12 de diciembre de 2013

#CAZAALCICLISTA

Hagan cuentas. Un estudiante, como la persona que escribe, recorre 7 km al día para ir a la facultad. Que por cinco días a la semana son 35 km. Que por cuatro semanas al mes son 140 km. Que por 9 meses –descontando los festivos y vacaciones por los días que se va dos veces- son 1260 km. Para que nos hagamos una idea, 1260 km en un vehículo personal emiten a la atmósfera unos 200 kg de dióxido de carbono. Y ahora, cabe preguntarse, ¿por qué no se fomenta el uso de la bicicleta en una ciudad como Valladolid?



Porque por mucho que nos digan, la bicicleta es apoyada por el gobierno de León de la Riva. Son muchos los kilómetros de carril bici creados en los últimos años. Es muy bueno el nuevo sistema de préstamo de bicis que ha promovido, como no hizo el anterior, el uso responsable de unas bicis que son de todos. Pero, a día de hoy, circular sobre dos ruedas por la capital del Pisuerga, sigue siendo un problema.

Es un problema porque, si vas por la calzada, tu vida no está a salvo. Cualquier persona que utilice este medio podrá contar cada día las veces que los conductores de automóviles les adelantan indebidamente. Porque para algunos de los que van montados en sus coches, y con una educación vial como la que se ha tenido, es más importante llegar al semáforo antes de que se cierre que la seguridad del que con mochila y sobre una bici hace más sostenible esta ciudad.


Es un problema porque hay ciudadanos que creen que el ciclista va por la acera porque tiene ganas de tocar los huevos. Son esos ciudadanos que niegan con la cabeza al verte subido en una bici o incluso aquellos que se atreven a reprenderte. Esos convecinos que no tienen en cuenta que, si el ciclista fuese por la carretera, la estrechez de las calzadas haría que no pasasen 30 metros sin que un coche le adelantase peligrosamente.

Es un problema porque, desde no sé qué organismo gubernamental de la ciudad, se ha comenzado con una caza al ciclista. Me refiero, cómo no, a esos policías que cumplen religiosamente con las órdenes de multar a los ciclistas que infrinjan alguna norma. Me refiero a esos locales que se ponen en los puntos no visibles de los túneles peatonales de la ciudad para firmar un autógrafo a aquellos que vayan montados sobre dos ruedas.

Y sí, entiendo que todos tienen que respetar las normas de tráfico. Pero solo hay que pensar cuántas veces la policía local echa la bronca a un ciclista por ir en bici por la acera –ya sea de manera responsable o irresponsable- y cuántas llamadas de atención habéis visto recibir a los conductores de vehículos que adelantan indebidamente a ciclistas. Y solo hay que mirar en cuál de los dos casos hay más peligro para la vida humana.


Todos ellos no son conscientes de que el ciclista que tienen en frente les está haciendo un favor. El vehículo privado consume el 15% de la energía total del país y el 50% de la energía que consumen las familias españolas. Además, supone más del 50% de la producción total de energía. Se ahorra de un producto del cuál dependemos del exterior para abastecernos y sobre el cuál es mejor no aumentar su demanda. Un producto que, convertido en CO2, matará el planeta a pesar de que algunos sigan pensando que el cambio climático es una moda hippieflauta o un invento para vender más.



Por todo eso me jode que se corte la circulación de los ciclistas por las aceras. Y más sabiendo que funciona en muchas otras ciudades del mundo. Está bien que se hagan carriles bici para que las familias vayan de paseo los domingos. Pero mientras se siga castigando a aquellos que hacen de la capital castellana y leonesa una ciudad mejor, no podrán hablar de fomento de la bicicleta. Y menos, los que promueven su castigo. Que yo también tengo coche.

7 comentarios:

Adry Rodríguez dijo...

