1 de octubre de 2013

LA DECADENCIA DEL PERIODISMO DEPORTIVO



No hace falta ser un genio para darse cuenta de que algo falla. En el periodismo en general y en el periodismo deportivo en particular. Ha llegado el momento del “todo vale”. La información se queda en un segundo plano y la opinión y el morbo hacen su aparición estelar. La lucha por la audiencia acapara todos los focos mediáticos y en especial, la televisión.

Fuente: Intereconomía

Los deportes en las cadenas privadas se han convertido en el Sálvame de los espacios deportivos. Que Cristiano Ronaldo escupa, que a Marcelo le llamen mono o que Piqué marque paquete son el tipo de acontecimientos que abren un espacio a la hora de comer. Mireia Belmonte, nadadora española, es una de las pocas a las que se le ha podido escuchar quejándose:
“Soy la primera mujer en bajar de los ocho minutos en la historia de la natación, pero es más importante el rumor de un fichaje o el color de pelo de Sergio Ramos.
Y probablemente si no hubiese hablado de Sergio Ramos, nadie se hubiese enterado de su récord.

El epicentro del periodismo deportivo se encuentra en el fútbol y de ahí emerge el germen. Ya que si pusiésemos en una balanza este deporte en comparación con el resto, el brazo izquierdo de esta, que contiene la masa futbolística, se estrellaría contra el suelo. No es necesario escribir en la misma proporción sobre hockey subacuático que sobre fútbol, pero hay que intentar equilibrar lo máximo posible.

Las jugadoras de baloncesto femenino han ganado cuatro medallas de oro en los Eurobasket absoluto, sub-20, sub-18 y sub-16. Y muy poca gente puede –y quiere– verlas jugar. Las competiciones entre mujeres no interesan lo mismo que entre hombres y es por eso que apenas aparecen en los medios. Si aparecieran más, habría más interés ¿no? Sociología básica, nos acaba gustando lo que vemos una y otra vez. Aun así, la discriminación al deporte femenino ha sido asunto a tratar desde 1992 en el Congreso, donde se exige a TVE una retransmisión igualitaria.

EFE
Al final, es prácticamente el reflejo de la situación del país. Unos se apoderan de todo el protagonismo para, en teoría, dar ejemplo y transmitir valores. Son modelos a seguir de una muchedumbre que paga dinerales por vestir sus camisetas o por ver sus partidos. Qué esperamos de nosotros mismos si en el evento deportivo más visto de la historia como lo fue el Mundial de 2010 nos encomendamos a un pulpo llamado Paul para que predijese el resultado.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo. ¿Cómo es posible que muchos periodistas se centren en sacar mugre de nuestros deportistas? Y lo que es peor, ¿cómo es posible que eso venda?
Vivimos el paso de la prensa deportiva a la prensa rosa.

Alessandro dijo...

Por no hablar que de entre los cotilleos, ponen solo los del Madrid y el Barça. Siempre el mismo tipo de información y sobre los mismos, lo que hace que muchos cambiemos de canal cuando empieza la sección deportiva

jaime dijo...

Los deportes cuatro son el principal germen de esta plaga de periodistas de pacotilla.
De 40 minutos aproximados que dura su programa , el pasado sábado, con la victoria de la selección de hockey ( y no es que yo sea aficionado al hockey) solo les dieron un minuto de protagonismo. El resto del tiempo estuvo dedicado a hacer mil reportajes del Real Madrid y el Barcelona, y esto lo dice un madridista de pro.
Dejemos de ver sus programas televisivos y sus periódicos deportivos, más bien futboleros diría yo, y que se empiecen a dar cuenta de lo que la gente opina del deporte en este país.

Laura dijo...

Sin duda es necesario una renovación de este tipo de programas, y una vuelta al periodismo deportivo creíble, profesional, donde existe más de un deporte! Me gustaría estudiar periodismo deportivo cuando termine la carrera, con la esperanza de poder trabajar para medios serios y dedicarme a lo que más me gusta.

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