está tan limpia como se desearía, pero no cabe duda que ya no es esa entidad dictatorial de siglos atrás, ni censura ni elimina opositores. Más o menos existe tolerancia y relativa igualdad, si bien como todo en esta vida hay muchas claves en las que se debe seguir evolucionando.

Todo lo contrario sucede en el Islam. Esta religión se ha quedado aferrada a los tiempos de Alá y Mahoma y no ha dado ni un solo paso adelante para adaptarse a la modernidad que se ha instaurado en las sociedades. Es extraño que en pleno s. XXI lleguen noticias de que una mujer ha sido ejecutada por adulterio, que no puedan mostrar su cuerpo en público o que deban contraer matrimonio con un hombre al que no conocen, simplemente por imposición familiar.

Quizá sea porque el islamismo apareció unos siglos después (VII d. C.). Quién sabe, pero lo que es indudable es que se han quedado muy atrás en la progresión que caracteriza al ser humano en ciencias, sociedad, cultura y religión, ya que son los musulmanes los que se han quedado chapados al pasado.

Habrá que ver si el paso del tiempo repercute positivamente en la religión islámica, concedámosles ese privilegio. Pero de lo que no se puede dudar es que un mundo sin evolución y sin progresión no tiene sentido alguno.

4 comentarios:

Bizarre Enfant dijo...

Como dices, es una cultura totalmente distinta a la nuestra. Tal vez aqui suene raro que una mujer ha sido ejecutada por adulterio pero es que la nuestra es otra cultura. Tal vez a ellos les suene raro que una mujer casada pueda entrar en un bar sola, con escote de vértigo.
La modernidad que dices se ha instaurado en NUESTRAS sociedades, la de nuestra cultura.
Cada cual evoluciona (o "desevoluciona") a su propio ritmo

Juan dijo...

Eso es un hecho indudable. Pero espero que nos demos cuenta de que la clave está en avanzar hacia delante, mirando e imitando, como siempre se ha hecho en estos casos.

Adrián Arias dijo...

Recientemente he leído una columna de Sanaa el Aji que dictaba una reflexión muy interesante, decía así: "el verdadero musulman afirma que Alá le protege, el islamista considera que es él quien debe proteger a Alá". Todo un pulso a los islamistas radicales que se están propagando por el Magreb y su Marruecos natal.

Revenaunt dijo...

A lo largo de la historia, la finalidad de la religión ha sido una única, mantener el orden del sistema tal y como era para poder enriquecerse a gusto y asegurarse ese cacho de poder que tanto ansiaban.

En Europa ya no se nota tanto, pero el Vaticano sigue ahí, y sigue estando tan lleno de riqueza como lo ha estado siempre. Quizá ahora hayan cambiado los métodos, en gran parte gracias al desarrollo de los medios de comunicación, pero la iglesia sigue teniendo bastante peso en los gobiernos Europeos, especialmente en aquellos de índole conservadora. Y bueno, también podría hablar de la hipocresía, el Papa vive en uno de los palacios más lujosos del planeta, me gustaría saber dónde quedó el voto de pobreza.

Aquí, en los Estados Unidos, la influencia de la iglesia en el gobierno es más que evidente, el mejor ejemplo de ello es la sanidad. El 99% de las instituciones sanitarias pertenecen a la iglesia en este país, y una de las pocas razones por las que el gobierno no avanza en materia de sanidad pública es precisamente por la presión de la iglesia.

El tema del mundo islámico es otra cuestión, hay quién dice que su sociedad va 700 años por detrás en materia de libertad e igualdad precisamente porque su religión es 700 años más joven, que es precisamente lo que sugieres tú, Juanillo, pero yo creo que no es excusa. Yo no tengo nada en contra de ningún creyente, aunque prefiero no relacionarme con ellos, creo que en ese aspecto ya he tenido suficiente, en cambio, no soy capaz de soportar a toda esa gente que se cree en pleno derecho de decidir qué hacer creer a los demás. Sinceramente, opino que estando tal y donde estamos, en el siglo XXI, toda esta clase de tonterías están completamente fuera de contexto. En Arabia, por si fuera poco, el mantenimiento de las mezquitas es público, pagado con el dinero de los impuestos. Y ni si quiera es algo que vaya a devolver ingresos, tengo entendido que no está permitida la entrada a La Meca y Medina a infieles.

El manteimiento de la religión es un lastre para la sociedad. Con todo el dinero acumulado por todas las instituciones religiosas en el mundo podríamos acabar con el hambre en el mundo un par de veces ida y vuelta, por no hablar de lo que podría avanzar la ciencia...

Llevaba ya un tiempo sin leerte, Juanillo, como siempre, buen artículo.

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