Impresionante artículo Alejandro, pero el problema de las bicicletas va mucho más allá que el rogar incansablemente un sistema de no morir a diario cuando decidimos que nuestro medio de transporte sea este. Hablemos de petróleo, de emisiones, de un sistema que ha dominado la economía mundial en el último siglo. Hablas de que no debe subir la demanda, pues es un producto 100% importado, pero debemos entender que el consumo de petróleo no puede caer en este país, pues en su economía, como la de muchos otros, tiene un papel crucial.Así llevamos años, fomentando el uso del coche como substituto de nuestras articulaciones inferiores, así mientras construyen kilómetros y kilómetros de carriles bici, nadie se molesta en decirle al conductor: estos a los que llamas "bicis", son ciclistas, personas, seres humanos que tienen el derecho de usar ese vehículo tanto como tú el tuyo, respétalos, a ellos también les esperan en casa. No se ha hecho ni se hará, porque una sociedad respetuosa supondría el abandono del medio de transporte bandera de este país, germen de las nacionales petrolíferas, por supuesto de los polos de desarrollo dedicados a la automoción, como nuestra FASA, quien con su política en los 60 de "deja el campo, ven a Valladolid a trabajar" avocó a nuestra ciudad a convertirse en un nodo de incultura, intolerancia, deshumanidad y mucha, muchísima contaminación. El esfuerzo que ha hecho este país en llenar su territorio de coches y carreteras no se va a desvanecer así como así, no van a dejar que se desvanezca. Por otro lado el coche no solo representa una movilidad cómoda y fácil, sino un signo de falso progreso, de falso status, y sobretodo, un placebo para todos aquellos que no encuentran la felicidad en la parte inmaterial de sus vidas. ¿Por qué potenciar la bici entonces? Doble moral, como todo, o falsedad si así lo queremos. Para bien o para mal somos parte de Europa, nuestro espejo a pesar de todo, y no podemos dar la imagen de país anticuado, digo país como bajo escala geográfica y hablo de municipios. Es una competición de imagen, la misma que nos llevó (cito como ejemplo, sin más) a ser el primer país de Europa en legalizar el matrimonio homosexual, mientras éramos el único que seguía llamando "maricones" a quienes elegían esa opción sexual. Queremos ser algo que no somos, sabemos que la bici es bien, pero no la queremos, aunque digamos que sí. Cada ayuntamiento que hace algo en favor de las bicis recibe una visita del interesado de turno, llámese Sr. Repsol, Sr. Renault, etc. Poderes muy poderosos que no dejarán que ese país caiga en un sistema sostenible, por el bien del "populacho". Podría hablar más concretamente del comportamiento de los vallisoletanos ante los ciclistas, que puede ser un tema central, pero cuando pienso en ellos solo veo productos, marionetas producidas de un sistema que a cada momento te dice como pensar y como actuar. Somos nosotros mismos quienes debemos decidir salir de ahí, pero intentar cambiar esta ciudad es una quimera que considero inalcanzable, al menos en mi generación.

Pedro Ivan Ramos dijo...

Me parece que el sitio del ciclista es la puñetera carretera, la calzada, lo negro: las aceras son para ir andando, lo negro es para ir sobre ruedas.
Mientras siga habiendo esa falta de mentalidad y de querer ser los dueños del mundo urbanizado por que nos asiste la razón de no contaminar y de ser muy sostenibles, no conseguiremos nada.
A mi no se me ocurre montarme por el Ikea en bici y supongo que al periodistilla, tampoco. Imaginon que no recorre los pasillos de su facultad en bici y que si va al hospital (dios quiera que de visita) irá por los kilométricos pasillos del Rio Hortega caminando civilizadamente.
Es FALSO que cada 30 metros tengas un percance. Es FALSO que te juegues continuamente la vida... y lo de que la señora que te mira mal y que "se atreve a reprocharte" [sic] el ir en bici por la acera debería estarte agradecida por que estás salvando el mundo ya es la guinda, vamos.
Todos debemos saber cómo y por donde circular y, desde luego, el sitio para las bicis no es la acera.
P.D. Por si acaso hay que aclararlo, al año recorro en bicicleta varias veces esos 1260 km. Muchos de esos km son circulando por Valladolid. Ninguno por la acera.

Quique Ermelenas dijo...

Totalmente de acuerdo con Pedro Iván Ramos.

Tu artículo es partidista y nada objetivo, y deberías revisar lo que dices porque en muchas cosas también es falso. Lo que si te reconozco es que no se fomenta la bici para nada, pero eso no es nuevo, por desgracia.

Elcharles dijo...

Directamente el artículo, una vez saltados los preámbulos, se convierte en alarmista: "Si vas por la calzada, tu vida no está a salvo", esto último en negritas. ¡Por Dios! (mejor dicho, ¡Por Tutatis!) ¡ qué queremos fomentar que haya más bicis en la calle! NO les digas a los ciclistas neófitos que "tu vida no está a salvo".
Y en cuanto a las aceras, no sé si los ciclistas que van por ella quieren tocar los huevos pero muchas, muchas, muchas veces los tocan (si hay otras personas, todas menos cuando van desmontados, vamos).
Al autor, Alejandro, agradecemos tu disponibilidad, pero no vendas que la bici es peligrosa, es contraproducente. Si acabas de empezar a usarla en ciudad, busca consejos sobre cómo hacer tu circulación más segura Y si no... pues también, nunca está de más aprender algo.

Alejandro Andrés dijo...

