20 de abril de 2014

HABRÁ SECUELA

@lestrangenfant

Hay un famoso dicho en el cine: “Segundas partes nunca fueron buenas”. Aunque ahora no decimos “segunda parte”, decimos “secuela”, que queda más sofisticado. Según Filmaffinity, secuela es una “película que se produce después de otra obra, y que está ambientada en el mismo universo, independientemente de que haya continuidad en la historia anterior o no.”


Parece que es cosa moderna esto de sacar segundas y terceras partes de las películas pero Hollywood lleva décadas sacando secuelas de los grandes éxitos de taquilla, a veces para seguir contando una historia inacabada, siempre para asegurarse la recaudación exitosa. Que la continuación tenga coherencia, aporte algo o simplemente no se cargue por completo la original parece ser, la mayoría de veces, lo de menos.

Por ejemplo, El Padrino II  o Regreso al Futuro II son ejemplos de buenas secuelas, en cambio La Jungla de Cristal (de la II a la V), Misión Imposible II o Grease 2 (no es broma, existe), no dieron la talla.

Si eres director de una saga mítica con una exigente legión de fans tienes muchas más probabilidades de que tus secuelas vayan a decepcionar al público, veáse La Guerra de las Galaxias, cuya segunda trilogía (aunque en este caso eran precuelas) hizo que muchos seguidores pusieran el grito en el cielo. George Lucas argumentó que tenía que completar una historia que había comenzado a contar por la mitad. Y la jugada, como era de esperar, le salió bien en taquilla.

Algunas son tan evidentemente malas que se sacan directamente en vídeo (ahora dvd), seguramente para evitarse la vergüenza ajena en gran pantalla. Los Pájaros II, secuela del clásico de Hitchcock y una de las mayores catástrofes cinematográficas, se estrenó de esta manera.

La ganadora en hacer segundas partes (y terceras, cuartas y las que hagan falta) es la hipermega comercial Disney, que ha sacado continuaciones de la mayoría de sus títulos: La Sirenita, Cenicienta, Aladín... cuestión aparte es Piratas del Caribe que va por la cuarta, a base de explotar a Johnny Depp como Jack Sparrow, el único personaje que sostiene el peso de la franquicia. Comprar la compañía Pixar les sirvió para hacer secuelas de varios de sus títulos pero, por alguna razón, de mucha mayor calidad; Toy Story 2 y 3 son el ejemplo más evidente.



Algunos directores van aún más lejos y se sacan tres películas de golpe y de la manga tras el éxito de la primera. Vale que se trata de James Cameron y de la película más taquillera de la historia, pero ¿son realmente necesarias Avatar 2, 3 y 4? Esperemos que no se le cruce un cable y haga Titanic 3, porque la segunda parte existe, aunque hay quien se niega llamar a esta "secuela".

Los estadounidenses no son los únicos que explotan sus películas, aquí en España también lo hacemos y sino mirad la exitosa 8 apellidos vascos que va a tener una secuela además de que 8 apellidos catalanes y 8 apellidos madrileños ya se han patentado. ¡Y Torrente va por su quinta entrega!  dos son multitud, tres son una fiesta... pero cinco ya es avaricia. Y es que los taquillazos bien merecen crear especímenes como estos:


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