6 de diciembre de 2013

UNA SOLUCIÓN A LA DESIGUALDAD

Juan Carlos Castro/@Jimmyturunen

Suiza, paraíso de fortunas, lagos, relojes y chocolate cuenta con un sistema democrático por el que numerosas iniciativas legislativas populares llegan a ser decididas mediante un referéndum, lo que muchas veces deja titulares curiosos que abren debate en el resto de países. Mediante su voto los suizos han decidido que el sueldo de un directivo de una empresa puede ser más de doce veces mayor que el menor salario que se pague.



Aunque las encuestas, en principio, sugerían que los suizos estaban dispuestos a limitar el sueldo de los más altos cargos, el debate derivó a la posibilidad de que se produjera “una fuga de cerebros” en el país alpino y las encuestas empezaron a reflejar que a la población ya no les parecía tan buena idea lo que sugería el referéndum. Los sueldos de los altos directivos de Suiza no se limitarán, aunque ganar doce veces más que el que menos gana, tampoco está mal. Los suizos han decidido, todo se ha quedado en una mera anécdota, pero un resultado favorable en esta cuestión hubiera sido muy inspirador para el resto de Europa.



La crisis y las medidas de recorte social han aumentado considerablemente la diferencia entre las clases sociales, es un hecho que nadie se atreve a discutir y queda como ejemplo los resultados del Índice de Gini.

Gini era un estadista y demógrafo de la Italia fascista que elaboró un sistema para medir la desigualdad social de un país mediante la comparación de la distribución más equitativa de los ingresos totales recibidos por la población de un país (el 50% de la población acumula el 50% de los ingresos totales, el 20%, un 20%) y la real. El resultado del estudio estadístico es fácil de interpretar: el 0 es la distribución “perfecta”, el 1 es un dato que indicaría un sistema en el que las diferencias económicas son insalvables. En 2009, el mayor coeficiente se encontró en Namibia (0,7) y el menor en Suecia (0,23).

Según el Eurostat, Suiza cuenta con un 0,28 lo que no supone unas marcadas diferencias en relación a los ingresos, si estudiamos, según estos mismos datos este número, además podemos ver, que las diferencias se reducen, un proceso difícil de observar en el resto de países europeos.



Gestha –el Sindicato de Técnicos de Hacienda– informó la semana pasada de que el 20% de los españoles acumula el 44% de los ingresos totales, lo que supone un nuevo aumento del índice de Gini, un dato que se tienen en cuenta cuando la ONU estudia el desarrollo humano de sus países miembro. España como el resto de PIGS ha visto aumentar  este dato. No es un problema de primer orden, la solución parece pasar por reactivar la economía y se pueda volver a la situación previa a la crisis, de forma que la clase media vuelva a reforzarse, aunque para ello no tendrá las mismas ayudas.

Suiza ha tenido miedo. ¿Se puede determinar por ley que se pueda ganar un máximo de dinero? Los mejores directivos del país alpino, si en este referéndum se hubiera a probado la ley, seguramente habrían abandonado el país en busca de sueldos mejores, aunque directivos siempre ha habido y doce veces más no está mal.

La distribución perfecta de los ingresos, es una trampa, ya que sería tan injusta como una sociedad en la que un quinto de la población acapara el 44% de las rentas. No hay un resultado perfecto, pero si la evolución no tiende a ser mejor algo se está haciendo mal, aunque la solución no tiene por qué pasar por políticas como la que se ha podido implantar en Suiza.

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