Gracias por vuestros comentarios.
Primero, ES CIERTO que hay tramos donde te adelantan indebidamente cada treinta metros. Si no lo crees, te propongo que cruces Puente de Ladrillo en torno a las 2 de la tarde o vayas a la misma hora por la calle Gondomar o Rondilla Santa Teresa dirección puente Mayor. Dime si todos los adelantamientos que te hacen en ciudad respetan tu seguridad.
Segundo, puedes hacer 100.000 km en bici al año, pero no te estoy hablando de coger la carretera y tirar. Me refiero al día a día. Yo no cojo la bicicleta como objeto lúdico para hacer deporte.
Tercero, un golpe de un coche a 50 km por hora te puede matar. Ha habido casos que así lo reafirman. En cuanto a lo que dices de dar las gracias por estar salvando al mundo... concreto que simplemente pido un cambio de mentalidad, que la gente entienda que ese es tu modo de transporte. Has mezclado dos párrafos para poner en mi boca algo que no he dicho.
Es cierto que todos debemos saber por dónde tenemos que circular. No se me ocurre ir a 30 km/h por la acera porque es un peligro. Pero de ahí a poner multas por cruzar los túneles peatonales de la ciudad en bici, lugares en sí mismos peligrosos, no me parece que esté bien. Quien quiere tocar los huevos puede tocarlos, ya sea con bici, moto, coche o andando.
Y, finalmente, estoy de acuerdo con que el artículo es partidista. Llevo algo más de 5 años usando la bici como medio de transporte -pasando por etapas en las que la cogía con más o menos frecuencia. La utilizo en Valladolid desde los 15. Y este artículo, a parte de apoyarme en datos, me baso en sensaciones. He escrito lo que yo veo cuando voy por Valladolid. Y es lo que he visto comparando con otras ciudades del mundo donde he usado la bici como medio de transporte. De todas formas, buscaré los consejos que me dices por si algo se puede mejorar.
Ah, y lo de las negritas, es cuestión de estilo de la página que estás leyendo. No era para alarmar.

Elcharles dijo...

Hola Alejandro; lo que pretendo es hacer una crítica constructiva, no lo tomes como un ataque al artículo o hacia ti. Sensaciones tenemos todos, pero hay que describirlas como sensaciones, no como verdades universales. No es lo mismo decir, tengo la impresión de que me juego la vida a "Si vas por la calzada tu vida no está a salvo". ¿Dónde están los datos que apoyan esta afirmación? Si esto fuera cierto, el 90% de los que usamos la bici como medio de trasporte urbano dejaríamos de hacerlo (y esto sí es una percepción personal). Soy ciclista urbano, no hago nada (o casi nada) de carretera. Hago dos trayectos de 10 km diarios para ir a trabajar, (y otros tantos para volver) en torno a 8 de calzada y 2 de carril bici o zona no transitable por coches y mi trayecto pasa por el Arco de Ladrillo. Normalmente lo paso por el túnel y lo paso bajado de la bici, que tampoco pasa nada por hacer esos 20 metros con la bici de la mano.
Pero cuando en asciva nos empezaron a llegar las noticias de las multas hice la prueba de pasar por el arco (por arriba) y despacito y no noté agresividad en los coches, incluso, menos que en otras zonas.
Y para evitar adelantamientos indebidos en calles estrechas me coloco en el centro del carril.
Estoy de acuerdo en que no se potencia el uso de la bici como debería, pero la bici no es un problema, es una solución.
SyP

Periodistillas dijo...

Tu crítica no me la he tomado así. En cuanto a lo de carretera o calzada iba en referencia a otro comentario. Entiendo que pienses que la mejor manera para potenciar la bici no es diciendo que es peligroso ir por la calzada. Más que nada, porque un golpe de un coche te puede quedar ahí. Y entiendo que el 90% de los que usamos bici por la calzada sentimos el riesgo al andar en bici igual que tú crees que el 90% de las personas dejarían de andar en bici si no lo sienten. No son datos, son percepciones. Yo siento el riesgo y no dejo de andar en bici. De la misma forma que he sentido el riesgo de pegarme más de una hostia con el coche y no he dejado de hacerlo cuando lo necesito. La bici la necesitas y la tienes que usar, haya riesgo o no. Yo también pasé por encima del Arco de Ladrillo y a partir de entonces tracé una ruta alternativa. Con casi un kilómetro más.
Y, a veces, sí que pasa algo por tener que bajarte esos 20 metros y luego volver a montarte. No sé si conoces el sistema de bicis del ayuntamiento (del que soy usuario desde hace poco, más o menos 3 meses). Si llegas a media hora, pagas. Y cuando tengo que hacer el trayecto que pasa por Arco de Ladrillo, si me bajo ahí y en otros dos puntos que me tocaría, me juego pagar 50 céntimos por cada viaje.
Hace falta hacia la bici más respeto de la sociedad y más respeto desde el ayuntamiento. Entiendo que se advierta al ciclista que va por la acera cuando hay carril bici igual que se debería advertir al peatón que va por el carril bici cuando hay acera. Entiendo que se multe al cafre que, sobre ninguna, dos o cuatro ruedas, vaya por la acera, o por la carretera haciendo el gilipollas. Pero no entiendo que se multe en esos puntos en los que se ha hecho cuando la otra opción a seguir no es del todo segura.
Aún así, por mucho que sea contraproducente, no me pagan para que convenza a la gente de usar la bici. En verdad, no me pagan para nada. Por eso he escrito esto en lo que hablo de los beneficios de la bici pero también de las vergüenzas del Ayuntamiento. Y no soy el primero que lo digo: http://www.periodistillas.com/2011/05/entrevista-pedro-arias-pcal-ci.html
Tendré en cuenta el consejo que me has dado. Y gracias.

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