21 de noviembre de 2013

LA APLICACIÓN ESA DE LOS FILTROS

Bizarre Journaliste/LestrangeEnfant

Es evidente, lo que hoy en día se lleva es estar en las redes sociales. En todas, a ser posible. Contar tu vida con pelos y señales, de forma continua rozando lo cargante es lo que ahora está de moda. Pero las palabras escritas no son suficientes, necesitamos complementarlas con imágenes (o más bien al revés). Y como Twitter y Facebook se nos quedaban cortos para satisfacer esta necesidad, apareció la app definitiva para hacer fotos pseudo-artísticas: Instagram.

Imagen: Instagram 
¿De qué va esta aplicación? Básicamente fusiona la cámara de fotos del móvil con la mecánica de Twitter: Hastags, menciones, favoritos, etc. A todo esto le añadimos unos cuantos filtros con nombres raros con los que podemos dar un toque retro vintage a las fotografías y voilà, obtenemos un accesorio indispensable de los ahora llamados hipsters (modernillos).

Dentro de esta moda encontramos sus propias tendencias. No se fotografía cualquier cosa, hay unos cuantos temas a retratar que destacan por encima de la media. Según el blog (atención al nombre)  Trendstagram, las cuatro cosas más fotografiadas son los pies, los desayunos, los gatos y la revista Kinfolk, algo así como la sagrada biblia de los modernos. 

El funcionamiento de Instagram es más simple que el de un botijo, tanto que hasta los políticos saben usarlo claro que, como suele pasar, los estadounidenses nos llevan bastante ventaja. En España, véase como ejemplo el perfil de Patxi López con 3379 seguidores (Rajoy no tiene Instagram, lo cual no sorprende vista su fobia a las cámaras); y compárese con el de Obama,  2 544 734. El presidente de Estados Unidos sabe cómo fomentar su imagen mediante esta aplicación aunque, por lo que sabemos, aún no ha subido fotos de gatitos a su perfil.

¿Ha inventado algo nuevo Instagram? Más bien ha reinventado algo que ya existía pero desfasado desde hace mucho tiempo: las fotos polaroid de toda la vida, retocadas o no, las cuales llevaban anotaciones a “pie de página”. Nuestra generación de nostálgicos y de amantes por el pasado las ha recuperado a su manera, que es la de las redes sociales, permitiendo hasta a los más torpes puedan hacer fotos color sepia (en el caso de las cámaras analógicas llevaba mucho más trabajo).

Eso sí, como sigamos por este camino en breve tendremos aplicaciones en el móvil para tuitear al estilo de las antiguas máquinas de escribir (con sus reglones tachados y algún  que otro borrón de tinta), por poner un ejemplo.Y será un éxito seguro,  tiempo al tiempo.


0 comentarios:

Publicar un comentario