8 de octubre de 2013

NO LA DEJEN ESCAPAR

Jorge Hierro/@Shajaolana

Don’t let go (no te sueltes), así reza el lema de la enésima apuesta por redimir los retos de sacarle provecho al 3D tantísimas veces en tantísimas pantallas. Ni las pintorescas y vistosas figuras de Avatar ni el fantasioso mundo de Oz, ni siquiera El Hobbit de Peter Jackson consiguieron mejorar sus filmes proyectándolas en 3 dimensiones. El género del 3D deambulaba entre la banalidad y la aparatosidad hasta que a Cuarón se le ocurrió sacarnos al espacio exterior.

Fuente: http://sciencefiction.com/
Existe una intención clara en el artículo y un servidor no piensa ocultarla de ningún modo: Vayan al cine a ver Gravity 3D. La entrada no es barata pero Cuarón la recompensará con un homenaje de hora y media cargada de emoción.

El principal problema del fracaso de las pretenciosas 3 dimensiones en muchas otras obras es su función puramente estética. De la misma forma que el público de las salas de cine entendió que el tren de Lumiéré no le iba a arrollar, el espectador actual no quiere sentir que un tornillo gigante atravesará la pantalla para aterrizar en medio de la sala, ese truco ya lo tiene muy visto.

El propósito del recurso del 3D ahora no debe ser otro que amoldarlo al guion de la película, esto es, hacerlo necesario. En EEUU, por ejemplo, la triste estadística de arma por habitante es tan elevada que rara vez podremos encontrar algún americano que no conozca una pistola o una bala, por lo que no le producirá una sensación muy diferente sentir que un proyectil atraviese la pantalla, pero ¿cuánta gente conoce cómo es el mundo visto desde fuera? La forma más real (o al menos más cercana) que tiene de verlo y sentirlo es en 3 dimensiones.



El 3D en el espacio exterior es algo nuevo, por lo que el factor sorpresa ya está servido. El majestuoso e inabarcable universo se conjuga a la perfección entre las sombras de la oscura sala de cine, creando la verdadera y a la vez escalofriante sensación de compartir escenario con Sandra Bullock y George Clooney. Especialmente perturbador será ver a la actriz americana flotar a la deriva en medio de la nada con la incertidumbre de si alguien puede rescatarla. Sin embargo, este trazo tomado del tráiler no es más que una pincelada de la abrumadora tensión que Alfonso Cuarón dibuja a través de un guion perfectamente creado desde el inicio hasta el final.

Un guion escrito con ayuda de su propio hermano que no cojea por ningún costado, que sostiene su fuerza en la lucha por la supervivencia de Bullock, que explota de adrenalina en los abrumadores silencios de explosiones que sólo la vista puede percibir más allá de las estrellas y que atrae como un imán atrae a su polo opuesto el vello del espectador, que se erizará de emoción en los puntos más dramáticos.

Un guion perfecto acompañado de las grandes actuaciones de Clooney y en especial Bullock harán de la experiencia de disfrutar del 3D en el espacio exterior algo totalmente único. Recuerden, don’t let go, este film merece la (económica) pena.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias, merece la pena saber con antelación dónde te metes y si merece la pena lo que vas a ver

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