13 de noviembre de 2013

BAJAN LOS PRECIOS

Juan Carlos Castro/@JimmyTurunen

No se trata de ninguna promoción de supermercados, sino de los nuevos datos del IPC publicados por el INE. Para encontrar un resultado similar tendríamos que remontarnos a 2009.



Una semana después de que el Banco Central Europeo bajara los tipos de interés con el miedo a que el fantasma de la deflación hiciera una japonada, en octubre la tasa de variación anual del IPC cayó 0,1%, arrastrada principalmente por los productos alimenticios.

La caída interanual encadena cuatro meses de bajadas, debido a que los datos del año anterior fueron lastrados por la subida del IVA y el tasazo universitario. Sin embargo, este es el primer mes en el que se puede decir que los precios han bajado.

El fantasma de la deflación se acerca a España, aunque según el gobierno estos datos no son preocupantes y esperan que se repitan hasta final de año. En 2014 será, según las previsiones que se manejan cuando el IPC vuelva a crecer. Será en ese momento cuando los riesgos a deflación, si se produce un resultado inesperado, cobren mucha más importancia. De momento sólo es un: “Que viene el lobo”.

En este punto las recientes críticas al sistema económico alemán que se intenta emular en España, no ayudan a calmar a los mercados. Bruselas ha cuestionado, ya que desde 2011 no se pueden sancionar buenos resultados, el superavit del país germano. El Gobierno de Angela Merkel, que ya ha recibido previamente numerosas críticas aún no se ha pronunciado, la respuesta más común, en estas ocasiones, ha sido un “envidia”.

Desde EEUU han sido varios los economistas, como Adam Posen, que han acusado a Alemania de exportar deflación.  Mientras que el paro ha aumentado de nuevo hasta situarse por encima del 6% (riete tú de esos datos), el 20% de la población se contenta con minijobs pagados con entre 300 y 450€, unos precios de producción que lastran el consumo interno y contribuyen a facilitar el crecimiento negativo de la inflación un problema que a Japón le ha costado superar una década.



La reducción de costes laborales (condiciones de trabajo) que ha emprendido el ejecutivo de Mariano Rajoy y que ha provocado una notable mejoría respecto a los datos macroeconómicos y el aumento de empresas que han visto en los mercados extranjeros una posibilidad, se tenía que haber traducido dentro de nuestras fronteras en una leve caída del IPC, pospuesta debido al aumento de los impuestos y otros productos que anteriormente el Estado financiaba con mayores partidas.

A falta de que el INE publique los datos económicos del último trimestre con el adelanto que se realizó hace apenas dos semanas, no se preveía un aumento del Consumo Interno un estudio que se está realizando en los mismos sitios y lugares en los que se han obtenido estos datos sobre el IPC.

El volumen de exportaciones en España ha crecido, sin embargo, estamos muy lejos de poder competir con Alemania en este terreno. Europa ha avisado a los germanos de que no se deben compensar la baja demanda interna con las ventas en el exterior. Sin embargo, el problema es mayor en España. No hay plazos de reducción de paro, la demanda interna se reduce y pese a que no tengamos minijobs, es difícil encontrar otro punto en el que se puedan reducir las condiciones laborales.

La bajada de tipos de interés provocará que el valor de los productos vendidos es España disminuya a lo que se debe sumar esta leve bajada del IPC (si no contabilizáramos alimentos y electricidad aún no caería) que de momento se prevé continua hasta Navidades. Esperemos que en Enero la situación haya cambiado, o nos hayamos convertido en una superpotencia en los mercados exteriores porque sino el examen de las bolsas no lo pasamos ni bajando el sueldo mínimo a 50€.





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