21 de octubre de 2013

EL ASCO DE SER ESPAÑOL

Javier Burón / @buronejo

A Albert Pla le da asco ser español. Al parecer, eso es noticia. Viendo el revuelo que se ha montado, cualquiera diría que no lo sabíamos ya desde que lleva dando cera a políticos, cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, religión, monarquía y todo lo que se os ocurra, de esa forma tan característica. Parece ser que nadie en el Teatro Jovellanos de Gijón había escuchado sus canciones o se había interesado en el trabajo de Pla antes de hacer el contrato. Si lo hubieran hecho habrían decidido hace tiempo de que el espectáculo del catalán no debía pasar por allí, en lugar de censurarlo a posteriori, que queda bastante peor, además de dar mucha publicidad, buena o mala, al artista.



Ya sabemos que todo lo que se censura, porque esto es censura, acaba siendo un producto mucho más cotizado y consumido. Por una parte, le otorga al arte ese grado de marginalidad y aura de incomprendido de su tiempo, de artista maldito, que gusta entre los progresistas, y por el contrario, provoca odio y rechazo entre lo conservador. Al final la gente habla, lo conoce, lo escucha, lo critica, lo alaba, lo que sea, pero este señor está en los medios. Así que si lo que quería el Ayuntamiento de Gijón era cerrar el caso porque consideraban impresentable una polémica así a su costa, lo ha abierto bastante para beneficio del artista, pues miles de personas ya lo han defendido y, en cambio, la tolerancia artística de este ayuntamiento, de Foro Asturias, ya ha demostrado que está por los suelos.

Y es que hay mucha gente a quien le da asco ser español hoy en día, y no hace falta ser catalán e independentista para ello. Basta con ver las manifestaciones multitudinarias, las huelgas como la de educación este jueves contra la ley Wert, las tasas del paro, el repago sanitario, las facturas de la luz, el simple hecho de que se esté pensando en poner peaje en las autovías, la relaxing cup, o los ladrones en los parlamentos. Son esas pequeñas cosas que nos dicen que ser español hoy ya no mola tanto, excepto cuando gana la selección, para la gran mayoría de la gente que quiere vivir honradamente y quiere sembrar un futuro aquí.

Cierto es que este hombre no es un santo, ni lo ha pretendido, y tiene opiniones dudosas sobre el terrorismo. Tal vez esto es lo que más le puede perjudicar en su carrera profesional y hacer que sea rechazado por buena parte del público, por su manera ambigua y sarcástica de tratar el tema. Sin embargo, un hombre que lleva desde el 89 metiendo mano a la monarquía, la clase política, las instituciones del Estado en general y a los banqueros, no podría tener más vigencia, sentido y seguidores que en la situación actual.



Al final, visto lo visto, el ganador moral y material ya ha sido Pla, quien recibirá, en principio, una indemnización por parte de Gijón y que sigue haciendo su gira con éxito, cantando delante de una pancarta que reza: "Tu vida es una puta mierda y lo sabes".

En fin, asustarse ahora de que este señor nos diga que le da asco ser español es de hacérselo mirar. Más debiera asustar que nos suban el IVA cuando se nos ha jurado y perjurado que no se iba a hacer, que introduzcan el repago cuando prometió lo contrario; mentiras en educación, en pensiones, etcétera, etcétera, etcétera. Asusta que todavía no nos hayan dicho una verdad. Y es para mirárselo que esta gente se escandalice cuando una persona que siempre ha ido con los pies por delante dice que se avergüenza de ser español, pues la vergüenza en España son ellos, y a lo mejor daría menos asco si empezaran a oler sus propias heces en vez de quejarse de las del en frente.

1 comentarios:

Alessandro dijo...

Le da asco? y por qué no se va a otro país a cantar alli? Ah, quizá porque no le entenderían o no le harían caso... Espero que no acepte el dinero de la indemnización de este sucio país. Bueno eso sí, el dinero sí, pero el país que te está dando de comer y gracias al cual vives es un asco....

Cuánto falso libertador y radical oportunista hay en el mundo.

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