19 de enero de 2014

CANNABIS A 1000 EUROS

Javier Burón/@Buronejo

1.001 euros será la sanción mínima por la tenencia o consumo de marihuana en lugares públicos, según el anteproyecto de famosa y polémica Ley de seguridad ciudadana, la Ley Fernández Díaz, en honor al Ministro de Interior. Todo esto viene de la ley vigente, la Ley sobre Protección de Seguridad Ciudadana de 1992, cuando posesión y consumo ya constituían una infracción grave; lo que ha cambiado ahora es la cuantía de la sanción, de un mínimo de 300,52 euros, a multas de entre 1.001 y 30.000 euros.



Por tanto, no cambia la consideración del acto, que sigue siendo una infracción grave, sino que solo se revisa lo que cuesta la multa. Asociaciones de consumidores como la Federación de Asociaciones Cannabicas (FAC), consideran que esto se trata simplemente de recaudar: "No tenemos muchas dudas acerca de la intención que subyace a esta medida. El gobierno sabe que el uso de cannabis es una realidad social arraigada y que las medidas represivas no sirven para disuadir a estas alturas de un consumo que millones de personas consideran totalmente normal. Lo que se persigue no es otra cosa que aumentar la recaudación, ya que si se cobraran las 300.000 sanciones anuales a partir de 3.000 euros cada una, se recaudarían unos 1.000 millones de euros extra, que sin duda ayudarían a tapar el agujero de Bankia".

Lo mismo exactamente ocurrirá para los “actos de plantación y cultivo ilícitos de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, no constitutivos de delito”, que también tendrán sanción de 1.001 a 30.000 euros. Esto sí es nuevo, ya que hasta ahora la plantación para consumo propio no aparecía en la ley y solo estaba penado si era para traficar.

De esta manera, España se aleja de la tendencia que están empezando a seguir varios países, donde los gobiernos se está abriendo cada vez más al consumo de la sustancia prohibida más consumida del mundo, así como descriminalizando a los consumidores. El ejemplo más claro es el de Uruguay, que dentro de seis meses comenzará la comercialización en farmacias de marihuana para uso recreativo, con hasta 40 gramos por persona al mes, a un dólar el gramo, que es el precio que utiliza el mercado negro, y se legalizará la plantación. De esta manera se intentará acabar con el narcotráfico y regular el consumo de la población.

En Estados Unidos, Colorado y Washington también la han legalizado totalmente. En Colorado ya se está vendiendo como si fuera alcohol y unos diez estados lo venden de forma terapéutica. En Europa, la República Checa regularizó el consumo médico el año pasado, y tiene una de las legislaciones más permisivas, con unas multas similares a las de aparcamiento. Por su parte, Portugal fue el primer país en descriminalizar la posesión en 2001, siendo solo un delito administrativo, y rara vez se imponen multas.

El Presidente de Uruguay, José Mújica, con un cierto parecido a Bob Marley
Por otra parte, como ya sabemos, los Paises Bajos también hicieron más restrictiva su ley para evitar el turismo cannábico procedente de paises como Bélgica en las ciudades del sur. Sin embargo, Ámsterdam se opuso a la prohibición, pues saben que la mayor parte de sus ingresos por turismo proceden de esta planta, y sería un duro golpe para su economía.

Según las estadísticas, 17% de jóvenes de entre 15 y 34 años lo consumieron en España durante el último año. Desde luego, el número de consumidores no va a bajar por esta medida, ni se va a solucionar el problema del narcotráfico, ni posiblemente nada vaya a cambiar. Solo la recaudación de las arcas públicas y la criminalización y marginalización de los consumidores de esta droga blanda, que tendrán que esconderse un poco más para no tener que pagar la multa. Poco importa el debate sobre si el cannabis es más perjudicial o menos que el tabaco o el alcohol, la actitud del gobierno parece clara: si no podemos con nuestro enemigo, recaudemos más.

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