7 de octubre de 2013

EL TORPE INGLÉS

Javier Burón Rivas/@Buronejo

Ya sea porque te lo han dicho los profesores, porque lo están pidiendo hasta para trabajar en el McDonalds, o simplemente para poder decirles dos palabras seguidas a las rubias que en verano se sienten atraídas por nuestras costas, además de por nuestros machos, el español debe aprender inglés. Es impresionante el desfase lingüistico que el español tiene con cualquier otra nacionalidad europea en materia de segundos idiomas, donde el "jelou jau ar yu" sigue siendo el iniciador oficial de la mayoría de nuestras conversaciones internacionales.


Y no es que no sepamos, porque de gramática sí estamos al día, y más de uno nos sentimos identificados con eso de "yo lo entiendo todo, pero no me sale al hablarlo". O los más confiados, que sufren del síndrome Ana Botella. Es decir, ella sabía o creía saber lo que decía y pensaba que lo estaba haciendo perfectamente y que al acabar la iban a dar el "proficency" en mano. Falsa ilusión que nos pasa a muchos pero, ¿por qué? Porque no hemos escuchado inglés de verdad ni nos lo han enseñado en la vida. Sabemos la teoría, pero a la hora de hablar podemos tirarnos de los pelos. Y no es que no se le echen horas en la clase desde que somos pequeños. Es evidente que falla el sistema de aprendizaje.

Los alumnos tienden a abandonar o a aborrecer aquello que aprenden sin más y que no tiene a simple vista una aplicación muy clara, y esto es el inglés para nosotros. No nos sirve de nada llenarnos la cabeza de conocimientos, gramática, si no lo hablamos y si no lo escuchamos nunca. Y eso es una incongruencia, porque en realidad casi toda la cultura que consumimos es anglosajona: las series, las películas y la música que todo el mundo conoce están en inglés.

Ahí entra el también jugoso debate acerca del doblaje. Al contrario de lo que la mayoría piensa, esta industria no nació con el aislacionismo de Franco, sino que se generalizó en 1932 con la II República pero se fortaleció aún más con dictadura, por las posibilidades que daba al control de la información. Sí, posiblemente sea cierto que el español es el mejor doblaje del mundo, solamente citar a Constantino Romero hace que demos gracias al cielo por el bendito "¿Qué tramáis, morenos?".

Fuente: www.rememes.com

Sin embargo, no sé hasta que punto merece la pena seguir acarreando con semejante gasto, que nos hace vagos y consigue que el oído se nos cierre desde pequeños. Si nos gusta escuchar el sonido real de la voz de Mario Casas, está un poco feo hacer que Al Pacino, Robert de Niro, Dustin Hoffman y Sylvester Stallone tengan que compartir la misma voz. Basta mirar a nuestros vecinos portugueses, que tienen una fluidez en inglés a años luz de la nuestra, y con menos esfuerzo, a base de la repetición en la escucha.

Y uno de los argumentos que se dan para defender nuestro mal inglés es que nosotros no necesitamos otra lengua, porque la nuestra es muy fuerte. Es cierto, el castellano es la segunda por número de hablantes nativos, por detrás del mandarín, y a día de hoy está considerada como una de las tres más útiles. Pero el inglés y el chino nos superan, por tanto, fuera de nuestras fronteras y las latinoamericanas el español no es nada esencial, sino que es solo un plus muy valioso para alguien a quien ya se le presupone el inglés, lengua franca global indiscutible.

En fin, si bien es cierto que para fregar suelos en Londres, mejor hacerlo en casa, toda herramienta es buena, y desde luego no deberíamos cerrarnos ninguna puerta al mundo, que es muy grande, con la que está cayendo aquí.

3 comentarios:

Miroslava Liska dijo...

bien dicho!

Anónimo dijo...

Cuanta razon!!

Anónimo dijo...

Está claro que, aunque con el castellano podemos ir por medio mundo y sobrevivir, el inglés es como dices el idioma universal hoy por hoy.

Decimos que solo para trabajar pero, para buscar en internet, donde el 50% de las webs están en inglés, o para encontrar información en, por ejemplo Wikipedia, con casi 40% de artículos en Inglés, es también necesario o últil al menos el saber inglés.

La industria detrás del doblaje es enorme, genera dinero y puestos de trabajo. Siempre me preguntan: "¿No se nota que mueven la boca en inglés y hablan en español?"
Yo siempre digo que... ni lo pensamos. Nuestro doblaje es muy bueno (salvo en Breaking Bad, donde Walter White luce mucho mejor con la voz original) y por otro lado, si no existiera, nadie podría consumir contenidos multimedia.

Muchos de los cines que echan el cierre son aquellos que ofrecen las versiones originales de las películas. ¿Quién tiene en España un nivel, ya no económico, sino de inglés, como para gastar 6-12€ estando seguro de que va a comprender todo? Lamentablemente, pocos.

Si no sabemos ingles, tendremos que doblar todo y si doblamos todo, nunca aprenderemos.
Es necesario mejorar, como ya se está haciendo en algunas comunidades, la enseñanza del inglés y así podremos permitirnos el no doblar hasta las canciones.

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