6 de noviembre de 2013

NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE EN LA WEB

Bizarre Journaliste/LestrangeEnfant

Con Internet llegó la democratización de la información. Con un ordenador (o cualquier otro dispositivo con capacidad de conectarse a la red) cualquiera puede informarse de cualquier cosa en todo momento y lugar y, además, puede difundir su mensaje a todo el mundo. La información, ese preciado tesoro, está al alcance de un click. O al menos, eso nos han dicho.

Imagen: JD Hancock 

-Tía qué fuerte lo de que se ha muerto Lady Gaga.
-¿En serio? Pues no tenía ni idea. En los periódicos y en la tele no han dicho nada. 
-Pues es Trending Topic en Twitter. 
-Ah, es que no uso Twitter.

Esta conversación, aunque ficticia, podría darse en cualquier momento y no sería nada particular. Excepto por el hecho de que Lady Gaga no está muerta, claro. ¿Qué conclusión se puede sacar?

  1.  Si no estás en las redes sociales, no te enteras. La información ya no va directamente a los medios, sino que lo habitual es que pase primero por Twitter de donde los lectores irán (o no) a consultar otras fuentes. Es la era de los titulares de 140 caracteres (como máximo). 
  2. Si no estás en las redes sociales, no existes; o al menos existes solo para tu círculo  de contactos más íntimo  pero no para el resto de la Humanidad. Y puede que incluso el primer grupo acabe por olvidarse de ti.
  3. Internet no es tan fiable. Creíamos que con la aparición de la web nos librábamos de la manipulación de la información, de las mentiras y medias verdades que nos cuentan los medios. Que aquí cada cual contaría su versión y seríamos libres de contrastar. Y eso es cierto, en parte. Pero no olvidemos que es muy fácil difundir rumores y bulos por la red, y que los filtros de veracidad son nulos o inexistentes.

Por último, aunque no menos importante: tenemos la idea de que gracias a Internet podemos acceder única y exclusivamente a la información que nos interesa. ¿Que los deportes y la política nos traen sin cuidado? Pues filtramos para que esas noticias no aparezcan en nuestros ordenadores y de esta forma ir directamente a lo que queremos leer. Así de fácil. Pero, impedir que gran parte de la información llegue a nosotros ¿es una ventaja o una desventaja?

El activista Eli Pariser habló en su teoría de la burbuja de filtros sobre los peligros de personalizar la web y de dejar que sea internet y sus redes sociales quienes decidan por nosotros qué información debemos consumir y cuál no.



Al final, es lo que nos decían nuestros padres de pequeños: “No te fíes de lo que te diga un desconocido”.  No os creáis todo lo que os cuente la televisión, pero tampoco todo lo que veáis en Twitter o en Google.

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