2 de octubre de 2013

CÓMO METER A WALL-E Y A BUZZ LIGHTYEAR EN LA MISMA PELÍCULA

Bizarre Journaliste/@LestrangEnfant

Aquellos que pertenecen a la generación de los principios de los 90 (entre los cuales me incluyo) estarán de acuerdo en que las pelis de Pixar forman parte de nuestra infancia: Bichos, Toy Story… sin mencionar las que vinieron después que también fuimos a verlas al cine y las disfrutamos igualmente, ya que gustan tanto a grandes como a pequeños. Buscando a Nemo, Monstruos S.A, Los Increíbles… por mencionar unas pocas.

Imagen promocional de Wall-E, Pixar
Seguro que recordáis que los personajes de Pixar son de lo más variopintos y por ello las historias muy distintas entre sí. Buscando a Nemo, por ejemplo, tiene peces y Bichos, hormigas y saltamontes; Cars, coches; Toy Story, juguetes; etc. Como suele pasar en las películas infantiles, los seres inanimados y los animales hablan y tienen tanta personalidad  como los seres humanos (o más).

Lo que seguramente no os habréis parado a pensar es que, en realidad, todas las historias de Pixar son en realidad una sola (la nuestra, por supuesto); que se da lugar en un mismo universo. Es, de forma resumida, la teoría que se cuenta en esta página llamada La teoría de Pixar que, al parecer, es obra de un tal Jon Negroni. Si controláis más o menos el inglés leeros el análisis que se hace de cada película para apoyar su argumento porque tiene mucha miga. Si no, se puede tirar del traductor.

La mencionada historia comienza con la bruja de Brave, uno de los últimos títulos de la casa, una hechicera un poco ida de la olla que aparece y desaparece a su antojo gracias a unas misteriosas puertas mágicas. A continuación tenemos un relato apocalíptico en el que una fuerza mágica contamina a los seres (animados y no animados) del planeta dotándolos de inteligencia y odio hacia los  destructivos humanos, lo cual culmina con una guerra épica entre unos y otros (no es broma, lo pone en la página). Quién nos iba a decir  que nuestros ídolos de la infancia acabarían matándose los unos a los otros.

Imagen promocional de Brave, Pixar

La cosa va más allá: La Tierra queda inhabitable para los seres humanos hasta que un pequeño robot cambia el curso de las cosas. (Si habéis visto Wall-e sabréis de qué hablo) y la vida renace en forma de bichos que evolucionan a Monstruos. Y es en esta última peli donde nos encontramos con Boo, la niña que atraviesa misteriosas puertas por el espacio-tiempo en busca de su gran amigo azul y que es en realidad… ¡la bruja de Brave!

Como única prueba real, Negroni se apoya en que algunos elementos de las pelis Pixar aparecen en varias películas (una furgoneta, un árbol…); lo cual no es del todo un argumento válido porque Disney, ya desde antes de absorber a Pixar, tiene la manía de hacerse referencias a sí mismo en sus propias películas, como pasa en Hércules, Los 101 dálmatas, Aladín… podéis ver algunos ejemplos aquí.

Hay muchas  teorías conspiratorias acerca de películas y series de animación, como por ejemplo ocurre con los dibujos de Hora de Aventuras, que en principio pueden parecer de lo más inocentes hasta que te das cuenta de que la trama transcurre en un mundo post-apocalíptico resultado de una guerra mundial nuclear. Adiós infancia.

Paranoias conspiratorias aparte, seguiremos esperando con ganas e ilusión la próxima película de Pixar… que por cierto, según la dichosa teoría, debería tratar sobre dinosaurios.

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