23 de mayo de 2013

VIOLENCIA IDEOLÓGICA

Juan Navarro García/@Juan13Navarro

Estamos en el s. XXI no se puede entender por qué personas afines a una ideología son capaces de agredir a otra simplemente por ser opuesta a ella. Humanidad, principios, tolerancia...son muchas las cualidades que se vulneran para atacar en defensa de un pensamiento político. Es repulsivo saber que a un muchacho hace unos días unos chicos neonazis lo apuñalaron por ser de una ideología contraria.

Mural conmemorativo de los maestros de la II República, donde agredieron a dos jóvenes. Último Cero C. Arranz

Estamos hablando de Valladolid, una ciudad supuestamente moderna en un país de los llamados democráticos. No es un lugar tercermundista en el que la inseguridad sea normal, sino que se trata de una ciudad ni grande ni pequeña, con gente que se supone que intenta proteger al ciudadano. Exacto, policía. 

Como la autoridad no puede estar en todas partes ni tener ojos en el cogote se confía en la buena fe y en la sensatez popular para no convertir a la ciudad en una jungla. Pues esto no es posible gracias a grupos extremistas, en este caso de derechas, que intentan imponer su ley a base de violencia. Al apuñalamiento de semanas atrás se ha sumado este mismo fin de semana una paliza en la madrugada del sábado, con botellas de cristal, patadas y puñetazos de por medio. El suceso, acaecido curiosamente al lado del mural republicano de la Calle Ruiz Hernández, ha vuelto a darle luz a una realidad que a veces se olvida: ¿estamos realmente en una sociedad tolerante y que consiente el libre pensamiento?

Antes he dicho que los protagonistas de estos hechos eran muchachos. Y eso sí que es lamentable, ya que al fin y al cabo los agresores, que mediante navajazos o palizas ponen en riesgo la vida de otros, no son personas aún desarrolladas. El tiempo y las compañías determinan cómo será una joven en los años posteriores. Por eso asusta la existencia de grupos radicales o extremos que recurren a la violencia en defensa de unos ideales que les han sido inculcados en vena. Ellos, en muchos casos sin conocimiento exacto de las causas pero guiados por el odio involucrado, llevan a cabo acciones reprobables y que no deberían tener cabida en la actualidad.

En los últimos meses se ha acercado una sede de DN al centro de la ciudad y se ha permitido una manifestación de un sindicato de ideología de extrema derecha (Respuesta Estudiantil)

El mensaje a lanzar es el eternamente obviado clamor por el respeto, el diálogo y la igualdad. No obstante, el caso omiso que se hace a esta petición confirma que la mejor arma de la que disponen los grupos extremos no es la racionalidad sino los puños y las armas blancas. De nuevo es preciso reiterar que los radicalismos ideológicos, sean de izquierdas o de derechas. Aquellos que son capaces de herir por defender su manera de pensar no merecen aprecio alguno. Las cosas se pueden hacer de otra manera, pero el empecinamiento y la visión del contrario como enemigo provocan que las agresiones se produzcan.

¿Llegará el día en que esta gente se dé cuenta de que con la fuerza no se llega a ningún lado? Hasta entonces habrá que esperar sentados.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

No creo que por unos casos aislados haya que pensar que toda la sociedad es intolerante.Creo que la base de todo es la educación recibida. :)

James dijo...

Error clamoroso Juanillo. Respuesta Estudiatil es de extrema derecha, no de extrema izquierda.

Nacho dijo...

Para defender los principios de tolerancia nos tenemos que obligar a ser intolerantes con estos grupos fascistas, no podemos predicar la convivencia pasiva con personas que son xenófobas. ¿Qué clase de tolerancia es pregonar eso? Por mucha humanidad a la que se abogue yo no estoy dispuesto a convivir con escoria de ése tipo que carece de toda humanidad.
Hay que empezar ya a diferenciar, para no seguir redactando noticias cargadas tópicos y simplificaciones que, bueno, dejan muy mal por un lado al que las redacta y, por otro, no hace más que reproducir esos mismos pensamientos precocinados, ése "todos lo saben", "es así", etc…
Yo no sé la verdad qué análisis habrás hecho sobre la extrema (?) izquierda y la extrema (?) derecha que te ha permitido marcar esos paralelismos que las convierte, según haces entender, en lo mismo, vamos, unos grupos que pregonan la violencia gratuita y no sé qué más cosas, así, sin más fundamento teórico que el navajo o el cóctel molotov. Me parece una reducción al absurdo muy irresponsable hacía ambas corrientes ideológicas.
Sobró tiempo para hacer una llamado a la racionalidad (¡cómo no!) del hombre para que se dé cuenta de la irracionalidad de tan burdas ideologías surgidas, parece ser, de papanatas con labia que engatusan sin fundamentos. ¡Vaya ejercicio de la racionalidad más acrítico que has hecho! ¿No?
"¿Llegará el día en que esta gente se dé cuenta de que con la fuerza no se llega a ningún lado? Hasta entonces habrá que esperar sentados."
Por mucho que me disguste reconocerlo, Respuesta Estudiantil, Democracia Nacional… (y toda la lista que podamos hacer) son grupos políticos, que nacen para hacer política; una política que podríamos calificar de innumerables sinónimos, el más adecuado: Fascista. No sé cómo irás de conocimiento de teoría política en general, pero desconocer que la "fuerza", más bien, las relaciones de poder, es decir, el ejercicio de la violencia, es inherente a los Estados. La democracia, refresco conocimientos, no deja de ser otra forma de Estado que ejerce el monopolio ("legítimo") de la violencia (Guardia Civil, Policía Nacional, Militares…) y establece otros medios de control (sanciones administrativas, leyes penales, cárceles…).
O sea que con la "fuerza" se llega a muchos lados… Y la violencia puede ser usada para hacer el bien, ¡coño, pero habrá que analizar cuál es el fin que se quiere conseguir y qué medios se está dispuestos a usar! ¡No establezcamos paralelismos y unifiquemos en los término violencia e ideología cualquier cosa… Tampoco respondamos automáticamente a violencia (o ideología) "Caca, eso malo"; refugiándonos en lo tolerante que somos cuando en realidad el calificativo se nos queda gigante.
Cuando escribimos un artículo que nace fruto de las agresiones de un tipo de violencia muy particular, fascista, para ser más claro; no podemos cometer el grave error de ponernos a hablar de la violencia de izquierdas que, conste en hemeroteca, no se dedica precisamente a agredir chavales con rastas, homosexuales, ni con pintas raras, ni siquiera a "pijos peperos".
Pero bueno, cada uno que haga su análisis crítico, empezando por no creerse el mío y dándole, al menos, el beneficio de la duda.
Estemos pendientes cuando hablamos de Violencia, Izquierda, Derecha… En general, de todas estas cuestiones relacionadas con política, de no parecer tertulianos de televisión, que parece que con cuatro superficialidades construyen una realidad… Un saludo.

Periodistillas dijo...

Sentimos el error y rectificamos. Respuesta Estudiantil es de extrema derecha, fue un error del editor y no del articulista. Sentimos la confusión respecto a este término.

Juan dijo...

Personalmente me alegra que se suscite debate, eso es que hay interés. Lo que quiero decir en este caso es lo siguiente, por si no ha quedado claro en el texto: CONDENO COMPLETAMENTE LA VIOLENCIA PARA DEFENDER UNA IDEOLOGÍA. ¿Que en los últimos tiempos son ese tipo de grupos que tú mencionas los causantes? Sin duda, son datos que están ahí. No obstante, sin comparaciones ni analogías, pienso y deslegitimo cualquier violencia. Me son indiferentes que sean formaciones extremas de izquierda o de derecha. La violencia no tiene cabida hoy en día en política, si en verdad se supone que ese es su objetivo. Repito, sobra. Pero por parte de ambos.

Nacho dijo...

Tampoco le puedes llamar debate a un texto que vislumbra otras cualidades de la violencia que deja de lado el artículo con un comentario que no hace más que repetir el tópico político de que con la violencia no se llaga a ningún lado.

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